Atenas. El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió en Atenas los logros de la democracia, en el marco de una gira de despedida por Europa que lo llevó hoy también a Berlín y en la que sobrevuela la figura de su sucesor, el republicano Donald Trump.
El mandatario estadunidense alabó a Grecia por “encender la llama” que se convirtió en la democracia occidental.
En respuesta a las críticas y las preocupaciones sobre el estado actual de la democracia, Obama replicó “que la llama prendió primero en Atenas y nunca murió”, y aseguró que los padres fundadores de Estados Unidos “la siguieron”.
Admitió que la democracia puede ser “lenta, frustrante, dura y conflictiva”, pero agregó que definitivamente es “mejor que cualquier otra alternativa”.
Según el todavía presidente, uno de los mayores retos del mundo es la desigualdad, provocada en parte por la globalización. La interconexión económica ha conducido a más bienestar, más educación y menos violencia, “pero hay enormes brechas”, dijo. La comunicación moderna permite una suerte de vigilancia social, apuntó.
Las desigualdades ahora ya no se toleran
“Las desigualdades antes se toleraban, pero ahora ya no, porque cualquiera, hasta en la región más apartada de África, tiene un smartphone y puede ver cómo vive la gente en Londres o en Nueva York”.
En muchos lugares reinan la incertidumbre y el malestar, alertó el presidente. “Hay tanta gente en el mundo que a veces cae en la tentación (…) de no involucrarse, porque creen que no le importan ni a los políticos ni al Gobierno”, señaló.
Según Obama, hay que acercarse a esas personas y hay instrumentos para ello, aunque a menudo falta voluntad política. Las ventajas de la globalización deben llegar a más gente, pidió el mandatario. Aunque su visita estaba planeada desde antes de las elecciones, el viaje de Obama a Europa se está convirtiendo en una especie de gira para tranquilizar a sus aliados ante la incertidumbre sobre las políticas que puede poner en marcha Trump.
“El próximo presidente de Estados Unidos y yo no podíamos ser más diferentes. Pero tenemos una tradición y es que el presidente saliente da la bienvenida al nuevo y yo hice eso la semana pasada”, dijo hoy Obama. Tras la campaña electoral, hay que llegar a una transición con las menores fricciones posibles y para ello se precisa democracia, añadió. “Especialmente cuando no se han conseguido los resultados que uno quiere”.
A cada avance, un camino lleno de curvas
“A cada avance le sigue un camino lleno de curvas, a veces hacia adelante y a veces hacia atrás”, dijo Obama.Sobre todo para la gente joven es importante entenderlo, aún cuando resulte difícil. “Pero la democracia estadunidense es más grande que una sola persona”, agregó.
A pesar de la derrota de la candidata demócrata, Hillary Clinton, Obama subrayó la importancia de la celebración de elecciones libres y justas. “Los ciudadanos deben poder elegir a sus líderes, incluso si su candidato no siempre gana”, advirtió. Tras su visita a Grecia, Obama viajó hasta Berlín, donde en los próximos días se reunirá con varios líderes europeos.
Fue recibido en la parte militar del aeropuerto de Tegel, en el norte de la capital alemana. De allí partió en La bestia, como se conoce a la limusina presidencial estadunidense, rumbo al famoso Hotel Adlon, junto a la Puerta de Brandemburgo.
Obama con Merkel, Hollande, May y Renzi
La canciller alemana, Angela Merkel, mantuvo hoy una reunión con Obama en el Hotel Adlon, donde el presidente la invitó a cenar, y de la que no se espera que trascienda su contenido. El jueves, Obama será recibido por Merkel en la Cancillería, donde está previsto que traten temas de actualidad como el conflicto en Siria, Rusia, la salida de Reino Unido de la Unión Europea, el acuerdo de protección del clima de París y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
Posteriormente, será recibido de nuevo en la Cancillería para cenar con la canciller. Como ya sucedió durante la visita de Obama en abril a Hannover, la mandataria germana aprovechó también ahora para invitar de nuevo al presidente francés, François Hollande; a la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, y al primer ministro italiano, Matteo Renzi.
Junto con ellos, en esta ocasión acudirá también el recién reelegido presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy. Los seis se reunirán el viernes por la mañana para hablar sobre el acuerdo de libre comercio de Estados Unidos y la Unión Europea (TTIP), la deuda griega, el Brexit, el conflicto en Ucrania, los peligros del terrorismo, la guerra en Siria y la crisis de los refugiados. En Berlín se han extremado las medidas de seguridad para la visita del mandatario estadounidense.
El sindicato de Policía habló hoy de más de cinco mil agentes destinados a la seguridad e informó que han recibido apoyo de cerca de 13 estados federados. Éstos se encargarán de vigilar los trayectos del presidente a través de Berlín y de la zona de seguridad creada en torno a la Cancillería, el Parlamento, la Puerta de Brandemburgo, la Embajada de Estados Unidos y el Hotel Adlon. Ni coches ni bicicletas podrán estar estacionados en la zona de seguridad.





