Federico Anaya Gallardo

Los compañeros Silva-Herzog Márquez desde la capital federal y Pérez Anguiano desde la capital colimense coinciden en una denuncia. Dice don Jesús: “La deserción de Zaldívar da al Presidente saliente capacidad para seguir moldeando al tribunal como una delegación de su poder” … “La [primera] terna para la Suprema Corte es caligulesca”. (Reforma, 20 de noviembre de 2023.) Dice don Rubén: “Zaldívar, en realidad, renuncia antes de tiempo para incorporarse a un proyecto político-electoral y de paso (o quizás de fondo) deja abierto el camino para que el presidente de la República pueda ejercer un nombramiento, que de otra forma quedaría en poder del siguiente o la siguiente titular del Poder Ejecutivo”. (AFMedios, 21 de noviembre de 2023, Liga 1.)

La primera terna del presidente López Obrador para ocupar el sillón de Zaldívar (que antes fue de Genaro Góngora Pimentel) fue formada por tres mujeres. María Estela Ríos González (n.1952), Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal (CJEF); Lenia Batres Guadarrama (n.1969) vice-consejera con Ríos González; y Bertha Alcalde Luján (n.1985) quien es comisionada de Operación Sanitaria en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

En su opinión del 21 de noviembre, Pérez Anguiano nos decía respecto de esa primera terna que “lo peor es que … no parece cumplir con las exigencias del caso. Un presidente debería presentar lo mejor dentro de sus posibilidades, es decir, candidatos o candidatas inobjetables desde todo punto de vista, perfiles idóneos que no sólo cumplan con los requisitos normativos, sino que gocen de algo vital: legitimidad”. Debemos agradecer al colimense el esfuerzo por objetar con razones la terna Ríos-Batres-Alcalde… pero sólo porque es mejor que el chilango Silva-Herzog y su misógino adjetivo (“caligulesca”) con el cual compara a las tres juristas propuestas con yeguas.

Silva-Herzog trató de probar su miserable adjetivo diciendo que con Ríos, Batres y Alcalde López Obrador “quiere ministras leales, no independientes. Las quiere fieles, no experimentadas … no le interesa … una abogada competente que haya logrado innovar desde el Poder Judicial; no le interesa una jurista de izquierda con trayectoria académica que pudiera impulsar una renovación de la interpretación judicial. Quiere un cordón para replicar su voluntad en la Corte.”

Nota, querida lectora, cómo Silva-Herzog III sugiere un perfil bien claro: jurista con experiencia en la judicatura (sí esa misma gran cohorte de juzgadoras que la sociedad mexicana encuentra odiosa) y con trayectoria de “excelencia académica” (al estilo de la reforma universitaria carpizista y de Fausto Alzati, podemos suponer). Asume don Jesús que nuestros poderes judiciales y universidades son espacios serios de formación de abogadas progresistas. Él sabe que no lo son. Lo hemos debatido desde que juntos estudiamos Derecho en la UNAM. A Chucho se le suma Rubén, para quien la nueva ministra debería “poseer prendas reconocidas” y quien cree que sin ellas “todo se vulgariza”.

Juntos, ambos comentaristas, nos dicen que sólo desde las judicaturas y desde las “grandes universidades” pueden traerse abogadas de excelencia (“no-vulgares”). Voluntariamente ignoran que la población en general considera ilegítimas a las y los abogados surgidos de esos espacios.

Bueno, hay que reconocer que en general, los seres humanos siempre desconfían de cualquier abogado –lo cual es una señal de buen sentido. Pero el lunes pasado, en la mesa de abogados de Momentum, el compañero David Peña subrayó la trayectoria de izquierda de las abogadas propuestas por el presidente. Ríos es una experimentada abogada laborista que participó en excelentes batallas a favor de los sindicatos independientes y los derechos sociales. Aparte, fue la consejera jurídica de la Administración López Obrador en el DF (hoy Cdmx, mañana Anáhuac). Batres es una abogada especializada en Ciencias Sociales y reconocida como una investigadora comprometida con las transformaciones sociales. Su participación como legisladora es una experiencia que hoy en día no existe en la Corte –y que acaso atempere la soberbia del “máximo tribunal” como supuesto poder contra-mayoritario. Alcalde, la más joven entre ellas, ha demostrado su seriedad y profesionalismo en la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal (2018-2020) y en la Cofepris. Aparte, Alcalde fue parte de la quinteta final para ser consejera presidenta del INE, en un proceso transparente en que –por cierto– ella obtuvo la más alta calificación en el examen de conocimiento.

¿Adónde ves la inexperiencia, la falta de capacidad, lectora? Es exactamente lo contrario. Se trata de tres mujeres de izquierda que –mucho tiempo antes de que el hoy presidente se ganase el liderazgo del movimiento popular– ya luchaban por un sistema jurídico que asegurase justicia a la ciudadanía y no sólo el cumplimiento formal de la ley.

