Muere mexicano bajo custodia del Servicio de Inmigración de EU
11 septiembre, 2019

El enojo generalizado por la violencia e inseguridad

María Elena Yrízar Arias

Desde el domingo 20 de julio pasado trascendió en las noticias que en el municipio de Tanquián de Escobedo, en plena Huasteca potosina, habían matados a dos personas, víctimas de un supuesto ataque con granadas de fragmentación y disparos de arma de fuego en una vivienda del centro de esa población. Este hecho, desde luego, no debió considerarse como algo aislado.

Este municipio colinda al noroeste con Tanlajás; al norte con San Vicente Tancuayalab; al oeste San Antonio; al sur San Martín Chalchicuautla; al suroeste Tampamolón Corona, y al este Tempoal, del estado de Veracruz. Cabe mencionar que de su población, 25% vive en pobreza extrema. Es uno de los municipios más alejados del estado.

En la misma población se volvió a presentar otro incidente que debe tener a sus habitantes en estado de alerta. Resulta que varios hombres armados atacaron a balazos una tienda abarrotera, de nombre GESA, ubicada en el centro de la población, y luego le prendieron fuego. Estos hechos tuvieron lugar en plena tarde, aproximadamente a las 17 horas, según el reporte que recibió la policía de ese lugar el fin de semana pasado. También hay quienes aseguran que hubo dos muertos en este segundo ataque.

Ante los hechos delictivos a que hicimos referencia, el diputado local Cándido Ochoa Rojas, ex secretario general de gobierno del estado, ex procurador de Justicia Estatal, exhortó a todos los niveles de gobierno, a las corporaciones de seguridad, al Ejército, a la Guardia Nacional para que se presenten en la zona Huasteca e implementen las estrategias necesarias para garantizar el bienestar y la seguridad de la ciudadanía. Lo bueno sería que sus palabras tuvieran eco para llegar a las autoridades exhortadas por el abogado legislador.

En la capital potosina, los estudiantes universitarios están muy indignados por otro problema que se ha visto en el trascurso de la semana. Resulta que en las instalaciones de la zona universitaria, este martes, los maleantes dañaron un vehículo, rompiéndole un cristal lateral para poder robar algunos objetos que estaban en el interior. Lo anterior dañó el patrimonio del estudiante que al parecer le robaron su laptop. El punto aquí es que debido a la falta de seguridad y vigilancia de las instalaciones universitarias, ha dado pie a que los delincuentes aprovechen la ocasión para robar, sabiendo que el campo está libre de policías que los pudiera detener.

Ese mismo martes, afuera de las instalaciones de la Facultad de Psicología de la UASLP, a pleno medio día, intentaron raptar a una joven estudiante, quien se defendió como pudo para evitar que se la llevaran, lo que indignó a los estudiantes que fueron testigos de esta atrocidad, los que se organizaron para manifestarse públicamente, salieron a las calles y marcharon desde el oriente de la ciudad hasta el centro capitalino, para exigir un alto a la inseguridad.

Ayer miércoles, como un acto de protesta enérgica por la inseguridad, jóvenes estudiantes universitarios tomaron el campus oriente de la UASLP. Según algunos testigos, desde temprano llegaron algunos estudiantes y procedieron a cerrar las puertas, impidiendo el acceso de los catedráticos, así como a personal ajeno a la institución. Además, exigían a las autoridades de los diferentes niveles y hasta de la institución una solución.

Sobre el asunto de la tentativa de rapto en la zona universitaria, la periodista Margarita Basáñez, opinó ayer que “aunque complicaron aún más el tráfico en la ciudad, daba gusto ver a los estudiantes indignados pidiendo seguridad, con pancartas improvisadas y a grito pelón, exigían ¡ni una más!”. Para hoy, los jóvenes del campus oriente que comprende Psicología, Ciencias y Humanidades y Ciencias de la Información, realizarán un paro de labores en protesta por la ola de inseguridad que viven, principalmente las mujeres, piden vigilancia policiaca y mejor alumbrado, entre otras cosas. Bien por los universitarios, ojalá y que el resto de la sociedad tome conciencia y tome las calles para exigir un ¡basta de inseguridad!, ¡basta de simulación de las autoridades!

Ayer por la tarde, un joven que salía de un gimnasio ubicado en la carretera 57, a la altura de la tienda de autoservicio Walmart en la ciudad capital, fue asesinado por unos sujetos que viajaban en una motocicleta, los que llevaban el rostro tapado con pasamontañas y uno de ellos que iba en la parte posterior de la motocicleta, le disparó a quemarropa varias veces, causándole la muerte inmediatamente, cuando el deportista salió de hacer ejercicio y pretendía llegar a su camioneta que tenía estacionada frente al local.

La inseguridad ha venido creciendo en todo el estado. Los universitarios si no ven resultados a sus peticiones, pueden sumarse más y más personas que podrían llegar a parar la ciudad en protesta por la inseguridad. El problema debe ser atacado de raíz, para ponerle un alto a esta problemática que se ha salido del control de las autoridades. Por su parte, la Universidad debe tomar medidas para evitar que este problema se generalice en perjuicio de sus maestros y alumnos. Hay que prevenir para no lamentarnos.

[email protected]