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La (otra) CTM morenista

  • Al mero estilo del PRI
  • Haces, Monreal, Murat
  • Empresarios “reacomodados”

Julio Hernández López

Fue una reedición plena del boato cetemista clásico: la adoración del presidente en turno, el juramento de alianza proletaria eterna con la banda presidencial o hasta que el sexenio los separe, el traslado asistido de concurrentes al que en el pasado se llamaba acarreo, el tapanco directivo repleto de “personalidades” y la presencia de invitados faranduleros (la presentadora televisiva Laura Bozzo, el obispo emérito Onésimo Cepeda y El Hijo del Santo, por ejemplo).

Unos veintidós mil delegados, según el registro oficial levantado en la Arena Ciudad de México, donde se realizó el décimo congreso nacional ordinario de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem), que aspira a ser la versión del sindicalismo adosado al poder presidencial junto con la Confederación Sindical Internacional Democrática del senador Napoleón Gómez Urrutia: dos brazos de una misma pinza oficialista en materia política, laboral y electoral.

En el escaparate político había senadores de varios partidos, sobre todo de Morena (entre los no morenistas, la anómala presencia de Josefina Vázquez Mota, excandidata presidencial panista en labores de acercamiento a la 4T), la titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa Alcalde (cuya madre, Bertha Luján, está apuntada para presidir Morena en elecciones pensadas para superar la era Polevnsky o Ramírez Cuéllar) y dirigentes nacionales y estatales de cámaras de empresarios y patrones. Además, para demostrar la condición variopinta de esa reunión, un aspirante a ser candidato perredista a presidir México, Armando Ríos Píter, y el actual presidente municipal del rico municipio mexiquense de Huixquilucan, el priista Enrique Vargas.

En el centro de la atención, contento, el presidente López Obrador llamando “amigo” al convocante de esa reunión, el senador morenista suplente Pedro Haces Barba (cuyo titular es Germán Martínez Cázares), de larga adherencia al priismo. Las querencias políticas de Haces estaban a la vista, inocultables, en el templete de la magna reunión: a un lado del tabasqueño jefe máximo del momento político estaban el propio Haces y la secretaria del trabajo; al otro lado, los jefes, Ricardo Monreal y Alejandro Murat, de presencia inexplicable en un acto sindical de esa índole si no fueran los hacedores del intento de Haces de constituir una de las dos pretensiones de CTM morenista (breviario para jóvenes lectores: la Confederación de Trabajadores de México fue la organización de caciquismo sindical que apoyó al largo régimen priista y, a la vez, se apoyó en este y se sirvió con rebanadas de posiciones políticas y legislativas, con Fidel Velázquez como secretario general vitalicio cuyo nombre fue mencionado elogiosamente en la misma sesión de la Catem que aquí se comenta).

Haces, Monreal y los Murat buscan, además, obtener registro para un partido político, a llamarse Fuerza Social por México, que sirva de atajo, canal de desahogo o plataforma sustituta de postulaciones a cargos de elección popular si Morena se deshace entre pleitos internos. Como puede verse, la clamorosa y multitudinaria sesión de ayer tuvo como destinatarios a la secretaría del trabajo y las dirigencias empresariales pero, también, al Instituto Nacional Electoral y el tribunal correspondiente que habrán de decidir la suerte de este intento sindical-partidista con implícita bendición presidencial.

En el discurso del presidente de la República hubo un giro interesante, cual si fuera producto de alguna cena palaciega con tamales de chipilín,: “Quiero agradecer a los empresarios de México por comprender estos nuevos tiempos y entender la necesidad de reacomodos. Ya no se puede aplicar la misma política, no se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Celebro que los empresarios estén tomando conciencia y actuando con mucha responsabilidad social, que los empresarios de México tengan esa dimensión social” (spoiler: el supuesto vino nuevo sí se está poniendo en las mismas botellas empresariales viejas; los “reacomodados” de hoy son los “reacomodados” de siempre). ¡Hasta mañana!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.