Por Rosa Elvira Vargas
México, DF. El nuevo avión presidencial, “José María Morelos y Pavón”, adquirido por la pasada administración federal, llegará en las próximas semanas a México, pues la fecha para ello está condicionada “a la realización de las últimas pruebas y a la certificación del equipamiento interior por parte de la Federal Aviation Administration de los Estados Unidos (FAA).
La Presidencia anunció lo anterior en un comunicado, donde también precisa que Enrique Peña Nieto ordenó en septiembre del año pasado a la Secretaría de Hacienda, realizara un estudio “que aportara los elementos necesarios para determinar, con base en elementos técnicos, financieros y de seguridad nacional, la conveniencia de vender o mantener el B787-8 para uso del Estado mexicano”.
Entre los principales resultados del análisis, el comunicado de Los Pinos indica: “de venderse la aeronave a una aerolínea comercial se tendría una pérdida muy significativa respecto del valor de compra. Esto se debe a los costos y tiempos de reconversión interna, así como a la pérdida de equipamiento actual”.
De acuerdo con esto, el consultor que hizo el estudio, consideró que si se vendiera a alguna aerolínea comercial, su venta podría representar una pérdida de más de 58 por ciento de su costo (128.2 millones de dólares) y que el consultor considera que por tanto la nave debe conservar su configuración actual en lugar de reconvertirla como equipo comercial.





