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Alcalde de Villa de Reyes, de testigo a sospechoso

Malogrado acto de autoexculpación
Corta memoria de Fernández Martínez
La Casa del Migrante necesita ayuda

Desde ayer se advirtió en este espacio que los teléfonos de los presidentes municipales que debían presentarse ante el Ministerio Público no dejarían de sonar, y justamente la excusa que dio Juan Gabriel Solís Ávalos, alcalde de Villa de Reyes, por no haber acudido al llamado de la autoridad fue, precisamente, que a su celular le habló alguien –no especificó quién– para avisarle que el interrogatorio sería pospuesto hasta nuevo aviso.

Para justificar su inasistencia, Solís Ávalos convocó a los medios de comunicación a una rueda de prensa en donde aprovechó para hacerse el sorprendido por haber recibido el citatorio porque, según él, que la Auditoría Superior del Estado no haya realizado observaciones en la revisión de las cuentas públicas de su administración es señal de que están trabajando “como Dios manda” y no porque haya llegado a un arreglo económico con los miembros de la “ecuación corrupta”.

Durante la conferencia de prensa era evidente que el edil le estaba mintiendo descaradamente a los reporteros comenzando por el hecho de que desde el jueves de la semana pasada Juan Gabriel Solís recibió una notificación impresa en papel oficial, debidamente sellada y firmada por personal de la PGJE para hacerle saber que su presencia era requerida, resulta extraño que un presidente municipal no sepa que una llamada telefónica no tiene validez jurídica.

Horas más tarde, Oliver Meade Herbert, visitador general de la Procuraduría, reveló que Juan Gabriel Solís Ávalos había enviado a un representante para informar que no iba a poder asistir a declarar; es decir que por un lado el alcalde avisó a las autoridades que no acudiría y, por el otro, reunió a los medios de comunicación para tratar de culpar a la PGJE de la cancelación de su cita.

El malogrado acto de autoexculpación acabó por despertar dudas sobre el grado de involucramiento que pudo llegar a tener Juan Gabriel Solís con José Guadalupe Torres Sánchez, Enrique Flores Flores, Óscar Bautista Villegas y Manuel Barrera Guillén, todos ellos bajo investigación por varios delitos entre los que se encuentran extorsión y asociación delictuosa.

De los cinco alcaldes que debían dar testimonio ante el Ministerio Público ninguno se presentó y dos de ellos mandaron a un sustituto para solicitar que se reagendara su cita. El presidente municipal de Villa de Reyes pudo aprovechar su traslado a San Luis Potosí para anunciarse como el único que, por no tener nada que esconder, cumplió con su deber de rendir cuentas y aclarar ante la autoridad competente cualquier suspicacia; en cambio, el ridículo teatro que montó terminó por convertirlo –hasta ahora solo públicamente– de testigo a sospechoso.

¿A quién o a qué le tendrán miedo los presidentes municipales?

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Como la diputada perredista Graciela Gaitán Díaz no ha podido cumplir con la orden de conseguir la presidencia de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado, el dirigente del Partido de la Revolución Democrática, José Luis Fernández Martínez, está intentado sacar adelante esa importante tarea para los planes del grupo político al que ambos representan.

En una entrevista, el llamado Chiquis declaró que “es difícil que se dé generosidad por parte de los partidos políticos, entonces, es poco probable que el PAN entregue la Jucopo”. El presidente del PRD local sabe que la ley que regula al Poder Legislativo claramente establece cómo se integrará la Jucopo y quiénes la presidirán durante cada legislatura, pero él asegura que hay un “resquicio legal” y quieren aprovecharlo para cerrar “de manera digna” la administración porque la imagen del Congreso se encuentra deteriorada y en crisis.

¿Tan pronto olvidó que uno de sus legisladores se vio obligado a pedir licencia por estar inmiscuido en el escándalo de corrupción?

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En redes sociales la Casa del Migrante se ha declarado en emergencia por no contar con alimentos porque su capacidad está siendo rebasada por el número de personas que están recibiendo. Aunque la respuesta de la ciudadanía ha sido positiva, aún necesitan donaciones de arroz, frijol, carne, huevo, lácteos, soya o alimentos enlatados.

Se han instalado diversos centros de acopio en la escuela de ingeniería y negocios del Tecnológico de Monterrey, The Urban Corner, la Consejería de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, TRX de Amado Nervo 615, Yoga 360 de la Plaza Guadalcázar y Schoesntatt que se ubica en la calle de Huehuetlán 225.

(Redacción: Jaime Nava)