Ignacio Ramonet / Especial para ‘La Jornada’

Caracas, Venezuela, a 1° de enero de 2026

Por décima vez consecutiva, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro aceptó concedernos una “entrevista del año nuevo”. La grabamos en Caracas a final de la tarde del 31 de diciembre cuando empezaba a caer la noche sobre la hermosa capital del país y se terminaba 2025. Esta vez, el presidente Maduro propuso que hiciéramos una “entrevista itinerante”. O sea, que mantuviéramos nuestra conversación a bordo de su vehículo particular que él mismo conducía y mientras circulábamos por las animadas calles de la ciudad. Nos acompañaban, en los asientos de atrás, Cilia Flores, esposa del presidente y Primera Combatiente, y Freddy Ñáñez, joven y brillante Vicepresidente sectorial de Cultura y Comunicación. Ni escoltas visibles, ni gentes en armas.

Esta vez las declaraciones del presidente Maduro poseen un interés muy particular porque, desde hace más de cinco meses, su país se halla presionado por una poderosa armada estadounidense estacionada frente a sus costas. También porque el presidente de Estados Unidos no ha parado de lanzar amenazas contra la soberanía de Venezuela. Y porque esta situación de tensión coloca al presidente Nicolás Maduro en el corazón mismo de la actualidad internacional.

Ignacio Ramonet: Primero, Sr Presidente, le agradezco muchísimo que me conceda, por décima vez consecutiva, esta “entrevista del año nuevo”. Sé que tiene usted una agenda muy ocupada, sobre todo en las circunstancias actuales… Quisiera empezar abordando un tema de economía : acaba de publicarse un informe de la Cepal, —la Comisión Económica para América Latina y el Caribe— que establece que el mayor crecimiento económico de América Latina en 2025 lo tiene Venezuela, estimado en un 9%. Mi pregunta es ¿cómo, en las circunstancias de un país bloqueado, un país sometido a tantas medidas coercitivas unilaterales e ilegales, un país muy amenazado militarmente en este momento por Estados Unidos, cómo consigue este “milagro económico”?

Presidente Nicolás Maduro:  Esa es una buena pregunta, ¿oíste? Primero quiero saludar a nuestros invitados, Cilia Flores, mi esposa, invitada especial; y viene el filósofo y poeta, Alfred Nazaret Ñáñez, pendiente de todo aquí. Mira, este es el segundo año consecutivo que Venezuela lidera el crecimiento de la economía real de América Latina y el Caribe. Tenemos veinte trimestres continuos desde que, en el 2021, despegamos.

Recuerdo que, cuando yo te expuse el plan económico para la entrevista que publicaste el 1 de enero del año 2022, que se puede revisar, estábamos hablando que nosotros habíamos diseñado un plan de motores económicos, para que cada motor comenzara a andar con su propia fuerza. Motores económicos que eran verdaderamente de raíz venezolana, propia pues, pertinente a la realidad, no eran cosas que inventábamos. Y el desarrollo de cada motor, en su capacidad de crecimiento real y en la articulación de todos los motores, comenzaba a dar ya resultados.

Ya en el 2021 tuvimos los dos primeros trimestres de crecimiento milagroso, estábamos en plena pandemia de Covid-19. Yo ideé el método que se conoció como Método 7×7 que nos permitió comenzar ese crecimiento. Desde el punto de vista espiritual, se dice que es un “milagro”, pero desde el punto de vista de la identidad venezolana, yo te diría que el crecimiento de esta nueva economía — ahora de 14 motores—, es el resultado del espíritu emprendedor y de la forma en que toda la sociedad se rehízo, se reinventó. La familia venezolana, el hombre, la mujer, el emprendedor, el empresario, el trabajador, se reinventaron. Desde los negocios más sencillos: vender café, vender arepas… La gente se fue rehaciendo, el campo se rehízo y se empezó a producir… Cuando siempre se había dicho que era imposible. Producir los alimentos en Venezuela, la carne, la leche, el pollo, el maíz, el arroz, y pare usted de contar. Todo lo que antes se compraba con el dinero del petróleo. El chorro petrolero desformó todo.

