Ana Mónica Rodríguez
Un 24 de diciembre, una mujer está al borde del suicidio en una plaza pública, pero cientos de personas pasan a su lado y nadie la toma en cuenta. Esta compleja trama es un “grito femenino ante la barbarie”, que se desarrolla en la puesta en escena Aunque pensándolo bien la culpa es de Cristóbal Colón.
La obra, con dirección, dramaturgia y actuación de Ana Lucía Ramírez, sigue a una mujer al límite para explorar la resistencia y la indiferencia cotidianas. Esta tragicomedia tendrá tres únicas funciones del 9 al 11 de octubre en el Centro Cultural Helénico.
“Este montaje habla sobre las aspiraciones, los sueños rotos, sobre todas esas cosas que deseamos tener como una casa, una familia, un novio, una carrera exitosa o una vida que nos han vendido como “la ideal”, y a la cual nos han hecho creer que podemos llegar. Pero nos damos cuenta, algunas veces, que no es tan fácil”, explicó Ramírez.
Además, “esta historia es de una mujer que intenta sobrevivir en medio de una sociedad que parece haber dejado de mirar, y que también es atravesada por la Conquista, el capitalismo, el cuerpo y la violencia”. La trama, detalló la directora, “sigue a una mujer anónima que migra a España en busca de una vida distinta, carga maletas en la estación de Atocha y, un 24 de diciembre, se siente sola mientras las personas pasan a su lado. A partir de esta situación, se cuestiona la falta de empatía y de escucha –propia y ajena–, y se resalta una cotidianidad marcada por el ego, las preocupaciones del día a día y la necesidad de aparentar”.
Ana Lucía Ramírez destacó también que la obra aborda problemas de la mujer actual, “de todo lo que se nos exige y de esas ideas predominantes sobre el amor romántico; al final, esta historia podría ser la de cualquiera en medio de una crisis existencial, que en este caso, le sucede a alguien de más de 40 años, quien siente que su vida se ha terminado”.
A partir de “una actuación realista con aires de performance, el texto se sitúa en el terreno de los nuevos lenguajes escénicos y las prácticas de lo real. Nace del enfrentamiento entre la poesía y lo mundano, entre lo profano y lo divino, en una vida gris donde la belleza habita en lo decadente. Se aborda una historia incómoda y se apuesta por indagar en el origen de la propia tragedia”, puntualizó la autora. Agregó: “También está construida con momentos cómicos, lúdicos, con música en vivo, elementos visuales y coreografía. Es una especie de collage del imaginario y del sincretismo en el que converge tanto lo español y mexicano. El título es una frase sarcástica que la protagonista expresa en algún momento de la obra. Incluso, se habla del colonialismo del cuerpo, del pensamiento, así como de nuestra historia como pueblo”.
El elenco de Aunque pensándolo bien la culpa es de Cristóbal Colón está integrado por Karem Manzur, Mariel Triana, Nallely Landa, Leonora Juárez y Gabriela Moncayo, quien también se encarga del diseño sonoro. El montaje se presentará del 9 al 11 de octubre de 2026 con funciones el viernes a las 20 horas, el sábado a las 19 horas y el domingo a las 18 horas en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico, ubicado en avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn.







