Fernando Camacho Servín
Ciudad de México. Los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos le pidieron a la Virgen de Guadalupe que “toque el corazón de piedra” de las personas que no han permitido encontrar verdad y justicia a los familiares, en el marco de las movilizaciones por el mes 39 de la agresión contra sus hijos.
Durante una misa realizada en el altar principal de la Basílica de Guadalupe, el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, le dio la bienvenida a los familiares y compañeros de los estudiantes agredidos la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 –quienes previamente habían realizado una marcha hacia el templo– y subrayó que la única falta de los padres de los jóvenes es no darse por vencidos en su lucha por encontrar a sus seres queridos.
“Lo que están haciendo los padres y madres (de los 43) es por el bien de la patria, porque este tipo de cosas no se repitan. ¿Por qué los tratan así? Porque (los malos servidores públicos) odian el bien y la justicia, porque con ellas no acumulan” dinero, enfatizó el obispo desde el púlpito.
Vera también pidió por los gobernantes, para que le den justicia a los padres de los 43 y a los de otras víctimas de desaparición, e invitó en ese momento a Hilda Legideño e Hilda Hernández, madres de dos de los estudiantes agredidos, a dirigirle un mensaje a los presentes.
Enarbolando las fotografías de sus seres queridos en sendas playeras, las dos mujeres enfatizaron: “venimos con la esperanza de que nuestro rezo sea escuchado y que nuestro clamor de justicia sea atendido. Nuestra fe en el dios de la vida nos da la certeza de que nuestra lucha no será en vano. Qué la madre de Jesús, que en este 24 de diciembre celebramos su nacimiento, nos ayudará para dar con el paradero de nuestros hijos”.
De igual manera, le pidieron a la Virgen que les dé fuerza para seguir luchando y que “toque el corazón de piedra de los gobernantes para que cumplan con su compromiso de garantizar justicia al pobre y respetar la vida de las personas desaparecidas”.







