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Si Banxico no financia al gobierno y si no baja la tasa de interés, la crisis se prolongará

Arturo Huerta González

El Banco Central Europeo, que es un banco autónomo y único para todos los países miembros de la zona euro, viene comprando deuda pública de los estados miembros a tasas de interés cercanas a cero, para que gasten lo necesario para el combate a la pandemia, y para salir de la crisis, a pesar de estar fuera de lo establecido legalmente en dichos acuerdos. Ello lo hacen, debido a que si no lo hacen, caerán los gobiernos en insolvencia y muchos verían acentuada su crisis. Ya hemos mencionado en este espacio que el Banco de Inglaterra, que es un banco autónomo, desde abril de 2020 viene comprando deuda pública emitida por el gobierno inglés al 0.1 %, para que cuente con liquidez para encarar la crisis de pandemia y económica.

Mientras otros países recuperan su crecimiento, debido a la inyección de liquidez y a las bajas tasas de interés y a la expansión del gasto público que realizan, México se rezaga frente a ellos con sus políticas monetarias y fiscales restrictivas.

Hace días la subgobernadora de Banxico, en una entrevista en Bloomberg News dijo que han decidido no inyectar más liquidez a la economía y no seguir bajando la tasa de interés para no comprometer la baja inflación y la estabilidad del tipo de cambio.

Banxico ha señalado que ya no hay espacio para bajar más la tasa de interés. Hay que señalar que la tasa de interés de referencia de Perú está en 0.25%, la de Chile en 0.5%, mientras acá no la quieren bajar mas de 4.0%. Ello lleva a que la banca comercial la tenga más arriba y encarezca el crédito, lo que aumenta la insolvencia y restringe la inversión. Al no expandir la liquidez, más se frenará el proceso productivo, como la realización de la producción, prolongándose más el estancamiento, los rezagos productivos, las presiones sobre precios y la crisis. También la subgobernadora dijo que el “fin de los recortes de tasas era ‘una buena noticia’, ya que significa que el banco espera una recuperación económica”. El problema es que dicha recuperación no se dará mientras sigan las altas tasas de interés y la austeridad fiscal. Y también anunció que “es posible que la junta tenga que elevar las tasas antes que su contraparte estadounidense”. Tal decisión acentuaría la cartera vencida.

Otro subgobernador de Banxico dijo que “ningún gobierno debería esperar remanentes del Banco de México”, y añaden que solo habrá remanentes si hay devaluación cambiaria significativa. Hay que señalar que no se requiere esperar una devaluación para que Banxico realice una transferencia de liquidez al gobierno. Banxico es el emisor de la moneda, no tiene problema de liquidez. Perfectamente pueden canalizar liquidez (tal como lo hacen muchos países) al gobierno para que éste gaste lo necesario para salir de la crisis. En abril de 2020, Banxico realizó una transferencia de liquidez al sistema bancario por 750 mil millones de pesos, para que la banca soportara los embates de la crisis, pero no asume la misma política a favor del gobierno federal. No hay voluntad política por parte de las autoridades monetaristas para otorgar liquidez al gobierno. Para ellos no es problema la drástica caída de la actividad económica del país, ni el alto desempleo y la destrucción de planta productiva que ha ocurrido por la falta de política monetaria y fiscal para evitarlo.

Los problemas los generan los economistas monetaristas neoliberales de Banxico, que se ponen cárceles mentales siguiendo los libros de texto convencionales de no financiar al gobierno, ante el temor que ello sea inflacionario y devalúe la moneda. De ahí que obligan al gobierno a trabajar con austeridad fiscal, a realizar recortes presupuestales, lo que contrae la economía, aumenta el desempleo, la miseria y delincuencia en el país.

Banxico mantiene la tasa de interés interbancaria en 4%, diciendo que es para consolidar una trayectoria decreciente de la inflación hacia su objetivo de 3%, sin importarle que dicha política no logra la reducción de la inflación, dado el impacto negativo que tiene sobre el aumento de rezagos productivos que presionan sobre precios y sobre importaciones.

Al proseguir la política monetaria y fiscal restrictiva, no se generan expectativas de recuperación de la economía. Tales políticas responden a favor del sector financiero, evidenciando su carácter antidemocrático, debido a que relegan las necesidades de las grandes mayorías de trabajadores, de las Pymes y de empresas productivas.

Se requiere que Banxico compre a baja tasa de interés la deuda del gobierno, para que éste no tenga que recurrir a los mercados financieros a colocar deuda y pueda gastar lo necesario para salir de la crisis. Ese mayor gasto no sería inflacionario al canalizarse al desarrollo tecnológico y la esfera productiva, para incrementar la productividad, la producción y así compatibilizar crecimiento, alto empleo y baja inflación.

De no comprar Banxico deuda al gobierno para que éste incremente el gasto, la crisis se prolongará, pues no hay condiciones de que crezca el consumo de las familias, dado el desempleo y subempleo y miseria existente, ni tampoco podrá crecer la inversión privada al seguir contraída la demanda. El crecimiento no vendrá de las exportaciones. De crecer las exportaciones, no contrarrestarán la caída de demanda del sector público y del sector privado nacional, por lo que seguirá la contracción económica y los altos niveles de desempleo y subempleo existentes. Además, las importaciones vuelven a crecer más que las exportaciones, reflejando fuga de demanda, ya contraída por la austeridad fiscal, como por la caída de ingresos de empresas e individuos.

ahuerta@unam.mx
Profesor del Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM desde 1975