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Ningún dato aporta el Congreso
Dos ataques, ningún detenido

Si en los próximos días no se deja ver el apoderado de la franquicia local del Partido Verde no será porque el exceso de trabajo lo mantiene encerrado en una oficina, sino porque el Ministerio Público del Fuero Común, especializado en delitos cometidos por servidores públicos, está tratando de saber quién es el multifacético proveedor hidrocálido: Benjamín Lozano Canseco.

Esa desconocida persona, a la que aparentemente sólo conocen los hermanos Fernando y Manuel Barrera Guillén, debe ser un actor talentoso pues con tal de recibir cientos de miles de pesos de dinero público ha interpretado, en diversas ocasiones, el papel de empresario exitoso capaz de organizar, desde su pequeño domicilio en Aguascalientes, fiestas con banquete, equipo de sonido, mobiliario, payasos, ludoteca, dulces, seguridad y valet parking incluidos por la módica cantidad de 600 mil pesos.

Al Ministerio Público que investiga el caso le llamó la atención que Lozano Canseco fuera un proveedor recurrente en la Auditoría Superior del Estado y el Poder Legislativo y que el único vínculo entre los recursos públicos y el originario de Aguascalientes sean los apellidos Barrera Guillén. En documentos consta que Manuel Barrera Guillén gestionó recursos para adquirir herramientas, cobijas, electrodomésticos, perfumes y sábanas que supuestamente fueron comprados al misterioso abastecedor.

Como parte de las indagatorias, el agente del Ministerio Público pidió al Congreso del Estado que aclarara su relación con Benjamín Lozano Canseco y aportara todos los datos que fueran de su conocimiento, pero la Oficialía Mayor, a cargo de Beatriz Benavente, se limitó a responder que nada saben porque Barrera Guillén se encargó de tramitar los pagos y los miembros de la Junta de Coordinación Política los autorizaron. ¿Entonces para qué sirve la Oficialía Mayor?

La respuesta no podría haber sido de otra manera, finalmente la oficial mayor obtuvo su puesto gracias a que fue propuesta por la Jucopo y en la cadena de mando, hacia arriba o hacia abajo, se encuentra atrapada entre subalternos con mayor poder de facto –como Sergio Cruz Oviedo Lara, coordinador de informática, militante del Partido Verde y mano derecha de Barrera Guillén– y los diputados, quienes pueden removerla en cualquier momento.

Por eso, resulta lógico que, con el invierno en puerta, la oficial mayor optara por conservar su cobija quincenal en lugar de revisar archivos y documentos que pudieran comprometer a Barrera Guillén que, a su vez, fue presidente y ahora es vocal de la Junta de Coordinación Política, organismo que aprobó los pagos a su enigmático proveedor. ¡Con razón todo está tan claro!

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Armamento sin detenidos fue el saldo de un operativo comandado por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Arturo Gutiérrez García, en el municipio de El Naranjo, que sirvió para evidenciar deficiencias en las labores de inteligencia.

El helicóptero en el que se transportaba Gutiérrez García junto a sus colaboradores fue recibido a balazos por sujetos desconocidos. La noticia rápidamente se supo; no obstante, hicieron lo posible para evitar que los potosinos supieran lo que había pasado. A través de sus cuentas en redes sociales la SSPE publicó el siguiente mensaje: “Desmiente SSPE atentado en contra del Secretario de Seguridad Pública, Gral. Arturo Gutiérrez, quien se encuentra laborando de forma normal”.

La mentira duró poco y se vieron obligados a eliminar sus mensajes porque comenzaron a filtrarse fotografías de los daños que las armas de grueso calibre causaron al helicóptero. Tiempo después dieron a conocer que “desmantelaron un campamento donde un grupo criminal entrenaba a sus integrantes”.

También, dijeron que hubo una persecución que concluyó cuando los presuntos delincuentes se esfumaron entre cañaverales dejando tras de sí los vehículos donde viajaban llenos de armas. Mismas que fueron presumidas como el gran botín del –¿fallido?– operativo. ¿Cómo creerle a una autoridad que quiso ocultar una agresión directa al secretario de Seguridad Pública?

Y por si no fuera suficiente, la madrugada del domingo una patrulla de la Fuerza Metropolitana Estatal fue atacada a balazos en Soledad de Graciano Sánchez. Un policía herido, ningún detenido, para variar.

(Redacción: Jaime Nava)