Proceso judicial, ¿o comisión de la verdad?
29 julio, 2021
Crece EU 6.5% en segundo trimestre, menos de lo esperado
29 julio, 2021

Consulta Popular, entre insuficiente difusión, pocas mesas receptoras y grandes distancias entre ellas

María Elena Yrízar Arias

El próximo domingo 1° de agosto se llevara a cabo en todo el territorio nacional la Consulta Popular, que el Instituto Federal Electoral define como un mecanismo directo de participación en el que la ciudadanía aprueba o rechaza una o varias propuestas planteadas con anterioridad sobre temas de interés público. La Consulta Popular pretende que la ciudadanía muestre su aprobación o rechazo a que, con apego al marco legal, sean llevadas acciones para el esclarecimiento de decisiones políticas tomadas en el pasado. De manera específica, la pregunta sometida a consideración del electorado será la siguiente: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

Según lo difundió el INE, la papeleta contendrá una breve descripción del tema, la pregunta aprobada en la convocatoria emitida por el Congreso de la Unión, cuadros para votar “Sí” o “No”, la entidad, distrito y municipio o alcaldía donde se emite el voto, así como las firmas del presidente del Consejo General del INE y de su secretario ejecutivo. La participación ciudadana será en mesas receptoras de votos de la Consulta Popular, que estarán integradas por personas que hayan fungido como funcionarios y funcionarias en las elecciones del 6 de junio, quienes han sido capacitados especialmente para esta consulta. La jornada electoral será igual que cualquiera en que hemos participado, mismo horario, desde presentar la credencial de elector, aparecer en la lista nominal, recibir la boleta para emitir el consentimiento o no sobre el tema que se consulte y se deposite el voto en la urna respectiva, que será contada al final de la jornada y entregadas a las juntas distritales del INE, quienes realizarán el cómputo de las actas de todos los paquetes del distrito. Dos días después de la consulta y luego de que se haya concluido los cómputos distritales, se dará a conocer el resultado de la misma por el secretario ejecutivo del INE.

El planteamiento anterior pareciera muy sencillo, pero, en el terreno de los hechos, no parece que así vaya a ser. ¿Por qué? En primer término: no se ha dado la debida difusión a esta consulta, no ha sido suficiente, tomando en cuenta que este ejercicio democrático es nuevo, por lo tanto la inmensa mayoría ciudadana ignora que habrá esta consulta, sobre todo los que viven en las áreas rurales. En segundo término, otro inconveniente tiene que ver con el hecho de que no se van a establecer las mesas receptoras en todas las casillas del país, que son ciento sesenta y seis mil casillas, sino que se reducirán. Por ejemplo, el primer distrito federal con cabecera en Matehuala, tendrá un total de 170 mesas receptoras, lo que desde luego resulta insuficiente, siendo que el territorio de este distrito es el más grande del estado, lo que hace que las distancias para ir a votar sean muy grandes y muy costoso el traslado, lo que desanimaría a cualquier ciudadano que desee votar en la consulta. Un tercer aspecto es que el INE no va a establecer mesas receptoras especiales en lugares públicos o centrales camioneras, para aquellas personas que deseen dar su opinión en la consulta, lo que es, desde luego, una conducta ilógica por parte del INE y antidemocrática por excelencia, por lo tanto no hay garantía plena y total de este derecho, por las restricciones impuestas por el mismo INE. En el fondo de este asunto, me parece que todo esto es una trampa para que no haya recepción de votos ciudadanos. Así de simple.

No hay duda de que si realmente el pueblo pudiera participar en esta “democracia”, efectivamente sería muy bueno que se le tome su parecer en la toma de decisiones, como dice el presidente Andrés Manuel López Obrador: “Que el pueblo mande y que el gobierno obedezca”. Pero estamos muy lejos de que eso sea posible, ya que el pueblo mexicano no podrá hacer la presión necesaria -mediante su opinión en esta consulta- para que el sistema judicial actué en contra de los actores “políticos del pasado” encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas, como dice el planteamiento de la pregunta. Que en el fondo tiene la misión de sacarle el consentimiento al pueblo para procesar a los ex funcionarios, de primer nivel sobre todo, y legitimar las acciones que pudieran emprender el presidente AMLO.

Ahora bien, pareciera que el INE se opone a que se haga la difusión de la consulta, ya que a nivel nacional solo ha habido dos incidentes, tanto en Irapuato, estado de Guanajuato y  en Matehuala, SLP, ya que en este último lugar, el 21 de julio pasado, a las 13 horas, en un módulo de difusión, instalado por Ariel Chávez Reina, promotor municipal del evento, en una plaza pública ubicada frente a la catedral, llegó el subdelegado estatal del INE a la instalación y sin identificarse, increpó con tono de dureza y severidad a quienes estaban allí, diciendo: ¿Quién los autorizo a hacer este tipo de difusión? A lo cual le contestaron: como ciudadanos tenemos esta iniciativa, lo que desde luego no le pareció al funcionario, quien le pidió su nombre a Ariel Chávez, quien le contestó: ¿quién es usted? Y se identificó como Pablo Sergio Aispuro, subdelegado del INE, quien se puso al tú por tú con los promotores (se cuenta con el video sobre el hecho), les interrogó sobre quiénes les habían dado esas lonas, que las han visto en todo el país y les pidió sus credenciales electorales, a lo cual le contestaron que no tiene derecho a pedírselas y le recalcaron al funcionario que estaban ejerciendo el derecho de los ciudadanos y la libertad de expresión. A lo cual se retiró el funcionario, cuando verificó que la pregunta que se difundía sobre la consulta era la correcta. Al día siguiente se puso una queja de este hecho ante el INE nacional. Aquí cabe la pregunta ¿por qué enojarse si le están ayudando al INE a promover el evento? Debería de haberles dado las gracias por ayudarle en su trabajo.

Muy probablemente en el estado de San Luis Potosí no habrá la gran participación ciudadana que esperan en esta consulta, por la falta de difusión suficiente sobre lo que es una consulta ciudadana, cuándo se va a llevar a efecto y la imposibilidad que será para la mayoría de personas desplazarse grandes distancias para este ejercicio democrático, que costará tiempo, dinero y esfuerzo. Además de que no habrá mesas receptores para los que estén en tránsito, lo que hace el proceso antidemocrático. Lo bueno de esto, es que los resultados confirmarán lo que aquí se dice.

mariaelenayrizararias@gmail.com