Nosotros no elegimos tener un modelo rentista dependiente del petróleo. Cuando yo nací en el año 1962, ya habían impuesto el modelo de capitalismo rentista petrolero-dependiente Éramos una colonia petrolera estadounidense. Nosotros lo que sí elegimos fue comenzar a construir las bases para romper el rentismo petrolero, para construir nuestro modelo. El Comandante Chávez nos dejó las líneas en el “Plan de la Patria”, y nosotros probamos eso en el peor momento, en medio del bloqueo que nos hicieron, cuando nos quitaron el 99% de los ingresos petroleros…

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Cortesía Ignacio Ramonet

En ese momento no se producía nada en Venezuela. Y, sin recursos, ya no pudimos importar nada… Fue entonces cuando dijimos: vamos a echar para alante, vamos a crecernos en esta coyuntura. Y eso fue lo que sucedió: Venezuela se creció, desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista doctrinario de política económica. Diseñamos una política absolutamente correcta, la de una economía real, con valores reales, que se fue convirtiendo en una nueva fuerza productiva ¿Y qué es lo que crece?

El año 2024 tuvimos un 9% de crecimiento, y en 2025 más o menos va a ser también un 9%, quizás más. ¿Qué es lo que crece? Crece la economía real, crece la economía que produce bienes, servicios, que produce riqueza en una fase avanzada, lo que verdaderamente asombra. Porque crece, repito, la economía real, crece cada sector de los 14 motores. Y el gran reto ahora —como lo he venido planteando—, es que esos 14 motores apliquen una línea que haga disminuir hasta casi hacer desaparecer radicalmente todo lo importado. Debemos hacerlo todo en Venezuela.

Segundo: debemos tener una línea de exportación que no sea petróleo. Nuevas fuentes de divisas. Y en tercer lugar: abastecer el mercado. Pero pudiera decir que la fórmula mejor es sustituir radicalmente todas las importaciones, todas. Hasta llegar a cero importación. Y producir todo para seguir abasteciendo el 100% del mercado nacional.

IR: En la alimentación.

Nicolás Maduro: No, en todo, en todo. Estamos hablando de servicios públicos, bienes, todas las necesidades que tiene el país, la ropa, los zapatos, todo, todo, producir todo.

IR: ¿Vehículos?

Nicolás Maduro: Sí, los vehículos, claro. Y en tercer lugar: seguir creciendo en el gran motor de exportaciones no petroleras. Seguir creciendo en la exportación de alimentos provenientes del mar; productos orgánicos de la tierra… Seguir exportando nuestro café, el mejor del mundo; exportar el chocolate, el cacao, etc. Ya hicimos el caminito, estamos exportando cada vez más. Así que nuestra economía tiene grandes retos para seguir articulándose. Porque nadie puede cantar victoria. Esto está todavía haciéndose, construyéndose. Y los 14 motores han demostrado gran vitalidad. La buena noticia de que, por segundo año consecutivo, lideramos desde la Venezuela asediada, amenazada, lideramos el crecimiento económico en toda América Latina y el Caribe. Es una gran noticia.

Ignacio Ramonet: Presidente, ese éxito económico no impide que haya de nuevo una subida de la inflación. Le pregunto, en este contexto geopolítico tan difícil, ¿qué estrategias tiene su gobierno para controlar la inflación, para estabilizar la moneda y para mejorar el poder adquisitivo de los pensionados, de los trabajadores, de los asalariados?

Nicolás Maduro: En primer lugar hemos tenido una estrategia absolutamente correcta, es la indexación. De esto no se habla en el mundo… Es una fórmula que ensayamos… La indexación, junto al emprendimiento, los emprendimientos familiares y los emprendimientos cooperativistas de los trabajadores, eso ha permitido que Venezuela tenga uno de los mercados internos más poderosos, y tengamos lo que yo llamo, desde septiembre del año 2024, un “sobrecalentamiento interno del comercio”. Ahorita en diciembre de 2025, el comercio en las ventas y el consumo creció un 34%, o sea que hay un sobrecalentamiento muy significativo. Pero ya los productos nacionales cubren el 90% de toda la demanda de productos del mercado nacional. Y hay crecimiento del comercio de 34% este año otra vez… Lo cual quiere decir que hay una capacidad de compra real; una capacidad real de consumo en la familia venezolana. Y la familia venezolana sabe que es así. Pero eso hay que consolidarlo como modelo.

El otro tema tiene que ver con el ataque especulativo permanente sobre nuestra moneda, el bolívar. Es una materia que hemos logrado superar por etapas. Porque eso se ha convertido también en lo que pudiéramos decir el objetivo central de la extrema derecha, y de las campañas de amenaza económica y bloqueo económico del imperio.

Uno de los objetivos de ellos ahora, con todo este tema del ataque a los barcos petroleros, a la venta de petróleo de Venezuela, es volver a perturbar la vida monetaria y los equilibrios que ya hemos logrado y consolidado en etapas anteriores. Es una perturbación que sabemos cómo enfrentar, que vamos a enfrentar, y que cuando hagamos nuestra entrevista dentro de un año, verás que ya la hemos superado.

