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Dresser y Kumamoto: los independientes visitan SLP

capital

El 27 de mayo y el 1 de junio del presente año, nos visitaron dos personajes relevantes en la arena pública nacional. El 27 estuvo presente el Diputado independiente por el distrito X de Jalisco Pedro Kumamoto, como parte de las actividades de discusión de la ley de participación ciudadana, organizado por el CEEPAC. Y el 1 de junio visitó la ciudad Denise Dresser politóloga y auto declarada en días recientes como opción independiente para las elecciones presidenciales de 2018.

La visita de estos dos personajes a SLP es importante porque nos permitió observar de manera directa dos tipos de políticos que apuestan por la vía de la candidatura independiente para llegar a un puesto de representación popular. El primer caso el de Kumamoto es trascendente pues fue candidato independiente y triunfó en su distrito en Zapopan. Mientras que Dresser es una académica reconocida en medios nacionales que apenas ha manifestado su intención de participar por esta vía.

  Pedro Kumamoto representa sin dudas una irrupción novedosa en la forma de hacer política en este país. Pues según su experiencia, su campaña se baso en una organización de redes sociales hechas en la calle y en los espacios públicos de Zapopan, casa por casa y con un equipo de jóvenes voluntarios participantes de Wikipolítica organización que lo respaldo en la campaña y ahora en su cargo como diputado local.

El diagnostico de Pedro sobre la realidad nacional también es de valía. Pues el joven de 26 años planteó en sus intervenciones en el foro del CEEPAC que el país vive un momento de crisis institucional donde las instituciones pierden legitimidad y son disfuncionales debido a que gran parte del problema es que tenemos una ciudadanía desmotivada y apática respecto a los asuntos públicos.

En ese sentido, proyectos de participación independiente como el que encabeza en Zapopan pueden servir para combatir esa dinámica de apatía constante al involucrar a las personas para que participen en la discusión de los asuntos públicos. Muestra de que sucede tal revitalización es que él sigue estando en contacto con los ciudadanos de su distrito, y que las juntas públicas que realiza son aun más concurridas que cuando participó en la campaña para la contienda electoral.

Pedro mostró además congruencia en sus exposiciones cuando destacó que uno de los problemas del desprestigio institucional y su precario desempeño son los elevados costos institucionales de la clase política que los ocupa, por lo cual propone bajar sus costes, desde sus elevados salarios. También mencionó que en Jalisco un Diputado local gana 65 mil pesos mensuales de los cuales él dona el setenta por ciento de su dieta.

Por otro lado, el pasado miércoles 1 de junio la Politóloga y académica del ITAM Denise Dresser dio una conferencia magistral en el CC Bicentenario de la UASLP. El evento lo organizó una revista de divulgación empresarial y política, y contó además con el apoyo de cámaras empresariales locales y los patrocinios de Honda, la cadena de hoteles Hilton y la Universidad Cuauhtémoc de SLP.

Su charla también fue relevante pues ofreció un diagnóstico de lo que ella considera el principal problema nacional. Que es el rent seeking: una economía de extracción de rentas. Lo cual es problemático pues esta produce un mercado que se sustenta en un “capitalismo de cuates”, donde los oligopolios nacionales concentran la mayor parte del mercado y se favorecen de las tramposas ventajas políticas que les permiten tener mayores márgenes de ganancia a costa de los mexicanos como consumidores.

Dresser es congruente con su discurso, el cual ha mantenido prácticamente invariable desde que empezó a tener voz en los principales medios nacionales hace más de diez años. Denunció en su charla las grandes prácticas de corrupción política y económica que mantienen a la economía nacional sin capacidad de competir, innovar y crecer a mayores niveles anuales.

Las consecuencias de tener instituciones económicas extractivas son entonces la acumulación indebida de ganancias, pésimos y carísimos servicios otorgados por los oligopolios nacionales (ya sean de alimentos, telecomunicaciones o transportes) y los concesionarios de bienes públicos, a los cuales Denise mencionó que el contar con una concesión de un bien público en este país es la mejor forma para hacerse millonario sin tener la obligación de invertir en la calidad del servicio.

La politóloga expuso que tal acumulación indebida, producto de un mercado deficiente donde no hay buenas capacidades de regulación por parte del Estado, se puede representar imaginando nuestra economía como un triangulo o pirámide donde la mayor parte de los beneficios y riquezas se acumulan en la punta; en vez de que la regulación estatal garantice competencia y calidad, que la haga parecerse más a un rombo en donde la mayor parte de las riquezas y beneficios de las transacciones en el mercado se distribuyen en la parte media y ancha de la figura.

