David Brook y Jim Carson
Unos mil activistas se congregaron frente al edificio del Capitolio Estatal aquí en Lansing, Michigan, este sábado para una de las casi 3 mil acciones de “No a Reyes” realizadas a través de Estados Unidos con el propósito de promover el voto en las elecciones intermedias del 3 de noviembre y para preparar a comunidades a resistir a los esfuerzos del presidente, Donald Trump de minar o suprimir el voto.
“Defiende la democracia: vota” e “Inmigrantes construyeron a Estados Unidos”, fueron las consignas entre las mantas que se desplegaron, mientras participantes platicaban con La Jornada sobre su presencia. Un profesor universitario dijo que prefería no tener que salir a protestar, pero que las circunstancias del país lo hacían necesario. Otra mujer de edad avanzada que es parte de una iglesia local comentó que ella se presentó en esta acción para demostrarle a sus nietos que ella quería un mejor mundo para ellos. Oradores en el evento en Lansing instaron a los mil participantes a que hicieran “un plan para votar” y distribuyeron un número de teléfono al que podrían hablar para reportar si funcionarios públicos estaban intentando interferir con el voto.
Los organizadores informaron que millones participaron en los miles de eventos de “No a Reyes” este sábado por todo el país, con los eventos nacionales más grandes realizados en San Francisco, Nueva York, Washington DC y otras ciudades bajo la consigna en esta ocasión de “No a reyes: protege el voto”.
Se han realizado tres protestas nacionales previas bajo el lema de “No a reyes” donde se convocó a marchas masivas coordinadas a lo largo del país con la participación de hasta 5 millones en la última para protestar las medidas antidemocráticas del gobierno de Trump, pero los organizadores señalaron que en esta cuarta edición el enfoque era diferente, y donde en lugar de marchas se invitó a los participantes a coordinarse en actividades locales para impulsar el voto.
“Citamos a No a reyes en octubre porque le creemos a Trump cuando señaló una y otra vez que tenía la intención de sabotear esta elección”, señaló Ezra Levin, uno de los líderes del grupo Indivisible que ayudó en organizar este día de acciones locales, en entrevista con USA Today. “¿Cómo impides el sabotaje de una elección con las herramientas que tenemos disponibles? Pues, votas como loco”. La meta, dijo, es generar una tasa de participación tan alta como para superar todo intento de sabotaje o de poner los resultados en duda.
Trump repetidamente ha amenazado emplear medidas para subvertir esta elección, desde sembrar dudas sobre la integridad del voto hasta desplegar agentes federales de control de inmigración a las casillas para intimidar a votantes, e incluso ha contemplado apoderarse de boletas electorales para verificar que no fueron emitidas por inmigrantes sin derecho al voto. Repetidas investigaciones por autoridades locales a lo largo de los últimos años han demostrado que no existe evidencia de que los inmigrantes indocumentados están votando en grandes números – de hecho, solo hay ejemplos microscópicos de ese fenómeno, pero Trump y sus aliados han insistido que la integridad del sistema electoral está en duda por esa práctica casi inexistente.
Sin embargo, el reto para las autoridades federales es que la Constitución estipula que son las autoridades estatales las que administran el proceso electoral en todos sus aspectos incluyendo el conteo final.
Todas las 535 curules de la cámara baja del Congreso están en juego en esta elección intermedia (donde la presidencia no está en las boletas) y la mayoría de los sondeos indican que los demócratas recuperarán el control en esta entidad. Sólo un tercio de las 100 curules del Senado están en juego, y la decisión sobre si los republicanos mantendrán la mayoría y por lo tanto el control será determinada por unas seis contiendas claves incluyendo una aquí en Michigan – las otras son Maine, Nuevo Hampshire, Georgia, Ohio y Texas. Como resultado, hay más de cien eventos electorales aquí en Michigan este sábado, y casi el mismo número en los otros estados claves, y millones de dólares invertidos en cada una.
La participación electoral es típicamente más baja en comicios intermedios, y por lo tanto el mayor esfuerzo de organizadores es convencer a la gente a votar. Por cierto, las cifras de la participación inicial en Michigan (donde se puede votar en los días o semanas antes del día de la elección) ya está superando los niveles de elecciones intermedias previas y estrategas republicanos están reconociendo en privado que en Michigan y otros estados sus candidatos están en apuros.
¿Pero qué sucede si Trump y sus aliados cuestionan o intentan anular algunos resultados? “Estás protegido por ley de cualquiera que interfiera con tu voto”, explicó Trent, un organizador afiliado con Democratic Socialists of America, la corriente de izquierda dentro del Partido Demócrata. Por lo tanto, dijo que quien intente interferir debe ser confrontado y compartir el número de teléfono para reportar cualquier intento de intimidación o hostigamiento ante las urnas.
Nicole Keway Biber, una líder indígena local en Michigan, imploró a los participantes en el mitin de mantenerse alertas contra todo intento de suprimir el voto, afirmando que “cuando votamos estamos determinando qué versión de la vida queremos vivir”.