Ignacio Ramonet: Presidente, quiero abordar otro tema del que no se habla demasiado. Y es la originalidad del modelo político venezolano. Este año 2025, usted ha estimulado mucho el Estado Comunal y le pregunto, en este contexto actual de tantas amenazas contra Venezuela, ¿por qué ha decidido usted profundizar la autogestión popular en lugar de centralizar el control ? ¿Es la Comuna la respuesta política bolivariana frente al modelo de democracia liberal dominante en Occidente ? ¿Hay un modelo específico nuevo de democracia venezolana en el que usted está pensando?

Nicolás Maduro: Yo creo que este modelo nació con El Libro Azul, de 1990, del Comandante Chávez, cuando él ya hablaba de la “democracia bolivariana”, la democracia popular. Sin lugar a dudas la democracia occidental, la democracia clásica que llaman liberal, entró en un agotamiento terminal. Ya no representa a los pueblos; son democracias  sin pueblo; son democracias manipuladas, manipulables; son democracias para minorías; y cada vez más son democracias que funcionan a partir de los multimillonarios, de los grandes consorcios… Son democracias sometidas a la manipulación de las redes sociales, a la manipulación emocional de las redes sociales. Entonces la comunidad, el ciudadano, no tienen poder en esas democracias. En lo fundamental. No quiere decir que no haya experiencias positivas en lo que llaman “democracia occidental”. Claro que las hay.

Pero desde un principio, aquí hubo un proyecto nuestro original, inspirado en Bolívar, Simón Rodríguez y en Ezequiel Zamora. El Comandante Chávez, en El Libro Azul, plantea rehacer la democracia a través de un proceso popular constituyente. Y rehacer la fórmula de democracia para construir una democracia de todos los días. Una democracia permanente. Una democracia con pueblo. Donde se le dé el poder completo a la gente. ¿Y qué es el poder? En primer lugar, el poder es política. Decidir. Decidir las políticas públicas. En segundo lugar, el poder es  económico. Decidir los presupuestos. Decidir los presupuestos de la nación. Y en tercer lugar, el poder de la cultura. El poder de la educación. Así que eso es lo que estamos construyendo. El Comandante Chávez fundó los Consejos Comunales, fundó el Consejo de las Comunas. Y tú sin duda recuerdas cómo Chávez me lo encargó a mí, pero nos lo encargó a todos. Me dijo : “Nicolás, agarrándome el hombro, te encargo las comunas como te encargaría mi vida.”

Cuando él dijo eso, yo sentí aquí en el hombro, al lado de él, el peso de los siglos… Pero afortunadamente nuestro pueblo agarró ese peso, y ahora no me pesa. Mira, tengo los hombros liberaditos, porque nuestro pueblo ahora está ejerciendo la democracia directa.

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cortesía Ignacio Ramonet

Este año tuvimos cuatro consultas nacionales. Ah, claro, para AP, EFE, CNN, UPI, AFP, para los medios occidentales no existe la democracia directa. Para ellos, lo que existe es el ataque permanente contra la Venezuela bolivariana. Pero aquí yo reto a quien quiera debatir, a quien quiera, tenga el nombre que tenga, el cargo que tenga, lo reto a debatir en cualquier barrio de Caracas al que quiera ir, a debatir con nuestro pueblo, no conmigo, que debata con el pueblo. Para que vean cómo se está construyendo una democracia nueva.

No pretendemos ser modelo para nadie, pero eso sí, nos sentimos orgullosos de lo que estamos construyendo. Así que el pueblo se está empoderando, forjándose, formándose. Ha habido cuatro consultas, una por trimestre, y además este año aprobamos, la cifra es 33.000 proyectos populares financiados y construidos, que son obras, ambulatorios de salud, clínicas de salud popular llamadas CDI, escuelas, liceos, vialidad, carreteras, infraestructuras, casas para abuelos, casas para la juventud y pare usted de contar. Resolución, solución de problemas.

¿De dónde salen los proyectos ? De la asamblea vecinal. ¿Y cómo se aprueban los proyectos ? No lo aprueba un alcalde, un ministro, un presidente. Yo no le apruebo a esta comunidad; no digo :mira háganle tal cosa, no. Lo aprueba con su voto, el pueblo. 33.000 proyectos… Se invirtieron más de 330 millones de dólares. ¿De dónde surgieron esos 330 millones de dólares ? Su equivalente en Bolívares surgió de los 14 motores, de los impuestos que se cobran, de las ventas al exterior, del petróleo, de esos barcos de petróleo que salen… Todo eso se convierte después en obras comunitarias; se convierte en soluciones a las necesidades.

