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Luis Ricardo Guerrero Romero

En una canción de trova del embajador de la poesía: Silvio Rodríguez, se canta “…yo quiero ser a la zurda más que diestro” (fragmento de: El necio). Y dicha canción entre la bohemia de amigos de cada sábado nos recordó divagar sobre varias situaciones. Una de tantas ideas de las cuales disgregamos esa noche fue la planteada por Montse y Carina, estudiantes del bachillerato, quienes al punto de la ilustración y la academia comenzaron a hablar sobre las funciones cerebrales, las cuales sucintamente, se dividen en los hemisferios derecho e izquierdo, y son facultad del izquierdo las actividades como: el habla y/o lenguaje, la escritura, las matemáticas y la ciencia.

Pudiera ser que de frente a las operaciones realizadas por el hemisferio derecho se hable de ¿cuestiones leves?

Laeve (leve), se entiende desde el latín como los actos que se hacen con la izquierda o bien, desfavorablemente; de igual lexema la palabra laevus, nos indica lo avieso, necio. Esto permanece bajo la idea de lo izquierdo o siniestro.

Al escuchar la palabra leve en nuestros días nos remite a una mal expresión, en lugar de decir tranquilo, con calma, se dice leve. Vr. g: −¿Ya acabaste de la carrera Camilo? −no, me la llevaré leve. Asimismo, recordemos que existen personas que tienen levisomnus (sueño ligero), ese tipo de personas son las más herméticas y derechistas, −lo digo metafóricamente, pues tener sueño ligero es no tener ideales y realizarlos−.

Pero la cuestión aquí es que, la palabra leve, nos da una idea de que es algo presentado como atenuado, y un mayor ejemplo de la fuerza atenuada es la mano izquierda, (como versa la canción: se me acabó la fuerza de mi mano izquierda) que ha sido opacada por la derecha desde los anales del homo faber.

Montse a tales ideas vertidas en la tertulia mencionó que, en otros tiempos en las escuelas se les obligaba a los estudiantes zurdos a escribir con la derecha, o que la izquierda era la mano torpe, pero en las formaciones aún se escucha marcar el paso con un pie: ¡izquierdo, izquierdo, izquierdo, derecho izquierdo! Lo cual me parece bien, tal vez la obligatoriedad se imponga con la derecha, pero para seguir un camino y avanzar se marca con el pie izquierdo, la izquierda es la fuerza, el ánimo, el ahínco humano.

No obstante, lo leve, lo izquierdo, es más significativo, en la pintura de Raffaello Sanzio, en “La escuela de Atenas”, en tal obra vemos del lado izquierdo a un realista, indicando el rumbo por el cual propone que se lleve la vida, Aristóteles y su ética es la parte leve, izquierda, por el contrario, se encuentra Platón, a la derecha idealizando, como detrás de un escritorio. Quizá eso de leve-ligero, es algo común con el atman hindú, ese respirar y movimiento, esa alma espiritual que hace que el hombre sea. La izquierda es leve, pero necia, es el hombre que sabe que morirá, pero se aferra a contemplar la vida y a suspirar mientras lucha.