La Redacción
Los esfuerzos del presidente Donald Trump por impedir el acceso de periodistas a la Casa Blanca representan un intento de restringir el flujo de información en Estados Unidos y muestran, además, un desprecio por las resoluciones judiciales que anteriormente bloquearon medidas similares, advirtió el consejo editorial de The New York Times.
La administración de Trump prohibió el acceso a periodistas de CNN, MS NOW y Politico, después de que el mandatario calificó sus trabajos de “historias deliberadamente negativas”. Durante su primer periodo en la Casa Blanca, su gobierno intentó en dos ocasiones impedir que periodistas cuyos trabajos le desagradaban cubrieran las actividades presidenciales. En ambos casos, jueces determinaron que las medidas eran inconstitucionales y restituyeron el acceso de los comunicadores.
El diario señaló que los fallos de tribunales de primera instancia y de una corte de apelaciones establecieron que, si bien la Casa Blanca no está obligada a crear un cuerpo de prensa con espacios exclusivos, una vez que establece este mecanismo debe aplicar criterios justos para determinar qué periodistas pueden integrarlo. Las prohibiciones anteriores fueron anuladas por considerar que la administración actuó de manera arbitraria.
El editorial también advirtió que el nuevo veto forma parte de una serie de medidas contra medios y periodistas durante el segundo mandato de Trump. Entre ellas mencionó registros en el domicilio de un reportero de The Washington Post, citatorios a integrantes de The New York Times, demandas contra The Wall Street Journal y presiones sobre ABC News y Paramount. Asimismo, señaló al poder regulador federal de comunicaciones por utilizar sus atribuciones para influir en la cobertura periodística.
The New York Times recordó que la libertad de prensa permite a los ciudadanos conocer distintas versiones de los acontecimientos, evaluar las acciones de sus gobernantes y someterlas a debate y crítica. Citó al ex presidente James Madison, quien defendió el papel de la prensa frente al “error y la opresión”, y subrayó que la Primera Enmienda de la Constitución estadunidense protege la libertad de expresión y de prensa.
El diario sostuvo que permitir el acceso a la Casa Blanca únicamente a periodistas favorables al gobierno afectaría el funcionamiento del sistema político estadunidense. También advirtió que, si la administración consigue mantener el veto contra CNN, MS NOW y Politico, podrá utilizar la medida como una amenaza contra otros medios.
El consejo editorial reconoció que el diario tiene un interés directo en la disputa, pero sostuvo que el conflicto trasciende a las organizaciones afectadas y se relaciona con el derecho de la sociedad a recibir información y con los límites al poder presidencial.







