Refugios para periodistas. Qué tristeza
13 junio, 2016
Duda$
13 junio, 2016

La inviable reforma educativa

Carlos López Torres

Con el acento puesto sobre una evaluación nada confiable, que ha evidenciado graves fallas es su puesta en práctica desde sus inicios, revelándose como mera herramienta para “justificar” el despido masivo de maestros, el gobierno federal y sus aliados financieros locales y extranjeros, como la OCDE, no han logrado ocultar su impotencia frente a una  mal llamada reforma educativa que no avanza, que se cae, y que ha enseñado desde su apresurada aprobación su carácter laboral-administrativo, y político, como ha debido reconocer el no menos inviable delfín de Peña Nieto, el llamado masivamente sargento Nuño (Aurelio) dada su inocultable proclividad al uso de la represión como único argumento.

No es casual que a casi cuatro años de la aprobación acelerada de las diversas disposiciones que dieron lugar a la “reforma educativa”, el gobierno de Peña Nieto y sus respectivos secretarios de Educación no hayan sido capaces de presentar mínimamente un nuevo proyecto pedagógico nacional coherente, más allá de la imposición de una serie de medidas administrativas, burocráticas y simuladoras que en el fondo sólo tienen el propósito de implantar un control cada vez más férreo de las y los maestros, con el consentimiento de sus aliados permanentes los líderes charros.

Al fallido ejercicio reformador en la educación se han sumado otros fracasos económico-financieros, que han impactado la inversión, la producción y la productividad, el empleo y la política social del gobierno que mantienen sumamente irritada a la ciudadanía, como ya se ha hecho patente en el pasado proceso electoral con la pérdida de viabilidad electoral del PRI-gobierno y algunos de sus precandidatos, como el sargento Nuño, entre otros.

Así las cosas, la lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, referente en ascenso de la lucha por la educación pública, por los derechos laborales, por los derechos de los padres de familia y de los alumnos a una educación gratuita y democrática, no sólo ha logrado permanecer en la primera línea de lucha contra esa reforma administrativa-laboral, sino ha tenido el gran mérito de saber aglutinar a los diversos sectores de la población. Ahí están como botones: el apoyo de centenares de padres de familia, de pequeños y medianos empresarios, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el partido Morena y organizaciones sindicales.

Ahí están el apoyo de la diversidad de ONG, de miles de creyentes católicos encabezados por el obispo de Saltillo, monseñor Raúl Vera, quienes han estimado que el movimiento del magisterio democrático de la CNTE es de aquellos que no se deben desperdiciar en la urgente tarea organizativa, frente a la gravedad y magnitud de la violencia alcanzada, violaciones de derechos humanos y arbitrariedades de todo tipo, así como la corrupción institucionalizada e impunidad que campea a lo largo y ancho del territorio nacional.

En San Luis Potosí, donde el magisterio ha reiniciado una serie de manifestaciones contra las corruptelas y el desvío del presupuesto, que mantiene sin el pago a diversos sectores de los trabajadores de la educación que demandan desde bonos atrasados no entregados a jubilados, hasta rezagos y obligaciones no cubiertas por parte del gobierno estatal sobre prestaciones al magisterio, o el desempeño profesional, así como el rechazo a la reforma educativa, no dudamos que la represión desatada por el gobierno peñista y el encarcelamiento de dirigentes como los de la sección 22 de Oaxaca y la CNTE, habrá de tener un respuesta solidaria y combativa, más allá de la circunstancial elección de la dirigencia de la sección 26 en el próximo Congreso Seccional, donde los diferentes grupos charriles aspiran a mantener el control sindical.