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El gobierno, subordinado a las calificadoras internacionales a costa de no encarar la pandemia, la crisis y el desempleo

Arturo Huerta González

En la mañanera del 12 de noviembre, el secretario de Hacienda se ufanó de cómo las calificadoras internacionales reconocen el marco macroeconómico “estable” y el marco “sólido” de las finanzas públicas, pero no dijo que ello sólo favorece a los acreedores financieros internacionales, debido a que México es buen pagador de su deuda externa y hasta adelanta el pago de la misma para ser bien visto por ellos, a costa de desatender los propósitos nacionales de apoyar a las empresas para que no quiebren y cierren, como para evitar el creciente desempleo que enfrenta el país.

El secretario de Hacienda dijo que esa buena calificación le permite al gobierno seguir accediendo a los mercados financieros internacionales por mayor deuda. El problema es que ello es a costa de no instrumentar políticas económicas a favor de la producción industrial y agrícola nacional para disminuir las presiones sobre el sector externo y dejar de depender de la entrada de capitales. Arturo Herrera continúa como los anteriores secretarios de Hacienda recurriendo a deuda externa en vez de financiarse con la moneda nacional, con lo cual no caeríamos en problemas de insolvencia, pues la deuda interna se refinancia permanentemente, a diferencia de la deuda externa, la cual impone condiciones a favor de los acreedores internacionales. El país ha caído reiteradamente en problemas de reestructuración del pago de la deuda externa, debido a la incapacidad de la economía de generar divisas suficientes para cubrir su pago y el problema es que en cada renegociación de la deuda se subordina la política económica a sus intereses a costa de privatizar y extranjerizar más la economía y relegar los objetivos de crecimiento, empleo y bienestar.

Dijo el secretario de Hacienda que “hay un reconocimiento por el manejo responsable de las finanzas públicas”. Pues sí, tal manejo “responsable” de equilibrio fiscal favorece a los acreedores internacionales, y de ahí que los califican bien, pero tal política pasa a ser irresponsable para aquellos que están muriendo por la falta de buena atención médica por la pandemia, como para los que están cerrando sus empresas y están quedando desempleados por la falta de apoyo gubernamental, debido a que Hacienda en su afán de lograr el equilibrio fiscal no atiende las demandas nacionales.

Herrera dijo que “ahorramos probablemente cientos de miles de millones de pesos por mantener el grado de inversión”. El problema es que restringieron cientos de miles de millones de pesos para ser bien vistos por las calificadoras y así mantener el grado de inversión, a costa de seguir profundizando la crisis en que se encuentra la economía nacional, que está destruyendo capacidad productiva, la generación de empleo y riqueza, lo que pasa a comprometer el bienestar de las presentes y futuras generaciones del país.

Por último, dijo que se mantendrá en Hacienda hasta que el Presidente lo aguante. El problema es que las consecuencias negativas que su política económica está originando, llevarán a la gente a las calles demandando cambio de rumbo y ahí, por ética, tendrá que renunciar.

Por su parte, el Presidente de la República, en dicha mañanera mencionó que la aprobación del Paquete Económico Federal “dará mucha tranquilidad para que no tengamos problemas presupuestales”. Decir que no se tendrán problemas presupuestales por trabajar con equilibrio fiscal, es desconocer que a la política fiscal hay que evaluarla no en torno a su equilibrio, sino en función del impacto que tiene en la economía, y ella está contrayendo la actividad económica y aumentando el desempleo, lo que se está traduciendo en menor recaudación tributaria que lleva a que las presiones presupuestarias y el crecimiento de la deuda y los problemas sigan. También dijo que el presupuesto “garantiza los apoyos a municipios, inversión en educación, pago de salarios a trabajadores del Estado, aumento a pensiones de adultos mayores, para menores con discapacidad y becas”. El problema es que el presupuesto no garantiza los apoyos a los municipios. Se ha recortado el presupuesto para el 2021 a estados y municipios, como al campo, a ciencia y tecnología y a tantos rubros para seguir canalizándoles a los programas sociales, los cuales no contrarrestan la pobreza derivada del mayor desempleo y menores salarios que la crisis y falta de apoyo gubernamental a empresas está originando. En relación a su defensa de los macro-proyectos de los trenes, como del aeropuerto Felipe Ángeles, éstos no son prioritarios ahora, ante la crisis económica mundial, que ha frenado el turismo y el comercio exterior. El gobierno tiene que enfocarse en apoyar la planta productiva, para evitar su destrucción, debido a que ello está profundizando el subdesarrollo y atraso del país, con las consecuencias de mayores desigualdades económicas y sociales que comprometen la estabilidad económica, política y social, evidenciando que no hay visión ni proyecto alguno de Nación por parte de los tomadores de decisiones.

ahuerta@unam.mx
Profesor del Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM desde 1975