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México S.A: Consumo en riesgo

reforma energética

Cómo estará el ambiente que hasta la versión oficial de que la economía mexicana marcha de maravilla pende de alfileres, y el asunto se agrava cuando es latente el peligro de que uno de ellos caiga al suelo, pues el consumo interno, “motor del país” (Videgaray dixit), también depende en grado creciente del exterior y no sólo por los bienes que se importan, sino por el dinero que llega del vecino del norte para pagar lo que aquí se come.

Dice el “ministro del (d) año” que la economía mexicana “avanza” fundamentalmente porque “está creciendo la demanda interna, el consumo de las y los mexicanos”, pero resulta que ello depende de dos factores: las remesas que envían los paisanos expulsados de su tierra por esa economía maravillosa y el endeudamiento de las familias. El problema es que ambos tienen un límite: la generación de empleo en el vecino del norte y la capacidad de pago a los bancos que mengua por las elevadas tasas de interés y el voraz cobro de comisiones sobre comisiones.

El “motor”, pues, echa chispas, y como bien lo advierte el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) “los incrementos del consumo privado no se encuentran fundamentados en un aumento de la actividad productiva generadora de valor agregado, particularmente del vinculado con el sector industrial”.

En consecuencia, advierte el citado instituto, “la economía corre el riesgo de estar gestando una burbuja de consumo que depende de fuentes externas (remesas) y de endeudamiento (crédito bancario) que podrían no ser sustentables ante la volatilidad financiera y la desaceleración de la economía de Estados Unidos. El menor incremento de empleo en la economía estadunidense, su débil crecimiento económico y la contracción que muestra su sector industrial son elementos que permiten cuestionar durante cuánto tiempo se podrá mantener el ritmo creciente en el flujo de remesas que llegan a México”.

Hasta ahora las remesas, en combinación con la devaluación del peso (ayer 19.10 bilimbiques por billete verde), ha impulsado el consumo interno, especialmente en el ámbito de las familias de menores ingresos, pero la economía estadunidense se desacelera, genera menos empleo y la paisanada ya sabe por dónde comienzan los recortes.

Por otro lado, las instituciones bancarias que operan en el país reparten tarjetas de crédito como si fueran tortillas, a la par que los intereses son descomunales al igual que las comisiones que cobran a su clientela. A ese ritmo más temprano que tarde muchos tarjetahabientes entrarán en mora. ¿Hasta dónde aguantará la “buena noticia” sobre el consumo interno?

En vía de mientras el IDIC advierte que continúa la desaceleración de la actividad industrial de México, y en abril pasado registró una caída a tasa anual de 0.9 por ciento. “El retroceso fue provocado por tres de sus cuatro componentes. El único sector con un desempeño positivo durante dicho mes fue el correspondiente a electricidad, agua y gas, con un avance de 3.2 por ciento, mientras la construcción disminuyó 0.1, las manufacturas 1.6 y la minería 3.5”.

Lo anterior implica que el ciclo industrial continúa a la baja, manteniendo la tendencia que ya adelantaba el desempeño industrial de Estados Unidos y que, por tanto, continúa condicionando el avance de la industria nacional en el corto y mediano plazos. No obstante, la debilidad industrial de México no es exclusiva del país; la realidad global muestra que las principales economías industrializadas mantienen un bajo desempeño y en algunos casos incluso éste es negativo.

El IDIC detalla que “el principal socio comercial vinculado a la nación y con una alta dependencia de su industria, Estados Unidos, mostró un retroceso de 1.1 por ciento durante abril del presente año frente al mismo mes de 2015, con lo cual su ciclo industrial se mantiene negativo y a la baja. De igual manera, Brasil, Japón, Chile, Corea del Sur y Canadá mostraron una caída de su industria. También los resultados de la Unión Europea señalan un escaso avance durante marzo, al igual que los de Alemania, Rusia, Italia e India. China y Singapur mantuvieron avances, pero inferiores a su capacidad productiva”.

Para el caso mexicano tampoco ayuda la evolución de la inversión, pues “no augura un mejor escenario para la industria nacional: el crecimiento de la inversión durante el primer trimestre del año fue sólo de 0.6 por ciento, con lo cual el PIB únicamente tuvo un incremento anual en el mismo periodo de 2.6. Si bien durante los primeros meses del año el crecimiento del producto se dio gracias al mercado interno y a las inversiones ya realizadas, los empresarios no ven condiciones óptimas para invertir en el futuro cercano, así lo indica el componente respectivo de confianza empresarial”.

Aunado a ello, subraya el IDIC, el sector externo no ha sido factor de crecimiento. “Por el contrario, fue el mecanismo por el cual se transmitieron los efectos de la desaceleración mundial, tanto de las menores compras de Estados Unidos como de la búsqueda frenética de China para ubicar sus excedentes de producción, ahora que su economía sigue frenándose. Durante el primer trimestre del año la inversión en maquinaria y equipo importado fue la más afectada, el retroceso de (-3.1 por ciento) se encuentra asociado a la desaceleración de las exportaciones manufactureras, en especial del sector automotriz: la importación de bienes de capital disminuyó 6.8 por ciento durante enero-abril de 2016 frente al mismo periodo del año anterior”.

Un país exportador de importaciones como lo es México depende de maquinaria extranjera para producir, por eso al debilitarse las exportaciones se ha dejado de invertir en bienes de capital foráneos. Decisión fundamentalmente vinculada a las grandes empresas trasnacionales”.

La industria manufacturera también evidenció su debilidad con una caída de 1.6 por ciento, “debido a que 10 de sus 21 subsectores mostraron tasas negativas en su desempeño”. Aescala estatal, las cifras de la actividad industrial (disponibles hasta febrero del presente año) muestran también el deterioro de la actividad productiva en 10 estados con un retroceso en el indicador de variación anual acumulada”.

LAS REBANADAS DEL PASTEL:

Y en medio del drama por la matanza en Orlando, Florida, y la condena generalizada de la comunidad internacional, en Estados Unidos la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) anuncia “20 por ciento de descuento en compras superiores a 50 dólares”. Entre salvajes te veas, sin olvidar las cometidas en México.

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.