Ciudad de México. El secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña, consideró “oportuno” que los programas de impacto social se evalúen y se potencien los que dan resultados, mientras que se deben dar menos recursos a aquellos que no funcionan.
Destacó que la estrategia de inclusión social en la que trabaja el gobierno federal busca alinear los programas para que “tengan el impacto social para el que fueron diseñados o para el que queremos alcanzar, y si eso implica rediseñarlos lo habremos de hacer”.
Se refirió a que el anunció del miércoles pasado de que se incorporarán 8.3 millones de beneficiarios de los programas Prospera y de Adultos Mayores al seguro popular, sostuvo que no se requieren más recursos, sino que el en este servicio de salud periódicamente se dan “esfuerzos de reafiliación importantes, justamente por la movilidad que hay en el mercado laboral mexicano”.
Entrevistado tras la firma de un convenio con una empresa agroalimentaria, detalló que en lo que va de la administración dos millones de trabajadores y sus familias se incorporaron al IMSS, estos antes estaban atendidos por el Seguro Popular. “Los nuevos espacios que generan esa creación de empleo formal libera posibilidad para el registro del Seguro Popular. Y lo que vamos a hacer es aprovechar esos espacios para darle prioridad al adulto mayor y a las familias de Prospera y asegurarnos que universalmente esas dos poblaciones estén cubiertas”.
Puntualizó que de Prospera son 6.1 millones de jefas de familia afiliadas y sus familias, lo que deja en total 26 millones de personas. Al principio de la administración faltaban 11 millones de beneficiarios de Prospera de tener Seguro Popular, y en 2015 el déficit pasó a seis millones. Ahora, “para que la cobertura sea universal, de aquí en adelante, Prospera y Seguro Popular caminarán juntos”. Agregó que de los 5.7 millones de adultos mayores 2.2 millones no tenían Seguro Popular, por lo que los 8 millones que faltaba por afiliar son de estos dos programas.





