Único camino a acuerdos es la derogación de la reforma educativa: CNTE
7 abril, 2019
¿Castigar o proteger a expresidentes?
8 abril, 2019

La cara de la patria

Luis Ricardo Guerrero Romero

En la séptima casa del barrio en donde poco se hacían sonar las alarmas de coches por la quietud de los vecinos, en el mes de septiembre, el séptimo mes en el calendario romano, en ese periodo cuando unos dicen: “septiembre el mes patrio o de la patria”, aunque en México no se conoce la Patria. Allá en esa colonia donde sólo los lunes en la educación básica se recuerda la patria, allí ondeando tricolor, águila nopalera, serpiente asida. Es en esa paz del ciudadano en donde recuerdo que la patria también es la cara del otro, es el otro que es mi patriota, el otro mi héroe, no mi esclavo. Patria es la cara del otro.

Con pena veo la patria arruinada corrompiendo la ley, la veo en motocicletas con cuadernos llenos de dientes, en templos sin temple, en los salones de clase, sin clase. Esa Patria-cara, cara Patria que cuesta tanto mirar a los ojos cuando te pide una moneda o arrebatan el bolso. Es verdad, la Patria es la cara del otro.

La idea de la cara nos ha sido entregada por la tradición helénica, es decir, el sustantivo: cara (καρα) significa la forma superior, la cima y la cumbre, es evidentemente la cabeza, es eso que llevamos desnudo y muestra nuestra cima como humanos. Pero en recurrentes ocasiones, el mexicano baja la cabeza, un girasol en eterna noche. En el griego el concepto καρα ya nos hablaba de algo más revelador, o sea, del hombre. Dicho sentido en latín se retomaría como lo caro es carnis.

El mexicano muestra su carne dando la cara, pero una cara que se sobaja; −Buenos días patrón (dice el vigilante de una caseta), le limpio el carro jefe. Oiga, me permite pasar (le dicen temerosos al jefe)−, disculpe esto, disculpe lo otro, el mexicano pide disculpas hasta para pedir la hora, el mexicano vive indignado con las decisiones, Emilio Uranga dijo: “no decidir es decidir ser irresponsable”. La frase original antes de que se cambiaran los ojos por la cara era: imago animi vultus est (la cara es el espejo del alma), en latín vultus, guarda relación con vult, 3ra pers. singular, del indicativo volo, desear. Digo aún, el querer, el deseo, es el espejo del alma. ¡Patriota! ¿Qué deseas hoy? A nadie le gusta que “le vean la cara”, es un insulto o desprestigio, se usa esa expresión como deshonra. Mejor será que todos nos veamos la cara, que todos seamos observadores del rostro del otro, de la carne del otro, para así no deshonrar a la patria, hecha por nuestra carne y nuestra sangre.