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Federico Anaya Gallardo

Para cuando este artículo pueda llegar a tus ojos, lectora, la guerra en Ucrania podría haber derivado en una conflagración europea o global. (En este tema, esta advertencia deberíamos hacerla siempre.) Ojalá y no. Es útil reflexionar con seriedad acerca de los riesgos de matanza nuclear en que nos metemos los seres humanos. Hace cuatro semanas, a fines de marzo de 2022, un viejo amigo de la primaria compartió en su muro de Facebook un videíto titulado “Watch how 1000 years of European borders change. Time Lapse Map” (Mira cómo cambian las fronteras europeas en mil años. Mapa de paso de tiempo. Liga 1.)

Se trata de una versión simplista, en la que los autores (“The Young Europeans”) dejan de un solo color entidades como la “España Musulmana” y el “Sacro Imperio Romano” que no necesariamente formaban Estados unitarios como los que conocemos desde el siglo XIX. La mayor parte del tiempo, esas entidades políticas fueron inestables confederaciones de unidades menores. Entre los años 1100 y 1150 el mapa nos muestra a Oriente una gran entidad que los cartógrafos llaman Kievan Rus o “Rus Kievana” y que se extiende por lo que hoy día serían Bielorrusia, Ucrania y el norte-occidente de la Federación Rusa. Aparece como un Estado unitario, pero pronto empiezan a aparecer dentro de ella divisiones. Hacia 1200 tiene al menos once subdivisiones –que eran principados “rus”, pero que aún no son rusos. La mayoría tenía una extensión similar a las modernas Hungría o Rumanía.

De pronto, hacia 1230, el oriente del mapa (el rumbo de Asia) se pinta de gris (interesante elección de nuestros cartógrafos). No se indica ningún nombre, pero ese gris pronto absorbe los principados “rus” de Vladimir, Riazán y Esmolensko. Para 1250 el gris cubre también la República de Novgorod en la frontera de la moderna Finlandia, ha absorbido toda la actual Ucrania y llega hasta las fronteras de las modernas Bulgaria y Hungría. Nuestros cartógrafos aún no ponen nombre a este “mar gris” que ha cubierto totalmente la vieja Rus de Kiev. Si miramos al sur, veremos que la mancha gris incluye también el moderno Irán y casi toda la península de Anatolia (actual Turquía). En 1270 ha absorbido Mesopotamia y es entonces cuando, al fin, nuestros cartógrafos nos indican quiénes son “los grises”: se trata de los mongoles.

Esta super-potencia dominará el mapa por dos siglos. Y será substituida poco a poco, pero no por una entidad política rusa, bielorrusa o ucraniana; sino por un gran Estado llamado alternativamente Lituana, Polonia o Polonia-Lituana. En el extremo norte de lo que hoy es la Federación Rusa reaparece la República de Novgorod y una nueva entidad, Moscovia. Pero ambas son pequeñas (más pequeñas que la moderna Italia). Hacia 1400 los grandes Estados del Este Europeo eran el reino de Hungría, una Polonia-Lituania que se extendía del Mar Báltico al Mar Negro y el pujante Imperio Otomano. Sólo este último estaba bien centralizado. La fuerza dominante al Oriente siguen siendo los mongoles –quienes ya se han dividido en varios entidades políticas, llamadas kanatos (Kazán, Astrakán, Sibirsk, y otros).

Es sólo a partir de 1450 que Moscovia se extiende y que nuestros cartógrafos le denominan “Rusia”. Se trata de un Estado “cerrado”. No tiene salidas al mar salvo una pequeña costa en uno de los golfos del Mar Báltico. Esta es la Rusia de Iván III El Grande y de su nieto, Iván IV El Estricto –a quienes los occidentales llamamos El Terrible (en ruso se dice Grozny, Грозный). La moderna Ucrania se reparte entre Polonia-Lituania, que controla las modernas regiones de Lviv y Kiev; y el Imperio Otomano que controla Crimea y toda la costa norte del Mar Negro.

Nuestros cartógrafos no nos cuentan acerca de la conformación social al interior de estas entidades políticas entre 1450 y 1650, pero yo la resumiría así: Polonia-Lituania y Rusia eran ambos Estados agrícolas dominados por noblezas hereditarias que mantienen a “sus” campesinados como siervos. La diferencia relevante es política. Al oeste, el régimen polaco-lituano formará una República (Rzeczpospolita, en polaco) dominada por la oligarquía de señores feudales que se reúnen en asamblea y eligen a su rey. Ese rey no tiene el mando de tropas y depende de los nobles para todo. Al este, el régimen moscovita evolucionará en un Estado central dominado por un autócrata (самодержец, samoderzhets).

La historia es fruto de la anécdota personal; pero aún los lances más personales están determinados por la circunstancia social.

Alejandro Nevski (1220-1263), príncipe de Novgorod (uno de los héroes legendarios de la actual Rusia, canonizado por Sergei Eisenstein) venció a los invasores germánicos que avanzaban al Este desde la costa báltica; pero lo hizo como representante de los kanes de Sarai. (Liga 2.) Esta fue la capital del occidente mongol por dos siglos. (Al oriente estaban Karakorum y Kanbalik, la actual Pekín.) A Sarai acudieron Nevski y todos sus descendientes a recibir del Kan su cargo como príncipes en sus ciudades rusas. Uno de esos descendientes, llamado Iván y apodado El monedero (Kalitá) fue nombrado en 1338 gran príncipe de Vladimir, Moscú y Tver luego convencer al Kan de Sarai que los príncipes de Tver y otras ciudades conspiraban con los lituanos en contra del kanato. En las hagiografías de ese Iván I se explica su apodo diciendo que era generoso y que llevaba su monedero lleno para dar limosna a los pobres. Historiadores más duros señalan que el apodo venía de su avaricia –y de que era un eficaz cobrador de los impuestos del Kan oriental.