La recomendación que elaboró Dresser para cambiar esta situación que ha provocado una gran desigualdad y bajos niveles de vida, es entonces organizarse para exigir cambios y presionar desde la vía ciudadana, en especial desde la clase media, para obligar a los políticos que se benefician de esas ventajas ilegales de nuestra economía rentista a que transparenten sus cuentas e intereses o se retiren de la política, impulsando leyes como 3 de 3 o el Sistema Nacional Anticorrupción.

En razón de esto, la apuesta por su posible candidatura independiente en 2018 tendría como objetivo principal visibilizar el problema de la economía nacional en la agenda nacional, pues la politóloga reconoció que no tendría muchas posibilidades reales de triunfo pero que de estar ella presente en la contienda “se pondría bueno el debate”(sic).

Haciendo una síntesis analítica, podemos contraponer las dos posturas que presentaron sus diagnósticos y propuestas en SLP. Y con esto en mente, se identifican dos formas distintas de participar en política. Si bien ambas contemplan una vía de participación y representación independiente de los partidos políticos. En el fondo las diferencias se encuentran en el cómo se organizan.

La organización de Pedro apuesta por las transformaciones desde el ámbito de lo local, sugiere conformar solidas redes intermunicipales de participación ciudadana, para de ahí desprender proyectos políticos coherentes que impulsen una agenda de las necesidades locales a los espacios de representación institucional. Esta vía enfrenta como principal dilema el competir y movilizar la acción colectiva de manera efectiva, contra las formas clientelares de hacer política de los partidos fuertes que se despliegan en los medios urbanos y rurales de la mano de operadores electorales e intermediarios clave al servicio de los proyectos partidistas.

Mientras que Dresser es el ejemplo de una organización y liderazgo de élite intelectual. Se sustenta de manera muy fuerte en un discurso unívoco de competencia económica y en un esquema militante neo-institucional para presionar e incidir en la agenda pública, lo apoyan sectores empresariales y burgueses locales que podrían beneficiarse de la agenda que Dresser propone. Este, al ser un proyecto en el nivel de política nacional enfrenta mayores retos como el de ampliar la discusión más allá de la discusión del modelo económico y sus problemas.

La propuesta de Dresser sigue teniendo un fuerte elemento neoliberal centrado en los máximos paradigmas del capitalismo global: competitividad-competencia y crecimiento, se echa mucho de menos un diagnóstico social o de cómo robustecer las instituciones sociales del Estado para redistribuir mejor y combatir la desigualdad ¿Quizá porque no le interesa ponderar este elemento en su discurso?, a pesar de que ella se autodefine en el espectro político como de centro-izquierda y en la ideología socialdemócrata.

La estructura de su argumento se basa de forma principal en el diagnóstico económico y lo que hay que hacer para cambiarlo, pero subestima demasiado el complejo proceso político. Denuncia a los partidos y sus complicidades perversas con los poderes fácticos, lo cual es paradójico, pues de triunfar tendría que consensuar sin legisladores propios y de forma ineludible con esos mismos partidos a los que denuncia. Si las denuncias y el diagnóstico económico son acertados, valdría la pena preguntar ¿por qué no organizar un nuevo partido con esa agenda?, en vez de enfrentar las precariedades y barreras de la participación independiente a nivel nacional.

En conclusión la participación por la vía independiente es una realidad. Es una vía bienvenida que permitirá refrescar los entornos políticos y atraer nuevos temas a la agenda pública que no se tratan. Sin embargo aun enfrenta retos y resistencias por parte de la clase política y sus formas tradicionales de hacer política, la corta experiencia de los proyectos que llegan al poder institucional demuestran que bien pueden desenvolverse mejor en entornos de inmediato locales en vez de grandes proyectos nacionales.

En 2018 el país desde mi perspectiva necesitará un proyecto en contra del statu quo, que llegue con fuerza legislativa de respaldo. Hasta ahora AMLO es el único político que representa esta alternativa de cambio sustantivo en la política nacional. Se requiere una opción que haga las cosas distintas y construya un Estado eficaz después de 30 años de gobiernos con un fuerte proyecto neoliberal y que han permitido los perversos efectos de la economía rentista.