Jorge Torres
El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, calificó como “una ofensa” la decisión de Ford de cancelar la inversión de mil 600 millones de pesos en territorio potosino, aunque también consideró que esto debe ser visto como una oportunidad por parte de México para abrir nuevos mercados en otros continentes. “No se ha acabado el mundo para San Luis con la marcha de Ford”, indicó.
Recordó que hace 10 años la empresa Ford fue rescatada por el gobierno, pues ya no era competitiva, por eso tuvo que salir de Estados Unidos para buscar lugares donde pudiera producir con costos menores. Tuvo que abrir su mercado, lo mismo hicieron otras empresas del ramo automotriz, por esto consideró que la política económica nacionalista del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, es suicida, porque el producto se va a encarecer y dejará de ser competitivo.
Destacó que solamente por respeto a los empresarios mexicanos que manejan la marca Ford la Iglesia no avala boicotear la compra de los autos de esa compañía, pero en todo caso se deberían buscar otras opciones, puesto que los automóviles de Ford serán más caros y dejará de ser atractiva la marca para el país.
“No es ninguna venganza, sólo es la lógica de mercado; si ellos la están aplicando pues nosotros también la podemos aplicar, pues fue una ofensa lo que le hicieron a México”.
Finalmente, consideró que le parece justo que el gobierno del estado penalice a Ford por no haber cumplido el contrato, pues en cualquier transacción si uno no cumple tiene que sufrir una sanción, aunque puntualizó que al parecer no habrá problema en ese sentido, pues Ford asumirá las consecuencias de esta decisión.





