Susana González G.
Ciudad de México. Con la notificación que hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Congreso de su país sobre la intención de renegociar con México y Canadá el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) comienza a correr un plazo de 90 días para que el Senado estadunidense realice consultas con distintos sectores productivos.
Terminado ese plazo para finales de agosto, entonces comenzarán realmente las negociaciones trilatelares y por lo menos durarán seis meses, es decir, hasta que concluya el primer trimestre de 2018, pronosticó Fernando Ruiz Huarte, director general del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), organismo que junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) encabezan el Consejo Estratégico para las Negociaciones Internacionales que se creó de cara a la renegociación del TLCAN y que lleva a cabo las reuniones con los sectores productivos del país.
El directivo confió en que la renegociación del acuerdo no se extienda más allá del primer trimestre del próximo año, pero si ello llegara a suceder descartó que las elecciones presidenciales que se realizarán en México o el eventual triunfo de un candidato de un partido distinto al PRI, actualmente en el poder, lleguen a contaminar el proceso. “No debería haber un problema con las elecciones, ni siquiera si gana otro partido”, puntualizó.
La “piedra angular” de la renegociación del TLCAN, dijo, son las llamadas reglas de origen ya que si se pretende fortalecer la región de América del Norte debe hacerse a partir de utilizar los propios insumos que fabrican en los productos que comercializan entre sí para aumentar su valor agregado, en lugar de comprarlos a otros países, pero cada sector o industria de cada país debe determinar si bajan o suben los porcentajes o se mantienen igual, y después negociarlo con las contrapartes de los otras otras dos naciones asociadas.
También el tema de energéticos, el cual no se incluyó en el TLCAN por las restricciones constitucionales que México tenía al respecto, así como el comercio electrónico y la propiedad intelectual, son otros puntos importantes que se deberán abordar en la renegociación ya que ni siquiera existían cuando el acuerdo se firmó hace 22 años.
Sobre el tema agropecuario, Ruiz Huarte señaló que “en principio no se vislumbran problemas para negociarlo” y sostuvo que incluso el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), que agrupa sobre todo a agroindustriales, así como asociaciones y cámaras empresariales de los sectores automotriz, químico y de electrodomésticos no sólo han registrado avances en sus propuestas a nivel nacional sino que también se han reunido con sus contrapartes estadunidenses y canadienses.
Las consultas del sector privado sobre la renegociación del TLCAN comenzaron desde hace tres meses, el mismo plazo que se tomará el Senado de Estados Unidos para consultar a los sectores productivos de su país.
Sin embargo, aunque las organizaciones empresariales de México se pusieron a trabajar en el tema desde febrero, apenas unos días después de que Trump tomó posesión del cargo el 20 de enero y anunció su intención de renegociar el tratado, Ruiz Huarte admitió que todavía no se tienen las propuestas acabadas pues “tenemos que esperar para ver qué plantea Estados Unidos ¿para qué nos adelantamos?”.





