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Astillero: El pactado joven Murat

Astillero, Pacto por México
  • Candidato oaxacomexiquense
  • Acusaciones inmobiliarias
  • Exgobernadores en pugna

Fue como una secuencia cinematográfica: el viernes, Enrique Peña Nieto hizo candidato priista a gobernador de Oaxaca a Alejandro Ismael Murat Hinojosa y el sábado, ya con tan especial regalo de bodas, celebró segundas nupcias José Nelson Murat Casab, padre del flamante destapado.

El rodaje, en realidad, había comenzado a finales de 2012, cuando el exgobernador de Oaxaca empezó a tejer la red de entendimientos partidistas (auxiliado en especial por sus amigos perredistas de antaño, conocidos como Los chuchos) que desembocaron en el Pacto por México y en la aprobación de las reformas estratégicas. El domicilio de Aurora Alcántara Rojas, entonces novia de José Murat, ahora su esposa, fue sede de los primeros encuentros sigilosos entre dirigentes del PAN, el PRD y el PRI con miembros del equipo peñista que estaba por tomar el poder.

El 1 de diciembre de 2012, Peña Nieto no pudo anunciar aún la constitución del citado Pacto, pues los partícipes no habían afinado todos los detalles. Pero anunció su equipo de trabajo, en el que incluyó al joven Murat como director del tripartita Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). El nuevo funcionario no era recién llegado a las filas del exgobernador del Estado de México: por el contrario, había sido director del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense y del Instituto de la Función Registral en la misma entidad, y responsable de asuntos de vivienda del comité de transición de EPN rumbo a Los Pinos.

Desde esa posición privilegiada, Murat Hinojosa fue enfilado familiarmente hacia la búsqueda de la candidatura a gobernar un estado en el que no nació y del que estuvo largamente desarraigado hasta meses recientes en que se volvió visitante asiduo de fin de semana para actos de precampaña. Notario Público 175, con sede en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, el joven Murat, ya como director del Infonavit, ganó presencia en medios internacionales a partir de que The New York Times publicó un reportaje sobre el flujo de dinero extranjero hacia Estados Unidos para compra de bienes inmuebles por parte de personajes de poder y fama, entre ellos los Murat mexicanos (en inglés, http://goo.gl/0FQNkg ).

El trabajo de “investigación global” del NYT se centró en el conjunto de condominios Time Warner Center, en Nueva York, mostrando las maniobras y artificios (empresas fantasma, triangulaciones y aprovechamiento de vacíos legales, por ejemplo) que realizan esos compradores para hacerse de propiedades con dinero de origen impreciso o a veces muy preciso. Los Murat enviaron un texto rechazando toda imputación o insinuación, aunque los datos duros de la publicación habrían llevado en otro país a negar toda viabilidad política a quienes hubiesen sido involucrados de esa manera. Probablemente, un director de asuntos inmobiliarios de un gabinete federal habría sido destituido y jamás se le habría dado la oportunidad de ser candidato a nada.

La postulación del joven Murat es un mal mensaje para Oaxaca y para el país entero. Peña Nieto paga favores políticos devolviendo la posibilidad de que retome el control de la entidad (aunque sea solo por dos años, en una “minigubernatura”)  uno de los dos bandos caciquiles en pugna, encabezados por exgobernadores en cuyas reyertas se ha consumido buena parte de la posibilidad de progreso de uno de los estados con mayor atraso económico del país. De un lado, el enriquecido e históricamente repudiado Ulises Ruiz Ortiz, con el senador Eviel Pérez Magaña como aspirante que ya quedó en el camino, y en el otro banquillo del ring José Murat, declarado oficialmente vencedor por la vía familiar. Desechado, el empresario Gerardo Gutiérrez Candiani, quien aspiró a ser algo así como candidato independiente pero simpatizante. Faltan, desde luego, arreglos, acomodos y reparto de posiciones menores para asegurar la “unidad” al estilo Beltrones.

La resolución de Oaxaca se inscribe en el diseño electoral claramente anunciado en Colima en la pasada elección extraordinaria de gobernador. El PRI, es decir, Los Pinos y sus aliados, utilizarán el arsenal clásico para hacerse de los gobiernos que le sean de su interés verdadero (otras plazas podrán ser cedidas a la oposición pactada). Compra de votos, campañas de desprestigio a los opositores, truculencias procesales y utilización de fondos públicos y de otros de origen no especificado serán algunos de los ingredientes de las fórmulas “victoriosas” por venir.

La oposición también parece pactada, pues PRD y PAN perfilan hacia la candidatura a gobernador a José Antonio Estefan Garfias, poseedor de un largo historial como político priista, siempre relacionado con la élite local de poder, quien ahora es diputado federal por el sol azteca y es impulsado por el mandatario actual, Gabino Cué, cuya fragilidad política y riesgo de posteriores indagaciones judiciales le coloca fácilmente en la condición de sacrificar a sus hoy promovidos. Morena, por su parte, presenta al muy impugnado Salvador Jara, de larga trayectoria en el PRD, relacionado con el ahora candidato priista Murat y exsecretario en el gabinete de Cué, a quien ahora le imputan irregularidades en el ejercicio burocrático por millones de pesos.

Para cerrar esta historia oaxaqueño-mexiquense, anótese que la ahora esposa de José Murat es hermana de Roberto Alcántara Rojas, presidente del Grupo Toluca, principal accionista de IAMSA, consorcio de autobuses de pasajeros entre los que destaca ETN, y de VivaAerobús. Además, RAR compró un paquete de acciones en el grupo periodístico PRISA, editor del diario español El país, con lo que el llamado “empresario del sexenio” (al que se considera miembro del indemostrable ente político llamado Grupo Atlacomulco) se convirtió en el principal inversionista individual en esa empresa mediática. Otra Alcántara Rojas, de nombre María Guadalupe, ocupa una diputación federal a la que llegó por la vía plurinominal.

Y, mientras Basave y Anaya postulan a Miguel Ángel Yunes Linares (panista), como desmemoriada opción de cambio y limpieza en Veracruz ¡Hasta mañana!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.