Así que creo que estamos construyendo una democracia vigorosa, de ciclo permanente, de participación directa, donde el pueblo tiene el poder y sólo el pueblo decide. Por eso yo hago mía la expresión de Chávez cuando decía “No es un hombre, es un pueblo”. No es Maduro, es una República, es un pueblo.

Maduro lo que hace es ser el intérprete de un poder que es el poder popular.

IR: ¿Cuántas comunas hay actualmente en el país ? 

Nicolás Maduro: Hay 49.000 consejos comunales. Y hay 4.100 comunas. Pero nosotros estamos organizados para las consultas trimestrales en 5.336 circuitos comunales. ¿Cómo es esto? Bueno, que donde hay comunas, la comuna articula los consejos comunales y es un circuito comunal. Pero donde todavía no hay comunas, se organizan circuitos comunales para que la gente pueda votar y decidir. Así que es un modelo nuestro propio. No lo copiamos de nadie.

IR: ¿Y eso es tanto en la ciudad como en el campo? ¿Tanto en la capital como en los estados ? 

Nicolás Maduro: Sí. De norte a sur, de este a oeste. Tú te metes en la montaña más lejana, en el caserío, en el campo, en el barrio en el que te quieras meter ahorita, y ahí hay un consejo comunal, una comuna, ahí hay vocería, liderazgo.

El 70% del liderazgo son mujeres. Así que, 2025 ha sido el big bang del poder democrático de Venezuela.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, usted ha criticado y denunciado, lo acaba de hacer, la existencia de una guerra mediática y cognitiva contra Venezuela, contra el proceso bolivariano. ¿Cómo su gobierno está luchando para que la verdad de lo que ocurre aquí llegue a la opinión pública internacional ? Especialmente en un momento como este en que la comunicación está dominada por las redes sociales.

Nicolás Maduro: Nosotros hemos creado un sistema nacional que empieza ya también a tener impacto internacional y lo que yo llamo en un libro que publiqué de tipo manual: “De las calles a las redes, de las redes a los medios, de los medios a las paredes”. Y la Radio Bemba que en otras partes la llaman Boca Oreja.

Entonces, hemos venido construyendo ese sistema. Faltan muchas cosas por hacer, pero realmente me siento muy feliz de cómo millones de hombres y mujeres aquí en Venezuela y en el mundo defienden la verdad de Venezuela.

La guerra es cognitiva porque la guerra es por el cerebro, el cerebro maneja emociones y maneja conceptos. Y para contrarrestar una guerra cognitiva hay que crear fuerza de conciencia, fuerza de valores, fuerza espiritual y dar la batalla con la verdad. Nuestra mayor arma no es un cohete nuclear, nuestra mayor arma es la verdad de Venezuela, que es irrebatible, demoledora y cuando nos abren una brecha para decir nuestra verdad se prenden las luces para para bien de nuestro país. Nosotros defendemos nuestro derecho a la paz, defendemos nuestro derecho a la soberanía nacional, al derecho internacional que garantiza la autodeterminación de los pueblos. Defendemos el derecho al futuro y al desarrollo.

Son derechos fundamentales garantizados por la Organización de Naciones Unidas y por todos los tratados internacionales. El derecho al desarrollo de los pueblos, el derecho al futuro, el derecho a la paz. Nosotros defendemos también una historia gloriosa, la historia de los libertadores y libertadoras de América. Así que creo que este sistema de calles, redes, medios y paredes va a agarrar cada vez más fuerza, más cuerpo y nos va a permitir, en el año 2026, y en los años por venir que Venezuela sea conocida por sus verdades y no por tanta manipulación y tanto ataque sucio que hacen.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, precisamente en ese sentido, encuestas recientes e independientes muestran que hay en este momento en Venezuela, un gran consenso de la población para rechazar las actuales amenazas militares estadounidenses. ¿Cómo interpreta usted este apoyo popular y qué estrategias está usted implementando para mantener unido al pueblo venezolano? 

Nicolás Maduro: Yo creo que la gente, sobre todo en el mundo, que diría yo, porque hablo desde el corazón de un hombre que se crio como una persona sencilla. Yo no soy un magnate, no lo quiero ser, yo quiero seguir siendo un hombre sencillo del pueblo, que gobierna desde el pueblo y con el pueblo. Ahora, en el mundo tienen que entender, la opinión pública estadounidense tiene que entender, que los pueblos nuestros del Sur tienen derecho a existir, a vivir… Que no se puede tratar de imponer con la Doctrina Monroe, ni con ninguna doctrina, un nuevo modelo colonial, un nuevo modelo hegemonicista, un nuevo modelo intervencionista, un modelo donde los países tendríamos que resignarnos a ser colonia de una potencia, y nosotros los pueblos esclavos de unos nuevos amos… Eso es inviable. En el siglo XXI es totalmente inviable. Y ellos tienen que entender estos números que dan las encuestas, yo me imagino que en los altos niveles de decisión del Estado en Estados Unidos, del Estado en general, de todas las instituciones, deben tener datos fidedignos de cómo se comporta la ciudadanía, porque hay una cosa que llaman ahora Big Data, y lo hacen con inteligencia artificial y tú puedes tener la opinión pública de todos los países…

Te voy a confesar un secreto, ¿te lo puedo confesar?

