Washington. Barack Obama y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, se reunieron hoy en Hawai antes de participar juntos en una ceremonia en Pearl Harbor, 75 años después del ataque nipón a una base naval que precipitó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
La reunión se celebró en unas instalaciones de la Marina estadunidense en Hawai. Tras el encuentro, ambos pusieron rumbo al USS Arizona Memorial, una amplia estructura blanca suspendida sobre los restos hundidos de un barco destruido en el ataque.
No está previsto que Abe pida perdón por un bombardeo que acabó con la vida de más de 2 mil 400 estadounidenses y que mermó considerablemente la flota norteamericana en el Pacífico.
Tampoco Obama pidió perdón en Hiroshima en mayo, cuando se convirtió en el primer mandatario estadounidense en visitar la ciudad sobre la que su país lanzó su primera bomba atómica en 1945.
Sin embargo, tanto aquella visita de Obama como la de Abe hoy simbolizan la alianza que existe entre los dos países.
Obama ha interrumpido sus vacaciones navideñas junto a su familia en Hawai, donde nació, para recibir a Abe y asistir con él a la ceremonia en el memorial.
Esta será probablemente la última vez que Obama reciba a un mandatario extranjero antes de dejar la presidencia de Estados Unidos el próximo 20 de enero, cuando Donald Trump tomará posesión, un hecho que ha generado incertidumbre en Japón.
El país asiático alberga bases militares estadounidenses y Trump despertó temores allí por haber dicho en varias ocasiones que Japón debería pagar más por su protección.
El momento es delicado, ya que las amenazas nucleares de Corea del Norte han aumentado y el poder militar de China, otro de sus vecinos, sigue creciendo.
Abe fue el primer líder internacional en reunirse con Trump tras su victoria electoral. El 17 de noviembre, al abandonar la Trump Tower en Nueva York, aseguró sentirse capaz de “construir una relación personal de confianza” con el nuevo presidente.





