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Israel López Monsivais

Salvador Nava es una de las mayores referencias políticas y cívicas de San Luis Potosí, los potosinos se sienten orgullosos del navismo. Posterior a la muerte del líder navista, considero que el movimiento ha sido sobredimensionado; unos y otros, se dicen herederos, pero los liderazgos y principios políticos no se heredan, se van con la partida física del referente.

Faltan estudios serios, investigaciones objetivas y alguna biografía con distancia. Para ubicar en su justa dimensión a Salvador Nava recurro a lo escrito por los politólogos Sarah Patricia Cerna Villagra y Juan Mario Solís Delgadillo en el libro Treinta años de elecciones en San Luis Potosí: pasado y presente del sistema de partidos (1985-2015):

“Las expresiones civilistas, como el navismo, permitieron que la sociedad estatal se involucrara directamente en la exigencia de un cambio, no sólo en el poder de conducción política, sino también en las reglas bajo las que deberían de contender los partidos políticos por el poder. La erradicación del caciquismo en el estado no fue exclusivamente producto de las arengas del doctor Nava; a nivel federal las transformaciones institucionales obligaron a los presidentes de la república a abrir el sistema a la representación de la oposición, por mínima que fuera, pero, sobre todo, a ser más discretos en el ejercicio de sus poderes meta constitucionales”.

La última gesta del navismo en los años noventa es un movimiento populista local: la comunicación directa de Salvador Nava con los potosinos, una alianza transversal (entre PRD, PAN y ciudadanía), la construcción de lo político desde el antagonismo y la confrontación directa contra el régimen del partido único hegemónico (PRI). Con el triunfo de Horacio Sánchez Unzueta terminó.

En 2015, arribó a la política potosina Xavier Nava, nieto de Salvador Nava, de la mano del gallardismo (otro movimiento populista) ganando una diputación federal. Obviamente, las comparaciones son necesarias, para diferenciar y matizar. Xavier no tiene la obligación de seguir los pasos de su abuelo, pero es contradictorio que quiera edificar su candidatura apropiándose del referente sin replicar sus valores.

El doctor Nava luchó por la democracia contra el partido que lo encerró en Lecumberri; mientras tanto, a Xavier sólo le interesa el poder, la candidatura a gobernador a toda costa. De 2015 al 2018, abanderó al PRD, Movimiento Ciudadano y Acción Nacional; para 2021, pretende encabezar una coalición que incluye al PRI y Conciencia Popular, saltando de cargo en cargo sin terminar la encomienda para la que fue electo.

Podemos distinguir que Xavier representa los intereses de las élites políticas y económicas potosinas. En contraste, el doctor Nava las combatió y le cerraron el paso con irregularidades electorales.

Las trayectorias políticas son distintas: Salvador Nava (luchador social) erigió el movimiento navista en la disputa cívica y Xavier Nava (político profesional) ha ido concretando sus candidaturas en acuerdo con las cúpulas partidistas.

Sostengo que el movimiento navista concluyó en los años noventa con la última batalla del doctor Nava, nos queda la historia, los principios políticos y valores. No hay herederos del movimiento.

Twitter: @LmElizondo

Israel López Monsivais
Israel López Monsivais
Abogado y Maestro en Gestión Pública; Catedrático, FCA, UASLP. Estudiante de Doctorado en Estudios Latinoamericanos.