Ignacio Ramonet: Aquí estamos para eso, esto es un confesional… 

Nicolás Maduro: [risa] Nosotros disponemos de una inteligencia artificial avanzada y Big Data e inteligencia artificial de muchos países. No es complicado entenderlo. Tenemos la tecnología, no solo es una de las formas nuestras para medir los hechos públicos, sino también los de otros países… Así que esos poderes mundiales también la tienen, y tienen que saber que la reacción inmunológica de la sociedad venezolana frente al asalto y el robo de su petróleo ha sido un 95% de rechazo. El gobierno actual de Estados Unidos tiene que saber que en Venezuela y en América Latina, pero hablo por Venezuela, no te voy a dar datos de América Latina, podemos hablarlo otro día, en otra conversación ahora en enero… Tienen que saber que el 95% de los ciudadanos rechaza lo que está haciendo el gobierno actual de Estados Unidos cuando amenaza militarmente a Venezuela. Es la reacción inmunológica de toda la sociedad venezolana. Tienen que saber que esa persona que ellos han puesto como jefa mandamás de la derecha está muy aislada y repudiada en Venezuela.

Hoy por hoy pudiéramos decir Estados Unidos no dispone de ninguna fuerza política aliada en Venezuela, porque esta señora llamada María Machado —en Venezuela la llaman la “Sayona”—, tiene el 85% de rechazo, de repudio total de la sociedad venezolana. Jamás, ni ella, ni lo que ella representa tendría capacidad para gobernar este país.

Yo sé que ellos lo saben. En el Norte lo saben y en general en el mundo lo saben. Y tienen que saber que nosotros, las fuerzas patrióticas del país, el presidente Maduro y mucho más allá del PSUV, mucho más allá del Gran Polo Patriótico, en este momento tiene por encima del 70% de respaldo en la lucha que estoy dando por la defensa de la soberanía nacional y por la paz. Por encima del 70%.

Esos números jamás nosotros lo habíamos tenido. Y vaya que aquí ha habido apoyo al Comandante Chávez en todas sus etapas y vaya que nosotros hemos adquirido apoyo en distintas etapas como lo hemos demostrado en procesos electorales.

Así que son números muy contundentes que te dicen el estado de la opinión pública nacional y cómo Venezuela ha logrado un nivel de consenso, de unión nacional nunca antes visto. Nunca antes visto! Yo la llamo la unión perfecta popular militar policial, pero inclusive pudiéramos llamarlo la unión más amplia de todos los sectores, la unión nacional que jamás habíamos tenido.

Esa es la la respuesta inmunológica natural de la sociedad venezolana a la agresión ilegal, desproporcionada y amenazante, guerrerista que hemos sufrido durante 28 semanas continuas.

Ignacio Ramonet: Hablemos entonces de la amenaza militar estadounidense. Venezuela lleva más de cinco meses con esta amenaza naval militar en el frente de las costas venezolanas. Y la pregunta que muchas personas se hacen, ¿cómo usted interpreta la intención de Estados Unidos? ¿Qué está buscando Washington? ¿Quieren presionar para romper esa cohesión nacional de la que acabamos de hablar, la unidad de la revolución bolivariana, la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana? ¿O están tratando de lanzar un verdadero ataque para proceder a lo que se llama un “cambio de régimen”? ¿Cómo interpreta esa amenaza? 

Nicolás Maduro: Yo pienso que hay un debate abierto en la sociedad de Estados Unidos, y aquí en Venezuela también, ¿Qué busca el gobierno actual de Estados Unidos con todas estas amenazas? Inusuales, ilegales, extravagantes también.

