Huele a represión otra vez, calculan fogueados de izquierda
22 agosto, 2016
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22 agosto, 2016

Los diablos sueltos en la educación

Carlos López Torres

La inflexibilidad del gobierno peñista, demostrada durante los tres años de reforma educativa fallida, ha llegado a un punto crucial, donde la incapacidad de la SEP para hacer concordar los derechos de los maestros con los de niños y jóvenes del país, ha obligado a los trabajadores de la educación agrupados en la CNTE y a muchos de los mentores agraviados que no pertenecen formalmente a la disidencia, a continuar con el paro de labores durante el inicio de clases del ciclo escolar 2016-2017, en diferentes partes del país.

Quienes desde su oficina ejecutiva no dejan de exigir la represión, oponiéndose al mismo tiempo al diálogo con escasos resultados entre Gobernación y la CNTE, que ha devenido en el incremento de la confusión y la manipulación de los padres de familia y otros sectores a propósito del inicio de clases, con un enorme despliegue de la campaña de denostación y persecución de que son objeto los maestros en los días previos al inicio de clases, esperan seguramente el despido masivo de mentores y la detención de muchos de sus dirigentes, como castigo ejemplar.

Quienes se vanaglorian de ser los autores de la “reforma educativa” no están conformes con la cauda de presos políticos maestros y los muertos que le ha tocado poner al pueblo que, como el de Nochixtlán, sigue apoyando a sus maestros y exigiendo justicia para las víctimas de la brutal represión a cargo de la Policía Federal y Estatal, respectivamente.

Los pobres diablos, a quienes hace alusión el popular cantautor cubano Silvio Rodríguez en la excelente entrevista de La Jornada, andan sueltos por lo visto en estos días aciagos que vive la patria, donde la violencia se incrementa, las injusticias contra los pobres son el pan nuestro de cada día y los asesinatos con la participación de las fuerzas policiacas son negados sistemáticamente, evidenciando la carencia de un verdadero estado de derecho, tan caro al discurso oficial que finalmente no logra aterrizar como lo demuestran los casos de Iguala, Tlatlaya y Michoacán, por citar sólo algunos.

Así las cosas, mientras 240 mil maestros de la CNTE en Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, además de otros miles en Nuevo León y otras entidades mañana darán continuidad al paro laboral, en San Luis Potosí 620 mil alumnos de educación básica iniciarán el ciclo 2016-2017, según informan la SEGE y los dirigentes oficialistas del SNTE.

Por su parte, el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero, uniéndose a los llamados al magisterio disidente, hace público en una parte de su mensaje dominical: “queridos docentes, padres de familia y todos; necesitamos corresponder a estas nuevas generaciones: ofreciendo un desarrollo integral, respondiendo a este derecho que tiene toda persona, de tener acceso al saber y el conocimiento”. Todo ello en un estado donde la desigualdad, la marginación, la pobreza y el rezago educativo son una realidad, en medio del aumento de la violencia; donde los maestros hacen lo que pueden para atenuar los efectos de estos padecimientos ancestrales que impiden, como la mal llamada reforma educativa, una atención integral para nuestros niños y jóvenes.

Bien dice Silvio Rodríguez en la entrevista citada: “Es una pena que por un tema fundamental como la enseñanza corra sangre. Quien no respete a los maestros es un pobre diablo que no se considera ni a sí mismo…”