Samuel Estrada
La titular de la Secretaría de Salud del gobierno del estado, Mónica Liliana Rangel Martínez, reconoció que con el recorte presupuestal federal, en especial en el rubro de salud, la realidad es que no es posible que haya crecimiento en materia de atención y acceso a servicios hospitalarios, pero al menos se espera mantener en funcionamiento los nosocomios con los que ya se cuenta y que no se conviertan en “elefantes blancos”.
La funcionaria acotó que si en definitiva se hace una distribución proporcional de recorte a nivel nacional, pues San Luis Potosí se vería también afectado, aunque por supuesto se están haciendo todas las gestiones con la Secretaría de Salud del gobierno federal, así como con la Secretaría de Hacienda, “para que al menos nos mantengan el mismo presupuesto de 2016”.
Indicó que el hecho es que se tiene que estar muy vigilante para que no haya ninguna afectación al presupuesto de operación y atención a la ciudadanía, al igual que otros programas prioritarios, como es el caso de las campañas de vacunación, el combate a la obesidad y la diabetes, el control del vector del dengue, chikungunya y zika, etcétera.
Insistió que en materia de infraestructura y crecimiento de espacios hospitalarios es donde se podría resentir la afectación, pero es algo inevitable, por lo que la idea es que los hospitales con los que ya se cuentan no se vean afectados, aunque esto implique no tener algún crecimiento en este rubro.
Para terminar, estimó que, de cualquier forma, con los recursos que se tienen hay que hacer el mejor de los esfuerzos, sean iguales o inferiores a los que se recibieron en 2016, se tiene que eficientar los recursos para hacer más cosas con el mismo dinero, lo que implica un esfuerzo de parte de todos los que laboran en el Sector Salud.