¿Y cuál es su meta? ¿Qué busca? Es evidente que buscan imponerse por la vía de la amenaza, la intimidación y la fuerza. Todo esto viola el derecho internacional de paz que se estableció después de la posguerra con la fundación de la Organización de Naciones Unidas, en 1945, precisamente hace poco se cumplieron 80 años de la fundación de Naciones Unidas. Y el derecho internacional, la Carta de Naciones Unidas, que es la columna vertebral de todo el derecho internacional, desde la posguerra, prohíbe y condena expresamente que un país amenace a otro con el uso de la fuerza. Lo prohíbe, lo condena y lo establece como delito internacional. Y condena y prohíbe el uso de la fuerza de un Estado contra otro. Entre otros elementos…

Eso tiene un gran contenido legal, jurídico. Están violando las leyes internacionales de manera descarada y además tiene un gran componente ético, moral. Porque el pueblo de Estados Unidos tiene que preguntarse si eligieron a su gobierno actual para que iniciara intervenciones militares otra vez en América Latina. A la opinión pública de Estados Unidos, a los comunicadores sociales, pero sobre todo a la gente de a pie, a la juventud de Estados Unidos, al pueblo cristiano, mis hermanos cristianos, de las Iglesias cristianas —yo soy miembro de una Iglesia—, les pregunto si es ético, si es moral, y si es cristiano hacer lo que su gobierno está haciendo.

Si eligieron a su gobierno para que iniciara otra vez intervenciones militares en América Latina y el Caribe ; para que buscara cambios de régimen por la fuerza en América Latina y el Caribe; para que diera golpes de Estado, promoviera golpes de Estado en América Latina y el Caribe. Para que iniciara los preparativos para una gran guerra, una guerra de esas “eternas”. Porque yo lo he dicho en mis discursos y en mi canción también “Not war, not crazy war”. ¿Verdad? “Not crazy warYes peace.” Yo lo he dicho, pero lo dije inclusive —y después se transformó en una canción.. Yo he dicho no a una guerra de Vietnam otra vez. ¿O es que están orgullosos en Estados Unidos de lo que sucedió en Vietnam? Yo creo que no.

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cortesía Ignacio Ramonet

Si tú haces una encuesta, el 80% de la población de Estados Unidos no quiere una nueva guerra de Vietnam. No quiere una nueva guerra de Afganistán. ¿O es que están orgullosos de Afganistán? Ay, se van a traer una guerra de Vietnam, una guerra de Afganistán, una guerra de Irak, una guerra de Libia para acá al Caribe, en Suramérica. Son reflexiones. Son reflexiones. Así que la política del gobierno actual de los Estados Unidos está en contra de aquello a lo que aspira la sociedad estadounidense y a lo que aspira la humanidad.

Porque la humanidad a lo que aspira es al diálogo, diplomacia, paz, respeto entre los Estados, respeto entre los pueblos. Nosotros estamos en nuestra ley. Yo, como Presidente, estoy en mi Ley. Estamos en nuestra Ley, en la ley internacional, en la Constitución. Estamos defendiendo lo más sagrado que tenemos: nuestra tierra, nuestros recursos naturales. Porque, ¿cuál es la meta? ¿Cuál es la meta del gobierno actual de Estados Unidos? Ya lo han dicho. Ya lo han dicho. ¿Eh? Agarrarse todo el petróleo de Venezuela. Ya lo han dicho. El oro. Las tierras raras. Las riquezas de Venezuela.

Así que hay una expresión en español que dice, “¡Así no! ¡Así no!” Queremos paz. Queremos respeto al derecho internacional. Y esperemos las semanas y los meses que están por venir, y que la sociedad estadounidense, la sociedad mundial, pueda ir generando respuestas para disipar y acabar con toda esta amenaza.

Ignacio Ramonet: Los medios americanos más serios ya han dicho que algunos de los argumentos avanzados por la administración estadounidense en esta presión contra Venezuela, por ejemplo, decir que Venezuela es un “país productor de cocaína”, ya han dicho que eso no es cierto. No lo dice el gobierno venezolano, lo afirman los propios medios estadounidenses. No tiene sentido. No corresponde a la realidad demostrada por cualquier conocedor del tema. Y sobre la cuestión del petróleo, también la declaración del presidente de Estados Unidos, diciendo que está en desacuerdo con la “nacionalización del petróleo” que tuvo lugar en 1976, o sea, muy antes del chavismo, tampoco tiene sentido. Entonces no se ve claramente cuál es la argumentación concreta para esta presión militar.

Nicolás Maduro: Mira, sobre lo de la droga yo te puedo comentar. Venezuela tiene un modelo, yo diría, perfecto, de combate al narcotráfico. Hoy logramos pulverizar la avioneta extranjera del narcotráfico colombiano, número cuarenta. ¿Quién? Los Sukhoi venezolanos. A los pilotos, mi reconocimiento. Hoy se neutralizó en un combate en el Llano venezolano al último jefe operativo del Tren del Llano, en Guárico, y a cuatro de sus secuaces criminales. Era el último que quedaba del Tren del Llano. Tenemos un modelo perfecto de combate al narcotráfico, a las bandas criminales. Así que, toda la cocaína que se mueve en esta región se produce en Colombia. Toda. Toda la cocaína. Nosotros somos víctimas del narcotráfico colombiano.

