Arturo Sánchez Jiménez
Ciudad de México. Pese a los cambios que el mundo ha vivido en los dos siglos que han pasado desde el nacimiento del pensador alemán Carlos Marx (Tréveris, 5 de mayo de 1818-Londres, 14 de marzo de 1883), su obra está vigente, pues está basada en la esperanza de que se requiere transformar al mundo en una sociedad mejor y más humana.
El filósofo marxista Gabriel Vargas Lozano, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Andrés Barreda, académico de la Facultad de Economía de la UNAM, y Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión de esta casa editorial, participaron ayer en un foro organizado para conmemorar el bicentenario de Marx.
En la Casa de la Cultura “Jesús Reyes Heroles”, de Coyoacán, Vargas Lozano planteó que el pensamiento de Marx constituye la obra más potente que se ha escrito en contra del sistema capitalista. En el centro de este pensamiento está la idea de la transformación del mundo en uno mejor.
El filósofo dijo que en estos 200 años han sucedido acontecimientos que han cambiado al mundo, como el inicio de la cuarta revolución científico técnica y la era digital que ha cambiado la vida cotidiana y la concepción del mundo respecto al que le tocó vivir a Marx. Pero se trata, dijo, “más bien de avances científicos, y pocos hay de tipo moral”.
Cuestionó la idea de que con todos estos cambios Marx no tenga ya nada qué decirnos. El capitalismo actual, a pesar de sus transformaciones, no ha perdido sus características esenciales, que fueron denunciadas por Marx.
Hernández Navarro anotó que, “ironías de la vida, el evento más grande realizado en México en conmemoración del bicentenario de Marx fue organizado por el movimiento antorchista como un acto proselitista a favor de José Antonio Meade”, candidato de Todos por México.
Consideró que en México, el proceso de creación y continuidad del imaginario marxista ha ido sobre los hombros de los maestros del sistema de educación pública. “Cuando se formó el Partido Socialista Obrero, a principios del siglo XX, la gran mayoría de sus militantes eran maestros de primaria; cuando en el cardenismo se formó un gran movimiento comunista, más de la cuarta parte de sus militantes eran maestros; los primeros elaboradores de una historia mexicana desde el materialismo histórico fueron normalistas”.
Andrés Barreda planteó que uno de los principales aportes del pensamiento del Marx consiste en haber advertido la complejidad del capitalismo y en haber dedicado su vida a tratar de descifrar esa complejidad.
“Complejidad del capitalismo quiere decir complejidad de la lucha que se va a librar en contra de él”, explicó Barreda.
Detrás de la redacción de El Capital no hubo ninguna frivolidad, planteó Barreda. Los años en lo que Marx escribió la obra fueron tiempos en los que perdió dos hijos, en los que militó en el movimiento revolucionario, en los que su labor intelectual la realizó en la pobreza. “Estoy haciendo una obra de arte”, le escribió a Engels en una carta cuando éste lo impulsaba a publicar la obra, relató el académico.
La obra de Marx es un legado complejo. El texto del El Capital, sin embargo, no es complejo por veleidades académicas o por algún tipo de pretensión, sino por el rigor científico de su autor y su compromiso con desentrañar el funcionamiento del capitalismo para poder enfrentarlo.





