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Pese a acción de GN siguen agresiones contra desplazados en Altos de Chiapas

Mujeres del Ejido Puebla, en el municipio de Chenalhó, durante una marcha para solicitar intervención de las autoridades toda vez que su comunidad ha sido desplazada por la violencia ejercida por grupos paramilitares. Foto: Cuartoscuro / archivo

Hermann Bellinghausen

Apenas desmanteló la Guardia Nacional las barricadas de los grupos civiles armados de corte paramilitar de Chenalhó, Chiapas, el pasado 31 de mayo, éstas volvieron, y los balazos, de parte de estos grupos desde el municipio de Chenalhó contra las familias desplazadas de Aldama y Chalchihuitán, centenares de personas que viven en refugios y casas ajenas desde hace muchos meses. Localizadas en Santa Martha, y extendidas al vecino municipio de Aldama, eran entonces 65 barricadas. Algunas datan de muchos años.

En este contexto, la noche de este lunes ocurrió un atentado contra el alcalde de Chenalhó, Abraham Cruz Gómez, quien resultó herido. Su chofer, Efraín Pérez, falleció cuando era trasladado a San Cristóbal de Las Casas.

Los hechos ocurrieron cerca de la comunidad de Las Minas, en San Juan Chamula. El alcalde, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), regresaba de una reunión oficial en Tuxtla Gutiérrez. El cuatro de junio se había firmado un acuerdo entre los municipios tzotziles de Los Altos de Chiapas, en presencia del subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas. No obstante, en días pasados, Cruz Gómez “acusó” al vecino Aldama, de “no cumplir los acuerdos”, justificando en los hechos las agresiones que siguieron. Pues el único bando agresor ha sido el de Chenalhó, y nunca ha sido desarmado.

El 27 de mayo, el Frayba había señalado que era fundamental que se desactivara la violencia en estos territorios, “provocado por grupos civiles armados de corte paramilitar, que devienen de décadas de impunidad, siendo que hoy en día estamos en los escenarios previos de lo que fue la Masacre de Acteal”.

Testimonios reiterados de las familias desplazadas tanto de Aldama como de Chalchihuitán confirman que en la última semana, a partir del 29 de junio, los tiroteos dirigidos contra las personas en desplazamiento forzado suceden casi todos los días.

La Comisión Permanente de los 115 comuneros y desplazados de Aldama denunció que el punto de ataque era, y es, el punto Tojtik, en Santa Martha, de donde salen disparos con armas de alto poder contra la comunidad de Tabak, en Aldama. También fue tiroteado un repartidor de tortillas procedente de San Andrés Larráinzar, y siguieron los ataque contra Tabak.

En días recientes los puntos de ataque se multiplicaron a los puntos “T’elemax”, “Colado” y “Chino”. Transportados en carros y camionetas, los atacantes armados de Chenalhó ingresaron al territorio de 60 hectáreas en disputa con Aldama (el origen del problema) y realizaron disparos contra la comunidad de San Pedro Cotzilnam, Aldama. Estos se han repetido hasta ayer, 6 de julio.

Además, desde el punto de Tulantik, Chenalhó, fueron atacados carros y transeúntes, así como Tabak. Los atacantes, vestido de negro, se posicionaron cerca del río que corre ahí. Los desplazados de Chalchihuitán, víctimas de un conflicto de límites que lleva 40 años sin resolverse, también reportaron balaceras este lunes.

En cuanto al alcalde herido, fue trasladado al Hospital Básico Comunitario de San Pedro Chenalhó.