No de hoy, de décadas. Y hemos logrado, con nuestro modelo, controlar el impacto que el narcotráfico colombiano tuvo en Venezuela, en tiempos pasados.

Así que, tenemos un combate tremendo en la frontera. Dedicamos miles de millones de recursos para tener policías, soldados, operativos, porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar policial. Hemos creado tres zonas de paz en los dos mil doscientos kilómetros de frontera con Colombia. Pero no hay ninguna colaboración del lado colombiano. Así que, todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros.

Y estas cuarenta aeronaves abatidas, las cuarenta venían de Colombia… Con la ley en la mano, la ley de interdicción, se les advirtió con tiempo, se hizo todo lo que había que hacer, y después, pim pum pam, los cohetes de los Sukhoi.

Llegamos hoy a 431 aeronaves de narcotráfico extranjero y colombianas abatidas… Con la ley en la mano. Así que tenemos un modelo ejemplar y muy eficaz.

Todo lo demás, mira, forma parte como de una narrativa que en Estados Unidos inclusive no creen, por ningún motivo. Y, sencillamente, como no me pueden acusar a mí, como no pueden acusar a Venezuela de tener armas de destrucción masiva, como no nos pueden acusar de tener cohetes nucleares, de estar preparando un arma nuclear, de tener armas químicas, entonces inventaron una acusación que Estados Unidos sabe que es tan falsa como aquella acusación de las armas de destrucción masiva, que los llevó a una guerra eterna.

En Estados Unidos saben que eso es falso. Así que, yo creo que todo eso hay que ponerlo de lado y empezar a conversar en serio, con datos en la mano, y el gobierno de Estados Unidos lo sabe, porque se lo hemos dicho a muchos de sus voceros, que si quieren conversar seriamente sobre un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos. Que si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversiones estadounidenses como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran.

En Estados Unidos deben saber que si quieren acuerdos integrales de desarrollo económico, también aquí en Venezuela —es que lo he dicho una y mil veces—, mira lo que sucedió con el tema de los migrantes. Te lo tengo que decir, porque llegamos a un acuerdo, el 31 de enero de 2024, con el enviado Rick Grenell, estaba funcionando perfecto, y hace tres semanas, las autoridades del gobierno de Estados Unidos renunciaron a seguir mandando migrantes a Venezuela, y sencillamente no mandaron más migrantes… Así que ellos hablan del tema de la migración, pero ellos son los que suspendieron el acuerdo de migración, entre otros temas pues. Si algún día hubiera racionalidad y diplomacia, pudieran perfectamente conversarse, y nosotros tenemos la madurez y la altura. Además somos gente de palabra, Ramonet. Somos gente de palabra, gente seria. Y algún día eso pudiera conversarse, con el gobierno actual o con quien venga después.

Ignacio Ramonet: Una pregunta muy importante, Presidente, entre las declaraciones últimas, en Washington, dicen que ha habido como un “ataque terrestre” en Venezuela, contra, pretendidamente, una factoría de elaboración de drogas. Su gobierno hasta ahora no ha ni confirmado, ni desmentido esa información. ¿Qué podría usted decirnos a ese respecto?

Nicolás Maduro: Mira, eso puede ser un tema que quizás conversemos dentro de unos días, en una segunda versión de este podcast, ¿verdad? Seguramente dentro de algunos días pudiéramos conversar. Lo que yo sí te puedo decir es que nuestro sistema defensivo nacional, que combina la fuerza popular, militar y policial, ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país, y el uso y disfrute de todos nuestros territorios. Y nuestro pueblo está seguro y en paz.

Ignacio Ramonet: Usted tuvo una conversación directa con el presidente Donald Trump, ¿verdad? Y últimamente se ha dicho que ha habido una segunda conversación. ¿ Puede usted confirmar si hubo esta segunda conversación con el presidente Trump?

Nicolás Maduro: Ahí estuve viendo especulaciones sobre una segunda conversación. Nosotros hemos tenido, Ramonet, una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre pasado desde la Casa Blanca, y yo estaba en el Palacio de Miraflores. Conversamos 10 minutos. Fue una conversación, como yo he dicho, respetuosa, muy respetuosa, cordial.

Ignacio Ramonet: ¿Qué le dijo el presidente Trump? 

Nicolás Maduro: Lo primero que me dijo fue, “Mr. President Maduro“. Y yo le dije, “Mr. President Donald Trump“. Y creo que fue hasta agradable esa conversación. Pero de ahí las evoluciones post-conversación no han sido agradables.

