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Realizan conversatorio virtual “Maternidad, escritura, encierro”

Las escritoras Daniela Rea, Isabel Zapata, Jazmina Barrera y Paulette Jongitud durante el conversatorio organizado por Casa Tomada. Foto Facebook @casatomadamx

Ángel Vargas

El exceso de estrés provocado por el confinamiento y los deberes domésticos han sido impedimento para la creación entre las escritoras mexicanas en la actual pandemia, según las participantes en el conversatorio Maternidad, escritura, encierro, efectuado la noche del viernes de forma virtual.

En el encuentro, organizado por Casa Tomada y que fue transmitido por la página oficial de Facebook de ese espacio cultural independiente, Daniela Rea, Isabel Zapata, Jazmina Barrera y Paulette Jongitud compartieron durante una hora sus experiencias sobre las dinámicas domésticas como madres y escritoras en el contexto de la actual emergencia sanitaria mundial.

Coincidieron en que la exigencia de atención de parte de sus hijos y el trabajo en casa las deja sin tiempo ni energía para desarrollar su labor literaria.

“Estos meses han sido para mí una especie de microscopio en el que todo se vive más grande, no sólo la maternidad, sino los problemas de orden casero; la pandemia los hace más evidentes. Me he sentido rebasada, no he tenido tiempo para trabajar”, fue uno de los testimonios.

Otro  fue que el aislamiento “ha sido como estar de nuevo embarazada, porque he perdido mi cuerpo y mi espacio. Mis hijos están estresados y se la pasan encima de mí todo el día. Me siento un poco desesperada y malhumorada con ellos. Ya no tengo tiempo de tomar notas en el día y en la noche trato de escribir”.

El sentimiento de frustración ha sido factor en común entre las autoras en las actuales circunstancias, según afirmaron, al tener que dejar de lado la escritura, así como sus demás intereses y gustos personales, para resolver la vida diaria y los aspectos más inmediatos, entre ellos la educación de sus hijos, aspecto que a su parecer no deben enfrentar los escritores varones.

“En estos meses de pandemia, lo único que quiero es que acabe el día. Ese puede ser aviso de depresión”, admitió una de las participantes.