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Pugna Trudeau por mejorar los salarios en el acuerdo trilateral

El primer ministro Justin Trudeau fue recibido en el Senado por el panista Ernesto Cordero. Foto María Luisa Severiano

Andrea Becerril y Víctor Ballinas

En la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es necesario incluir nomas laborales que protejan a los trabajadores y un capítulo sobre equidad de género, expuso ante el pleno del Senado, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

Para tener una situación de ganar, ganar, ganar, es necesario que ayudemos a conseguir mejores normas, mejores salarios y mejores condiciones de trabajo; no se debe desaprovechar la oportunidad, recalcó desde tribuna de esa cámara, en una sesión solemne.

En su discurso, defendió el comercio global, dijo que el aislamiento está creciendo en muchas esquinas del mundo, pero nuestros pueblos no han de vivir atemorizados y nosotros, como líderes, tampoco debemos sucumbir al miedo.

Trudeau mencionó como otro pendiente el del respeto a los derechos humanos, y reivindicó la importancia del TLCAN, “el mayor mercado del mundo, que representa más de un cuarto del producto interno bruto (PIB) mundial.

Hizo notar que las tres naciones firmantes del TLCAN se han beneficiado sobremanera del libre comercio en las décadas recientes, pero se requiere un comercio justo, en que todos se beneficien, sobre todo la clase media. Tenemos que asegurarnos de que las familias sigan prosperando en Canadá y en México, y de que los trabajadores sepan que los gobiernos y sus empleadores los cuidan.

A modernizar el acuerdo

El primer ministro de Canadá insistió: Tenemos que asegurarnos de que los trabajadores sean protegidos por normas laborales progresistas. Es la forma de asegurar que se modernice el TLCAN.

Entre aplausos que le tributaron de pie, Trudeau repitió la máxima juarista de entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz, palabras elocuentes, dijo, en las que hay que inspirarse.

La sesión solemne comenzó con la intervención del presidente del Senado, Ernesto Cordero, quien señaló que ni Canadá ni México son un problema para Estados Unidos, y puntualizó que las rondas de negociación del TLCAN “son la oportunidad histórica de demostrarle al mundo nuestra convicción de que juntos somos más fuertes.

En nombre de esa cámara, sostuvo que el discurso del odio y del populismo nos avergüenza a los pueblos de los tres países. Dijo también que la responsabilidad de los líderes de la región es hacer frente a los embates del proteccionismo. “Ninguna posición que busque construir muros, excluir a los aliados o negar el camino andado, debe prevalecer en América del Norte.

No debemos perder la capacidad de indignación ante cualquier embate que atente contra las libertades y los derechos de quienes habitamos en la región de América del Norte, recalcó Cordero e insistió en la necesidad de construir acuerdos de largo plazo que nos permitan seguir transformándonos para beneficio de nuestros pueblos.

El primer ministro de Canadá estuvo acompañado en esa sesión solemne por los secretarios de Relaciones Exteriores y de Economía de México, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, respectivamente, así como por los embajadores y legisladores de ambos países.

Durante su intervención, Trudeau destacó que en tiempos inciertos e impredecibles, Canadá y México tendrán que enfrentar retos y tendrán éxito si lo hacen juntos. Todos somos socios e incluso enfrentándonos al cambio y a lo imprevisible hemos de recordarlo.

El primer ministro canadiense resaltó que su país aprecia el apoyo de México para que se incluya un capítulo sobre equidad de género dentro de la modernización del TLCAN. Argumentó que el éxito de cualquier sociedad depende de la participación completa de las mujeres en la vida económica y política, porque cuando ellas tienen éxito, todos lo conseguimos también.

En esta parte de su discurso, de nuevo los legisladores, sobre todo las senadoras, se pusieron de pie para aplaudirle. Cuando pudo seguir su discurso, advirtió que en materia de derechos humanos Canadá y México tienen aún mucho por hacer, sobre todo en el caso de mujeres y niñas. A donde miremos, hay violencia de género, en todas las facetas de la vida cotidiana, desde los estudios de Hollywood hasta las plazas públicas y en los corredores del parlamento