Como sea, el nieto de ese Kalita, Dimitri (1350-1389), pasó a la historia como “Demetrio del Don” (Dimitri Donskoi) porque trató de liberarse de los mongoles y les venció en una legendaria batalla a orillas del Río Don, en Kulikovo (1380). Sin embargo, dos años más tarde (1382) Demetrio vio cómo los kanes quemaban Moscú (que estaba construido todo en madera). Tendría que pasar casi otro siglo para que Iván III El Grande (1440-1505) finalmente liberase a Moscovia de los mongoles. En 1478 este tercer Iván adoptó el título de Soberano de toda Rusia (Государь всея Руси, Gosudar vseya Rusi) y dejó de pagar tributo a los kanes. Su nieto, Iván IV Grozny (1530-1584), conquistó los kanatos de Kazán y Astrakán. Sus súbditos anexaron el kanato de Sibirsk (Siberia).

La lucha por eficientar el cobro del tributo mongol –primero– y la lucha por la independencia frente a los kanatos –después– favorecieron que Moscovia desarrollase lo que el historiador ruso-letón-soviético Robert Yurevich Vipper (1859-1954) llama una monarquía militar en su Iván IV Grozni (Moscú, 1947; el original es de 1922).

Detalle relevante: en la corte de Iván El Terrible dos intelectuales promovieron una nueva organización militar que liberase al nuevo país de la dependencia frente a los nobles feudales. Iván Semonovich Peresvetov (1501-1600) escribió dos ensayos recomendando al monarca imitar a los otomanos, que habían formado un ejército profesional permanente que no dependía de la veleidosa lealtad de los grandes terratenientes. Los comandantes exitosos del nuevo ejército debían recibir tierras (y campesinos) a cambio de sus méritos en batalla, pero el mando castrense correspondía sólo al Zar. Por su parte, Ermolai-Erazmo (Ермолай-Еразм), un clérigo nacido alrededor de 1500 escribió en 1550 un tratado titulado El Gobernante es un Zar Filántropo (Благохотящим царем правительница, Blagokhotyashchim tsarem pravitel’nitsa) en el que proponía una alianza del monarca con el campesinado para controlar la ambición desmedida de los nobles (llamados boyardos en Rusia).

El estilo moscovita de gobernar se forjó en ese fuego contradictorio de ideologías. Por una parte, la necesidad de un mando autocrático que asegurase congruencia mínima al Estado –que de otro modo sería tragado por mongoles, lituanos u otomanos. La preferencia autocrática fue subrayada por el desastroso ejemplo de Polonia-Lituania, dominada por las querellas interminables y egoístas de sus nobles. Por otra parte, los consejos de intelectuales como Ermolai-Erazmo apuntaban a lo que hoy llamaríamos una alianza populista del nuevo poder central con el campesinado. Esta última fuerza de la Estatalidad rusa es contradictoria. Iván el Terrible y los zares que le sucedieron jugaron con esa alianza para colonizar Siberia, que funcionó como una especie de Frontier adonde muchas familias campesinas podían encontrar tierras y libertad en El Lejano Este huyendo permanentemente de los boyardos. (Joseph L. Wieczynski, The Russian Frontier: The Impact of Borderlands upon the Course of Early Russian History, Charlottesville: University Press of Virginia, 1976.) Un mecanismo similar usaron los zares Romanov aliándose con los cosacos zaporogos (nativos de Zaporiyia en la actual Ucrania) para enfrentar a los nobles opresores Polaco-Lituanos.

En Siberia, mientras los campesinos libres empujaban la frontera hacia el Este, el Zar otorgaba los títulos sobre las tierras a militares y burócratas –que convertían a los campesinos-colonos en siervos. En Zaporiyia, una vez expulsados los polacos; los aliados cosacos fueron deportados a otras regiones. Esto te explicará, lectora, por qué en el mapa animado de la Liga 1, a partir de 1600 –la segunda mitad de los mil años de historia que hoy comento– Rusia se expandió sin cesar eliminando a su rival ancestral Polaco-Lituano, arrebatándole Crimea a los Otomanos, ocupando el Cáucaso y anexando todo el norte de Asia (el ancestral imperio mongol). También nos ayuda a entender el fuego de las contradicciones sociales que manipularon los zares desde Iván el Terrible hasta los Romanov, pero que terminaría por destruir la monarquía y permitiría el gran experimento soviético de un Estado de campesinos y obreros entre 1921 y 1991.

Lectora, te aclaro que todo lo anterior apenas nos permitiría empezar a entender las corrientes profundas de la historia de aquella región –pero ello no significa que la Ucrania o la Rusia modernas sean herederas de cualquiera de las entidades que he mencionado (Rus kievana, Moscovia, Rusia imperial, URSS). Son otra cosa, aunque ocupen el mismo espacio geopolítico de sus antecesoras.

agallardof@hotmail.com

Ligas usadas en este texto:

Liga 1:
https://www.youtube.com/watch?v=gzXoc8y2G0k&ab_channel=TheYoungEuropeans

Liga 2:
https://potosinoticias.com/2021/02/25/ver-para-pensar-nevski/