Esperemos. Yo todo se lo encargo a Dios. Dios Todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Sobre todo un día como hoy, 31 de diciembre. Con un cielo maravilloso, majestuoso, con ese color mientras la tarde va cayendo, en esta Caracas pacífica y bella. Yo todo se lo encomiendo a Dios, Dios sabe lo que hace. Nosotros actuemos con ética, con moral, con patriotismo, con amor a nuestra patria.

Para el 2026, que es el año que he llamado yo el “año del Reto Admirable” nosotros vamos a superar perturbaciones, problemas, y vamos a poder seguir consolidando un país como Venezuela, que sea un país en paz. Y al pueblo de Estados Unidos, yo le digo lo que le he venido diciendo que aquí, en Venezuela, tiene a un pueblo hermano. Al pueblo de Estados Unidos, inclusive le digo, aquí tienen a un gobierno amigo. Yo conozco bien Estados Unidos, bastante he manejado así por Nueva York, Boston, Baltimore, Philadelphia, New Jersey, Queens, Manhattan, Washington, bastante he manejado.

Yo le dije al presidente de Estados Unidos eso. Bastante conozco la avenida Constitution, que es bellísima. La avenida Pensilvania, donde queda la estatua en homenaje a Bolívar. El monumento a Lincoln, que es una belleza. Y bastante he manejado por allá. Y debe saber el pueblo de Estados Unidos que aquí tiene un pueblo amigo, amistoso, pacífico, y tiene un gobierno también amigo, deben saberlo. Y que nuestra consigna es muy clara :Not war, yes peace.

Ignacio Ramonet: Última pregunta, Presidente, sobre esto precisamente. Lo hemos visto a usted estas últimas semanas, en estas circunstancias de presión indiscutible, lo hemos visto muy activo en público y muy arropado por las masas populares. O sea, usted no está en un búnker, protegiéndose de esta amenaza. Está usted rodeado de gente y algunas de sus intervenciones han dado la vuelta al mundo. Precisamente este eslogan “no war, yes peace”, en las varias canciones que se han hecho. Creo que las redes sociales han expresado una gran simpatía hacia usted. Y yo quiero que terminemos con una reflexión personal suya ¿Cómo vive usted esta situación personalmente, psicológicamente, espiritualmente ante la amenaza de un ataque por la primera potencia militar del mundo? 

Nicolás Maduro: Yo tengo un búnker infalible: Dios Todo Poderoso. Yo le entregué Venezuela a nuestro Señor Jesucristo. Él es el rey de reyes. El rey de aquí, de nuestra patria. Me encomiendo a él todos los días. Le encomiendo nuestra patria. Siempre, no ahora, siempre. Y además, el pueblo es nuestro mayor escudo, nuestra mayor inspiración, nuestra mayor energía. Porque por ese pueblo hemos recibido todo lo que somos.

Y por ese pueblo damos todo lo que somos. Yo, sencillamente, no soy yo. Yo represento un proyecto histórico de 500 años de lucha. Te podría decir, yo soy Guaicaipuro, yo soy Zamora, yo soy Chávez, porque soy el pueblo. Y arroparse al pueblo, abrazar al pueblo, entregarle el poder al pueblo, es la razón de ser, y la esencia de nuestro proyecto histórico y por ese camino siempre nos irá bien, siempre, en cualquier circunstancia. Nuestra decisión absoluta es ser leal al juramento de llevar nuestra patria a la grandeza. Pero para que Venezuela sea grande, no tenemos que hacerle daño a nadie. ¿Verdad? Así como Estados Unidos, que quieren ser grandes de nuevo. Bueno, que sean grandes por el esfuerzo, por el trabajo, por la vocación pacifista. Y no por la amenaza, ni por la guerra. Ya basta, no más guerra. Son convicciones. A nosotros nos mueven convicciones, compromisos, juramentos, y una fuerza divina, sagrada, que se pierde de vista. Porque Dios está con nosotros, y como dice nuestro pueblo: “si Dios con nosotros, ¿quién en contra?” Así que la victoria en cualquier circunstancia, siempre nos pertenecerá. Por eso la tranquilidad, la serenidad, y la confianza de que estamos defendiendo la causa más justa que jamás se haya defendido. Y que la victoria de la paz nos pertenece.

Ignacio Ramonet: Gracias Presidente y feliz año.

(Esta entrevista se grabó en video para la televisión. Su duración total es de 1 hora y 4 minutos. Esta versión escrita es más reducida. Yo mismo la he editado suprimiendo aspectos menos centrales y conservando las partes más esenciales y más ligadas a la actualidad internacional. IR.)

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