Cinthia Paola
Una patrulla estuvo enfrente de donde desapareció Cinthia, revela el padre
1 noviembre, 2016
Recortes
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Insuficiencias contra la inseguridad

Guillermo Luévano Bustamante

En vez de enfrentar con decisiones contundentes y medidas concretas, las autoridades estatal y municipales, responden con ocurrencias. La falta de seriedad, la ligereza con la que declaran o “proponen soluciones” como remover las cámaras de videovigilancia del centro a los lugares de mayor incidencia delictiva. El dicho célebre que desestima la gravedad de los hechos que implican la desaparición de personas, específicamente de mujeres en San Luis Potosí, mediante el que destaca que “simplemente se van” o “se van con el novio”, exhibe con crudeza la poca importancia que tiene el tema para los aparatos de procuración de justicia, seguridad y prevención de los delitos.

Más bien por el contrario, si una mujer “desaparece voluntariamente” sin dar aviso oportuno a su familia, eso tendría que implicar que las autoridades abrieran líneas concretas de investigación. Esa conducta que puede parecer voluntaria quizá signifique que esté huyendo de algún contexto de violencia familiar o que haya sido enganchada, según las formas de operar de los tratantes de personas, que les hacen creer que están en una relación emocional, cuando en realidad están siendo engañadas para su traslado y eventual explotación sexual.

Y aún, en el caso de menores, que no se encontraran en ninguno de esos supuestos y que su desaparición fuera por motivos propios, es obligación del Estado resguardar y proteger a sus infantes y adolescentes. Sí que lo es también de la familia, pero ese argumento no puede usarse de pretexto para desestimar la búsqueda y necesidad de recuperación de las personas desaparecidas.

En los casos más graves, de retención ilegal por secuestro, por trata o cualquier modalidad  delictiva en que se traduce el gravísimo hecho de la sustracción de personas lo que predomina es una ofensiva lentitud burocrática en la persecución de los delitos.

Lo han denunciado las familias de las víctimas que no encuentran respuestas efectivas en las autoridades. Lo denuncian las organizaciones de la sociedad que defienden derechos de las víctimas y que acompañan a sus familias en los calvarios que significa ir de ventanilla en ventanilla y de escritorio en escritorio en busca de respuestas. Como si no fuera suficiente con la perpetuación del agravio que se agudiza cada día que pasa sin que se sepa de la persona ausente, arrebatada.

Más grave aún la denuncia pública que formuló ayer el padre de Cinthia Paola, la joven sustraída en San Luis Potosí desde julio de 2016: que según sus propias investigaciones había una patrulla durante la desaparición de su hija en el momento donde se le vio por última vez.

Ha sido su propia pesquisa la que avanza más que la de las autoridades. Y esa indagatoria se encamina a identificar que las autoridades no sólo son cómplices omisas de la desaparición de personas, sino incluso responsables de cometer el delito.

Muy pronto tendrá que haber una respuesta amplia, fundada y efectiva que ponga freno a la dramática oleada que se vive en San Luis Potosí. Y para ello no basta con retocar por encimita el gabinete de seguridad.

Twitter: @GuillerLuevano

Guillermo Luévano
Guillermo Luévano
Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Investigador en la UASLP, SNI, columnista en La Jornada San Luis.