Ciudad de México. La pretensión de legalizar la presencia de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública, a través de la Ley de Seguridad Interior, fue abiertamente rechazada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU-DH), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y diversas organizaciones de la sociedad civil.
Advirtieron que el fondo del asunto no es la discusión por un marco normativo que dé “certezas jurídicas” al Ejército en las calles, sino encontrar la forma de fortalecer a las instituciones civiles de seguridad pública, que son las únicas que constitucionalmente están facultadas para ello.
Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, aseguró que la adopción de dicha ley sería un retroceso y un grave riesgo para el respeto de los derechos humanos, además de que el término de “seguridad interior” corresponde a regímenes autoritarios.
“Hay que ser enfáticos, la participación de las Fuerzas Armadas en este tipo de tareas no es lo más deseable, dada la especial naturaleza de sus funciones constitucionales”, dijo por su parte el presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez.
Al participar en la mesa de debate sobre la Ley de Seguridad Interior, ambos funcionarios insistieron que las evidencias empíricas y los resultados de los últimos diez años demuestran que la solución a los problemas de seguridad y justicia no está en la participación de las Fuerzas Armadas en tareas que constitucionalmente no le son propias.
En tanto, Mario Patrón, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, aclaró que nadie en esa mesa de debate -donde también participaron varios especialistas y académicos- postuló el retiro inmediato del Ejército de las calles, pues hay zonas en muchas ciudades del país donde juega un papel importante para la ciudadanía. Pero si es necesario un programa de retiro programático de Fuerzas Armadas, hecho que pasa justamente por el fortalecimiento de las instituciones civiles y por la democratización de las policías.
Junto con Jan Jarab, Mario Patrón aclaró que asumir estas posturas no busca ni pretende golpear o desprestigiar a las Fuerzas Armadas.





