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Gobierno de AMLO no apostará a guerras ni masacres

Andrés Manuel López Obrador (centro), presidente electo, durante la entrega de los resultados de la consulta pública por la pacificación y reconciliación nacional. Foto Carlos Ramos Mamahua

Alma Muñoz y Enrique Méndez 

Andrés Manuel López Obrador se comprometió hoy a que en su gobierno no apostará a la guerra, al exterminio o las masacres en el país y reveló que, antes de decidir -el lunes- quiénes serán los próximos secretarios de la Defensa y de Marina, ordenó investigarlos y pidió una indagatoria especial a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

«Cuando recibí la información del comportamiento de todos los generales y almirantes en activo, decidí. Porque cuidé que no hubiese recomendaciones sobre su actuación», dijo durante la entrega de resultados de la Consulta para la pacificación y la reconciliación nacional.

Confirmó su decisión de conocer la verdad sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, a pesar de las voces que le piden no indagar al ejército.

«Una institución tan importante como el ejército, estoy seguro que, en el caso de que estuviesen involucrados elementos de las fuerzas armadas, saldría fortalecido la institución. vamos a conocer toda la verdad sobre el caso de Ayotzinapa», resaltó.

En el Archivo General de la Nación, sostuvo que el principal responsable de un estado de inseguridad y de violencia es del presidente de la República, que cuando «hay violencia extrema, no está exento» de ordenar el uso de la fuerza.

«No vamos a echarle la culpa a los de abajo, a los que reciben instrucciones y órdenes. Ya basta de simulación. Por eso mi compromiso de no ordenar nunca la represión», dijo.

Como parte de las conclusiones sobre los foros, Alfonso Durazo resaltó que los participantes indicaron que, en todo caso, el perdón de los familiares de las víctimas no debe implicar el perdón de Estado.

López Obrador sostuvo que debe buscare el equilibrio entre justicia, perdón -que es también amnistía, no descartarla, que no es sinónimo de impunidad en estos procesos- y, sobre todo, reconciliación.

Justicia con perdón. Ahí también hay que ser respetuosos de los que plantean que ni perdón ni olvido.

Y en este caso, digo olvido no, perdón sí. Ese es un asunto muy personal. Como jefe de Estado me voy a someter a la opinión de todos, pero en lo personal sí creo en el perdón», indicó.

También anunció que la política de drogas de su gobierno se definirá con respeto a la opinión de otros países, «pero somos libres e independientes y no nos vamos a subordinarnos a ningún gobierno extranjero. Será nuestra decisión».

Sostuvo que se revisará lo que más convenga, para evitar que continúe la violencia. «No queremos derramamiento de sangre, sufrimiento y muertos», abundó.

En el encuentro, que inició con un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la violencia en el país, el nuncio apostólico Franco Coppola, leyó una carta del Papa Francisco dirigida a López Obrador.

En ésta, el Papa se refirió a México como «una tierra regada con miles de víctimas inocentes y el dolor desgarrador» y afirma que «cada violencia cometida contra un ser humano, es una herida en la carne de la humanidad. Cada muerte violenta nos diminuye como personas».

Además, reiteró la «disponibilidad constante de la iglesia católica para cooperar en todas iniciativas dirigidas e encontrar caminos de paz estable y reconciliación entre hermanos».

También ponderó que «se necesitan leyes justas que resuelvan las causas estructurales de la pobreza, que generan exclusión y violencia».

La ministra Olga Sánchez Cordero, próxima secretaria de Gobernación, dijo que recibirán «un país violento y dolido», en el que han crecido de manera exponencial los feminicidios y donde las mujeres salen a la calle con temor de ser asesinadas o desaparecidas.

«Tenemos el reto de buscar y encontrar a decenas de miles de personas desaparecidas. Es la mayor deuda moral del Estado mexicano. ¡¿Dónde están?’, preguntan sin cansancio los padres. ‘Hasta encontrarlos» resuenan en los recintos».

Ofreció que en el próximo gobierno «las familias que han caminado solas, buscando testimonios e información para encontrar a los suyos, con un sentido de abandono institucional, hasta ahora, nunca más van a estar solos.

JSL
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