Ciudad de México. La Comisión de Transparencia de la Cámara de Diputados se declaró en sesión permanente con objeto de elaborar un nuevo predictamen que pretende la cancelación de concesiones, contratos y proyectos de prestación de servicios y asociaciones público privadas otorgados a la empresa brasileña Odebrecht, a consecuencia de las denuncias de corrupción presentadas contra ese conglomerado constructor.
La coordinadora del grupo parlamentario de Morena en San Lázaro, Rocío Nahle, presentó una proposición de punto de acuerdo ante el pleno camaral para dar por concluidas las relaciones contractuales entre todas las dependencias gubernamentales y la brasileña Odebrecht. La presidencia de la mesa directiva en San Lázaro turnó la propuesta a la comisión de transparencia para que esta se encargase de aprobar o rechazar el punto de acuerdo propuesto por la representante de Morena.
Este miércoles el presidente de la comisión, Rogerio Castro, convocó al pleno de ese grupo de trabajo para discutir seis propuestas de predictamen, entre ellas el citado de Odebrecht.
Desde el inicio de los trabajados de la comisión se perfiló el rechazo a esa propuesta de punto de acuerdo. El diputado del PRI, Ricardo Ramírez Nieto, solicitó a la presidencia de la comisión que suspendiera los trabajos de la sesión porque la materia de trabajo (en este caso los seis predictámenes) debió haberse aprobado en una reunión previa de la mesa directiva de la misma comisión.
No obstante la última reunión de la mesa directiva no tuvo lugar porque sólo asistieron, el 15 de marzo, los diputados Candelario Ochoa (MC), Cecilia Romero (PAN) y Rogerio Castro (Morena).
Así, los perredistas Agustín Basave y Omar Ortega respondieron a Ramírez Nieto, que no existía impedimento para que se discutieran los dictámenes en la sesión de este miércoles. Entonces la panista Cecilia Romero trató de respaldar al priísta Ramirez Nieto, pero Candelario Ochoa le replicó que no había sido posible por la ausencia de la mayoría de los integrantes, la reunión de la mesa directiva.
En esa discusión se encontraban cuando se propuso allanar una salida a las diferencias votando si la comisión de transparencia se declaraba en sesión permanente o no para analizar los dictámenes que se supone debían aprobarse el día de hoy.
La diferencia a favor de declararse en sesión permanente fue pírrica. Once votos de Morena, PRD y Movimiento Ciudadno se impusieron a los diez del PRI y del PAN que pretendían no declarar en sesión permanente el grupo de trabajo.
Los diputados decidieron incluir en los trabajos por venir en la comisión tres dictámenes, uno con iniciativa de reforma a la Ley General de Responsabilidades Administrativas, y dos con punto de acuerdo para exhortar al Instituto Nacional de Transparencia, a informar sobre el funcionamiento de la plataforma nacional de transparencia, y el segundo para que el consejo de la judicatura federal actualice la publicación de sus obligaciones de transparencia en el año 2016.
Quedaron por definirse el análisis y la discusión de tres dictámenes, entre ellos el relativo a la empresa brasileña Odebrecht.
El dilema para los panistas y priístas, respaldados por el Partido Verde, fue el cómo se modifica el contenido de la redacción del punto de acuerdo propuesto por Rocío Nahle.
Daniela Torres, de los verdes, dijo que su partido respaldará el punto de acuerdo si se introduce en su redacción la revisión del gobierno del estado de Michoacán en el año 2013 (cuando Fausto Vallejo y Jesús Reyna –este último encarcelado por tener vínculos con la delincuencia organizada–, gobernaban la entidad).
Agustín Basave, integrante del perredismo, asumió que no existía ningún problema por incluir a Michoacán en la redacción del punto de acuerdo.
Y fueron las panistas Cecilia Romero y Lorena del Carmen, quienes anunciaron que tenían propuestas para introducirlas en la redacción –no dijeron cuáles–, y que así estarían dispuestas a votar a favor del punto de acuerdo.
Hasta el final de la reunión, cuando ya se había declarado en sesión permanente la comisión, Cecilia Romero expuso un doble lenguaje, pues mientras minutos antes había respaldado el dictamen con modificaciones, pretendió que ese punto de discusión no se incluyera en el orden del día de la comisión.
Así Rogerio Castro dio por terminada la sesión de trabajo, destacando que la comisión se mantendrá en sesión permanente, pero sin aclarar si el tema de Odebrecht continúa vigente para su análisis, estudio y aprobación.





