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¡Globeeero!

Jaime Nava Noriega

El recién nombrado comisario de Seguridad Pública Municipal, Antonio Garza Nieto, no ha cobrado su primera quincena y bajo su mando ya se cuentan dos hechos violentos graves en los que se han visto involucrados los elementos de la policía municipal bajo su mando. El primero de ellos ocurrió la madrugada del pasado 13 de marzo cuando agentes municipales realizaron disparos en contra de un grupo de jóvenes.

El más reciente es el operativo implementado este fin de semana con motivo de las festividades de Semana Santa y por el cual diversas personas dedicadas a la venta de globos en la plaza de Armas sufrieron afectaciones físicas y patrimoniales a consecuencia del violento desalojo ordenado por el presidente municipal.

Con las críticas encima, “don” Ricardo –así le dice el secretario del ayuntamiento– explicó en voz de Aranda Martínez que no hubo orden de desalojo y que fueron los policías municipales quienes “rebasaron sus facultades y obligaciones”. La exculpación hecha por el funcionario le sirve de cortina a un alcalde rebasado por los problemas de la capital e incapaz de reconocer sus errores.

Es prácticamente imposible pensar que el presidente municipal no estaba enterado del operativo antiambulantes y, mucho menos, que no hubiera valorado los distintos desenlaces que podrían suceder al enfrentar a los comerciantes con la policía. ¿Ganó la presión de los grupos empresariales sobre el “popular” presidente?

Como suele suceder cuando los intereses políticos y económicos se encuentran, quienes resultan más perjudicados son los grupos vulnerables, en este caso, globeros y policías. Mientras que por un lado los vendedores fueron víctimas de agresiones uniformadas; por el otro, los agentes municipales que participaron en la trifulca dominical fueron arrestados y puestos a disposición de la Comisión de Honor y Justicia por ejecutar la orden de un superior y que, de no haber acatado, habrían sido sancionados igualmente.

Policías bajo arresto, personas lesionadas, globos echados al viento, patrimonio dañado y ¿para qué? ¿Para qué alimentar el encono y la violencia en un San Luis cada día más irreconocible? Es entendible la necesidad de regular y limitar al comercio ambulante en el Centro Histórico de la ciudad; sin embargo, los globeros cuentan con regulación y pagan por los permisos que –supuestamente– les garantizaban su trabajo.

Ojalá que la misma “gallardía” con la que se les ordenó actuar a los policías municipales se ordenara el inicio de los procedimientos legales necesarios para que los deudores del ayuntamiento se pongan al corriente. O tal vez el argumento de que el ayuntamiento está en quiebra no es más que una salida fácil para justificar la falta de acciones y obras de calidad.

Si este fuera un año electoral, los globeros o el joven baleado únicamente habrían necesitado mostrar su credencial electoral vigente para protegerse de las agresiones. ¡Basta de exageraciones! La administración municipal tuvo que decidir entre el caos generado por los globeros o realizar un pequeño sacrificio para que los turistas puedan tomarse hermosas fotografías sin globos –y de preferencia sin potosinos– de fondo.

Han pasado 87 días sin que se sepa el paradero de la pequeña Zoé Zuleica Torres Gómez.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.