Said el reportero y sus pares consiguieron protección legal
14 noviembre, 2016
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14 noviembre, 2016

La delincuencia lleva prisa

Carlos López Torres

La tardanza de los permisionarios y el gobierno en la instalación del monitoreo en el transporte urbano, no obstante los aumentos concedidos como condición para su implementación mediante la colocación de videocámaras en la unidades transportadoras, terminaron convenciendo a los delincuentes de que la señal para el asalto a los usuarios estaba dada.

Ni tardos ni perezosos, los asaltantes incrementaron su actuación pasando del robo individual de carteras y bolsos al asalto colectivo del pasaje, a plena luz del día y sin que hasta ahora, que se sepa, exista una investigación que identifique a los infractores. La tradicional lentitud de la autoridad frente a la prisa de la delincuencia es un hecho reconocido además por el C4, cuyos funcionarios apenas están pensando en coordinarse con los camioneros.

No sólo en este caso llevan la delantera las diversas bandas que operan en la entidad; los internos del Cereso de La Pila, como ya lo ha reconocido el general Arturo Gutiérrez García, secretario de Seguridad del Estado, han encontrado la forma de burlar los inhibidores de señal del penal para seguir comunicándose con el exterior y desde ahí, desde su lugar de encierro, continuar su actuar delincuencial.

Por otra parte, a los 30 desaparecidos de la Huasteca, cuyos familiares han hecho dramática denuncia, se han venido a sumar los sonados casos de Paola Castro Rodríguez y más recientemente la desaparición de la joven Viviana Elizabeth Vázquez Gutiérrez, apenas el pasado viernes 11 de noviembre.

Los recientes hechos no hacen sino confirmar que la seguridad pública lejos de mejorar va de mal en peor ante el creciente temor de la población, que no sabe ya cómo autocuidarse en la calle o en el propio hogar, donde también el robo domiciliario ha ido en aumento, ante la carencia de protección de la autoridad incapaz de diseñar medidas eficaces de combate a la delincuencia en la entidad.

Por supuesto, la autodefensa y la actuación por propia mano han hecho su aparición ante la lentitud y el burocratismo de los funcionarios. Los habitantes de la capital, de la Huasteca y del Altiplano han dado muestras ya de esa determinación ante diversos actores de hechos violatorios de la integridad de las personas o robos diversos, como ocurrió recientemente cuando un individuo autor de un cristalazo intentó robar una maleta de un auto siendo sorprendido por su propietaria, quien apoyada por varias personas propinaron fuerte golpiza al delincuente, salvado finalmente de ser linchado y puesto a disposición del MP por los polis.

Los hechos anteriores no dejan de ser sintomáticos del cansancio de la ciudadanía de cara al incremento y la prisa que llevan los delincuentes, frente a unas autoridades insensibles, autocomplacientes y resistentes al cambio de estrategias por otras más eficientes y eficaces que verdaderamente garanticen la seguridad que se reclama.