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Oposición tipo Venezuela

  • Juega al “fuera de lugar”
  • AMLO ocupa los vacíos
  • CRE: victoria pírrica

Julio Hernández López

Es probable que los ideólogos (si los hay) de la oposición al obradorismo deban leer con cuidado, y extraer lecciones, de la historia política de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. No para nutrir su hasta ahora tan fallida campaña propagandística que pretende equiparar lo que está sucediendo en México con la etapa del chavismo-madurismo. Por el contrario: para que esa derecha y similares estudien los graves errores de los adversarios de estos gobiernos bolivaristas y no los repitan ante un presidencialismo andresino que, al menos hasta este momento, goza de un respaldo popular aplastante.

El caso de la Comisión Reguladora de Energía permite ver con claridad esa venezolización desde la derecha que pretenden practicar los partidos adversos a Morena y a su jefe máximo, el presidente de la República. En lugar de propiciar ciertos acuerdos viables (finalmente, para eso es la política, y sus variantes son infinitas) y así aprobar en el Senado la cuarteta medianamente aceptable de los aspirantes a comisionados que finalmente fueron designados, los legisladores de PRI, PAN, PRD y MC optaron por hacerle el vacío político al obradorismo, para alcanzar así esa oposición, tan minoritaria, una victoria pírrica: hacer que el presidente de la República cargue con la responsabilidad de esas designaciones y hacerse de una bandera menor de lucha, denunciando “autoritarismo” y “predictadura” cuando la estadística más simple muestra la ínfima condición de esa oposición y la mayúscula acumulación de apoyo hacia el morenismo-obradorismo (la nueva versión del PRI-gobierno, que fue aplanadora electoral, autopista para un imparable carro completo).

Tan desechables en términos políticos han sido la bandera y la “victoria” de esa oposición, que el político tabasqueño salió a la plaza pública denominada La Mañanera con un evidente buen humor y un alegato que no por exitoso ante las audiencias deja de ser retorcido: el rechazo por partida doble de las ternas propuestas por López Obrador para la CRE sería un hito democrático, un avance cívico, pues al rechazar dos veces las propuestas del presidente se estaría demostrando la independencia del poder legislativo (como si Morena y sus aliados hubieran sido los rechazadores y no los complacientes) y al devolver al Ejecutivo federal la facultad de designación personal de esos comisionados se estaría cerrando una especie de círculo virtuoso (cuando la legalidad vigente mantiene esa facultad presidencial extrema como un mecanismo de seguridad institucional ante fallas en los procesos legislativos en los que debería primar la pluralidad, no el dedo superior, y la búsqueda del consenso, no el atrincheramiento de cada facción).

Este episodio permite vislumbrar el gran error de lo que aspira a conformarse como oposición mexicana: siguen cediendo terreno al político dominante (AMLO), como la oposición venezolana lo hizo en ciertos momentos clave ante Chávez y Maduro, tratando de “exhibir” el “autoritarismo” de estos, aunque los mecanismos legales  e institucionales permitían a esos presidentes, cada cual en su momento, servirse de las facultades constitucionales, legales y reglamentarias, y de las políticas, para avanzar en su proyecto y ocupar los espacios que en su fallida táctica iban dejando los antichavistas y antimaduristas.

Si se descuidan esos opositores nativos, y se empecinan en no entender la aritmética dominante, podrán reproducir escenarios venezolanos en México, no en cuanto al ejercicio del poder hasta ahora vigente, el del chavismo-madurismo, pero sí en cuanto a una oposición insustancial, torpe y dependiente de factores extranjeros e intereses empresariales, decidida a buscar el fuera de lugar más que a practicar su propio juego y buscar goles prácticos.

Donald Trump amenaza y se reconcilia, ofende y felicita, avanza y retrocede, en un ballet de la aberración que no tiene límites. Aún cuando no ha declarado formalmente abatida la advertencia de que cerraría esta semana tramos de la frontera con México, el multimillonario siempre sorprendente (y, al mismo tiempo, nunca sorprendente) ha hecho saber que concede a México un plazo de un año para que sea frenado el flujo de migrantes (que con su mano de obra barata apuntalan la economía gringa) y de drogas (que los habitantes de Estados Unidos consumen en descomunal exigencia de suministro) o, en castigo y en pleno proceso trumpiano en busca de reelección, impondrá aranceles de 25 por ciento a vehículos automotores que fueran ensamblados en nuestro país y/o cerraría la frontera.

Mientras tanto, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la cámara de diputados, Mario Delgado, ha anunciado que todo está listo para que la semana próxima se apruebe una reforma laboral. La premura del mando morenista coincide con la advertencia hecha en días pasados por Nancy Pelosi, jefa política de la correspondiente cámara estadunidense, dominada esta por miembros del Partido Demócrata, de que México debe mejorar las condiciones de los trabajadores, como condición imprescindible para la firma del tratado de libre comercio en su segunda edición. ¡Gracias, políticos gringos!

Alejandro Rojas Díaz Durán no ahorra títulos descalificatorios para describir políticamente a Yeidckol Polevnsky, la presidenta formal del partido Morena. Lo menos que le dice es que es una hechura de Raúl Salinas de Gortari. Aún cuando sea expulsado, como está siendo considerado en la cúpula de mando de ese partido, Rojas Díaz Durán está protagonizando la mayor crítica y eventual escisión en el cuerpo del partido ahora hegemónico.

El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, ha enfrentado con déficit político y democrático la investigación presentada por la periodista Sonia Serrano en el diario NTR de aquella entidad. Sin adjetivar, con puros datos concretos, se han mostrado los puntos de contacto entre un empresario amigo del mandatario estatal, una abogada antes empleada en notarías de la familia Alfaro y la “licitación” amañada de contratos de miles de millones de pesos para compra de maquinaria para obras oficiales. ¡Hasta el próximo lunes!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.