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INE «hace manejo faccioso» de ley electoral, responde Iglesia

Sesión ordinaria del INE, del pasado 28 de agosto. Foto Jesús Villaseca

Carolina Gómez Mena

Ciudad de México. La Arquidiócesis de México respondió a los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) que aseguraron que la demarcación religiosa violó el principio de laicidad del Estado al criticar el presupuesto que propone para financiar a los partidos políticos de cara a las elecciones de 2018.

En el editorial del semanario Desde la fe titulado ‘Ignorantes de su propio oficio’, refiere que al parecer los consejeros «ignoran la ley electoral o bien hacen un manejo faccioso de la misma», pues indica que lo que prohíbe esa legislación a los ministros de culto es inducir al voto en tiempos electorales.

«Habría que recordar a los consejeros que la ley prohíbe a los ministros de culto inducir el voto hacia un partido o candidato en tiempos electorales, y hasta donde sabemos, este semanario no es un ministro de culto, sino un órgano de opinión que echa mano de los más elementales derechos que la Constitución otorga: libertad de pensamiento y de difusión de las ideas».

Añadió que «las Iglesias o asociaciones religiosas contribuyen a la paz y al bien social. Sobra decir que la Constitución y leyes secundarias les prohíben inducir al voto en procesos electorales; sin embargo, no pueden renunciar a su deber de anunciar y denunciar, pues además de ser una responsabilidad cívica, es parte de su misión profética. O bien, los consejeros ignoran la ley electoral o hacen un manejo faccioso de la misma. Parece ser lo segundo».

Agregó que las críticas de los consejeros «han dejado en evidencia la calidad de estos funcionarios, quienes presumen de ser los hombres y mujeres más capaces para promover la democracia y defender la libertad de los ciudadanos en cuanto a sus derechos políticos» y agregó que sus «autoritarias e intolerantes declaraciones tienen el peso de una opinión que es más producto de la visceralidad que de la racionalidad, y exhiben una supina y grave ignorancia».

Aseguró que «el Consejo General del INE se ha convertido en una especie de entidad omnímoda capaz de sojuzgar, sin compromiso mínimo con la austeridad y la imparcial democracia» y recordó que «a principios de año, mientras el país sufría la convulsión del gasolinazo, los consejeros se obstinaron en la edificación de nuevas instalaciones de más de mil millones de pesos, bajo el argumento de ser necesarias para suspender las rentas, propiciar el ahorro y la funcionalidad a la burocracia con lugares más dignos».

No obstante los consejeros tuvieron que «echar reversa sólo por la presión social, que hizo ver al nuevo edificio como una obra ostentosa» pero advierte que sin embargo «olvidaron muy pronto la dieta y la austeridad. Y es que, para el año fiscal 2018, se prevé el presupuesto más alto de la historia de ese instituto. Sin el menor recato, el INE pide al Ejecutivo recursos que ascienden a los 18 mil 226.4 millones de pesos», ello por ser año electoral.

Subrayó que «es absurdo exigir transparencia a la Iglesia cuando es bien sabido que no recibe dinero público ni se le asigna una partida presupuestaria o impuesto especial».

Comentó que los «donativos y limosnas provienen de la buena voluntad de los fieles, es dinero particular aplicado a obras de caridad o a la conservación de inmuebles propiedad de la nación. La Iglesia no es como el INE, cuyo proyecto de presupuesto total para el próximo año es nada menos que de 25 mil millones de pesos».

Dijo que este «lamentable capítulo ha demostrado la calidad de las autoridades del Instituto Nacional Electoral. Y es preocupante. Todo esto hace pensar cómo es posible seguir sosteniendo a un consejo general del INE que, al amparo del Estado laico, amaga y desafía».

Sobre todo cuando los consejeros «ganan al mes casi 250 mil pesos, mientras millones sobreviven con 25 pesos al día. Ese es el México de los privilegios y de las profundas desigualdades».