El 29 de noviembre de 2023 el pleno del Senado aprobó la idoneidad de las tres personas que formaron esa primera terna en una votación dividida. De las 114 presentes, 70 aprobaron la idoneidad de la terna y 44 votaron en contra de la idoneidad. Es decir, 61% contra 38%. Este resultado anunciaba que sería muy difícil alcanzar los dos tercios (66%) de los presentes para aprobar a alguna de las tres abogadas propuestas. Ese mismo día, el pleno hizo dos rondas de votación en urna transparente. El quórum total bajó a 112 (primera votación) y a 113 (segunda votación). Ninguna de las abogadas alcanzó los dos tercios necesarios.

Alcalde Luján fue la que tuvo más apoyo. En la primera votación tuvo 58 votos (17 debajo de los 75 necesarios). Batres obtuvo 5 votos. Ríos obtuvo 2 votos. 44 votos fueron contra toda la terna. 3 papeletas fueron anuladas por la persona legisladora. En la segunda votación Alcalde tuvo 68 votos (diez más, pero aún siete debajo de los 75 necesarios). Batres obtuvo 2 votos (tres menos). Ríos obtuvo 3 votos (uno más). 40 votos fueron contra toda la terna (cuatro menos). Ninguna papeleta fue anulada por la persona legisladora.

Estos resultados nos indican que hubo una ganadora neta en segunda votación: Alcalde. Sus diez votos extras muy probablemente provinieron de quienes primero habían anulado su boleta (3), o votaron contra toda la terna (4), o votaron por Ríos y Batres (2), así como la persona que se sumó al quórum (1). No podemos saber exactamente quiénes cambiaron su voto porque el voto es secreto (las papeletas que se depositan en la urna y no indican quién la deposita). Lo cierto es que el pleno del Senado muestra que hay un pequeño grupo de personas legisladoras que están dispuestas a sumarse a la candidata más votada.

Con todo, la primera terna fue rechazada porque ninguna de las abogadas que la integraban alcanzó los dos tercios del pleno. Por lo mismo, el viernes 1 de diciembre de 2023, el presidente López Obrador mandó una segunda terna. En ella repitieron Alcalde y Batres. Ríos ya no fue propuesta (así que se queda en su cargo como titular de la CJEF). La nueva abogada fue Eréndira Cruzvillegas Fuentes (n.1965), quien es titular del área jurídica de la federal Secretaría de Cultura y cuenta con un amplio currículum de lucha legal por los derechos humanos. Este trabajo lo ha hecho tanto desde la sociedad civil en el Comité de Derechos Humanos Ajusco, CENCOS y la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos”; como desde espacios públicos. Fue encargada de derechos humanos en la Administración Cué de Oaxaca, Fiscal Especializada de Personas Desaparecidas de la PGR y Cuarta Visitadora de la CNDH (Administración González Pérez).

De nueva cuenta, nada “caligulesco” y todo un currículum de lucha por la defensa del Derecho. Sería bueno preguntar a Silva-Herzog III y a Pérez Anguiano qué opinan de la nueva propuesta.

El Senado deberá optar por una de las tres (Batres, Alcalde o Cruzvillegas) o arriesgarse a que se active la “cláusula de emergencia” contenida en el párrafo segundo del Artículo 96 Constitucional: “En caso de que la Cámara de Senadores rechace la totalidad de la terna propuesta, el Presidente de la República someterá una nueva, en los términos del párrafo anterior. Si esta segunda terna fuera rechazada, ocupará el cargo la persona que dentro de dicha terna, designe el Presidente de la República.”

Esta es una regla que se insertó en nuestra Carta Magna el 31 de diciembre de 1994 (¡hace tres décadas!) durante la reforma de Zedillo al supremo poder judicial. En aquella reforma el presidente priísta eliminó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (que tenía 21 ministros) y la sustituyó con un nuevo tribunal de sólo 11 ministros y ministras. Que el poder ejecutivo federal termine designando si en el Senado no se construye una mayoría calificada es una regla notoriamente autoritaria. Hay otras soluciones más democráticas. Por ejemplo, reducir la mayoría necesaria, como se hace en el caso del INAI. O proceder a la insaculación con las personas de las dos ternas, siguiendo el ejemplo del INE. Pero que los hoy paladines de la democracia y del pluralismo (PAN, PRI y PRD) nunca cuestionaron la regla de Zedillo a favor de la Presidencia. (Uno no sabe para quién trabaja…)

agallardof@hotmail.com

Ligas usadas en este texto:

Liga 1:
https://www.afmedios.com/renuncias-y-propuestas/

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