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El aumento de las tasas de interés nos llevará a una recesión generalizada

Arturo Huerta González

El hecho de que la Reserva Federal de EU haya aumentado la tasa de interés de referencia a niveles entre 1.5% y 1.75%, hace que el resto de los bancos centrales haga lo mismo para evitar salida de capitales de sus economías que puedan devaluar sus monedas. El alza de la tasa de interés restringirá la inversión, aumentará los problemas financieros del sector público y privado, lo que restringirá la capacidad de gasto e inversión, todo lo cual genera expectativas de desaceleración de las economías. De ahí que los tenedores de acciones se deshacen de ellas ante la perspectiva de menores ganancias e ingresos que ocasionará la caída de la actividad económica, por lo que han venido cayendo las bolsas de valores a nivel mundial.

Los bancos centrales siguen las recomendaciones de los libros de texto convencionales de que para bajar la inflación tienen que aumentar la tasa de interés para restringir la actividad económica y con ello aumentar el desempleo y evitar alza de salarios para reducir la capacidad de gasto de la población y llevar a la demanda por debajo de la producción (oferta) y así bajar la inflación. Es decir, hacen recaer la baja inflación en la mayor pobreza de la población. Perfectamente pueden mantener baja la tasa de interés para estimular el crecimiento de la inversión y la producción para encarar la escasez de productos y así bajar la inflación, pero optan por aumentar la tasa de interés para favorecer a la banca y para aumentar el desempleo y bajar salarios y el nivel de vida de la población.

El problema se agrava debido a que los mayores niveles de la tasa de interés se dan en un contexto de altos niveles de endeudamiento de empresas y familias. La baja tasa de interés que venía predominando llevó a empresas y familias a aumentar sus niveles de endeudamiento, tanto hipotecario, como para el consumo de bienes duraderos, como para sortear los problemas que enfrentaron por la crisis de pandemia. Ahora, el alza de la tasa de interés, por un lado, incrementa el costo de la deuda y por otro, contraer la actividad económica y disminuye el ingreso de empresas y familias, así como su capacidad para hacer frente al pago de sus deudas. Ello comprometerá la estabilidad del sector bancario en EU y en muchos países a nivel mundial.

El gobierno de EU está preocupado por la pérdida de popularidad que está enfrentando el presidente de dicho país por la inflación y las expectativas de menor crecimiento económico, por lo que se prestan a tomar medidas para frenar el alza de precios. Se ha mencionado que eliminarán los aranceles establecidos a las importaciones provenientes de China. Esta política, junto con la apreciación del dólar que se está dando por el alza de la tasa de interés, abarata importaciones, lo que contribuye a disminuir la inflación a costa del mayor crecimiento de importaciones que aumentará el déficit de comercio exterior, lo que frenará la actividad económica de dicho país. Las importaciones seguirán desplazando a la producción local, e incrementarán el desempleo, por lo que seguirá la pérdida de popularidad de su presidente.

Lo mismo acontecerá en México. Banxico con sus alzas permanentes de la tasa de interés no ha logrado bajar la inflación, debido a que tal política contrae inversión y producción y sigue la escasez de productos. Al continuar el banco central aumentando dicha tasa, aumentará las presiones sobre las finanzas públicas y privadas dados sus altos niveles de endeudamiento. Ello contraerá más consumo e inversión, por lo que continuará la escasez de productos y la inflación y la desaceleración de la actividad económica. A pesar de que la Secretaría de Economía ha eliminado aranceles a las importaciones de granos básicos, ello no bajará la inflación. Seguiremos comprando caro, pues sigue la inflación mundial y esas importaciones seguirán desplazando a la producción nacional, por lo que la escasez de productos internos continuará presionando sobre precios. Se incrementará el déficit de comercio exterior con sus consecuencias de menor crecimiento económico y mayores requerimientos de entrada de capitales para financiarlo, lo que lleva a que Banxico continúe aumentando la tasa de interés para estimular la entrada de capitales y evitar su salida.

El escenario de la economía nacional será recesión, inflación, cartera vencida, déficit de comercio exterior, presiones sobre el tipo de cambio, mayor desempleo, miseria y delincuencia. Para romper con ello hay que cambiar toda la política neoliberal de libre mercado y menos gobierno en que hemos estado. La política económica debe responder a los objetivos de empleo bien remunerado, desarrollo productivo, sustituir importaciones, avanzar en el auto abasto de los productos estratégicos y alimentos básicos para reducir el déficit de comercio exterior y alcanzar una dinámica sostenible y menos vulnerable y con mejor distribución del ingreso.

De no avanzar el gobierno en tal dirección, la 4 “T” seguirá fracasando en lo económico y no se diferenciará de sus antecesores en dicho rubro. Y ello decepciona a muchos que votamos por un cambio económico en el 2018 y el problema se agrava, debido a que no hay partido político alguno que responda a los desafíos y problemas que enfrenta el país.

ahuerta@unam.mx
Profesor del Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM desde 1975