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Caracas. La oposición venezolana organizó hoy el “gran plantón” para continuar con las protestas contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, en las que hubo incidentes aislados de represión policial.
“El plantón y la protesta pacífica del pueblo venezolano en las calles es exigiendo respuesta de la narco-corrupta cúpula madurista.
Las protestas pacíficas en todo el país continuarán hasta que Maduro respete la Constitución y cese su autogolpe”, señaló el líder opositor Henrique Capriles.
Capriles manifestó que la exigencia principal del “plantón” es que el Gobierno acepte ir a unas elecciones libres y que regrese al orden constitucional, del que dijo que salió con las dos sentencias del Tribunal Supremo de Justica (TSJ) que despojaron a la Asamblea Nacional (Congreso) de sus atribuciones.
Grupos de venezolanos se sentaron hoy en el asfalto para bloquear con sus cuerpos el tránsito en las principales vías del país, en una actividad que fue criticada por el Gobierno como un intento de obstruir la libre circulación.
En algunos casos los cuerpos de seguridad usaron gases lacrimógenos para dispersar las reuniones, como en el este de Caracas antes de que se realizara la principal concentración en la autopista Francisco Fajardo.
Esa autopista ha sido escenario de diversas manifestaciones e incidentes violentos en las últimas dos semanas, que han dejado 22 muertos y cientos de heridos.
En una urbanización residencial cercana, el alcalde del municipio de Sucre, Carlos Ocariz, denunció la arremetida policial con gases aún antes del inicio de la actividad, lo que obligó a desplazar personal para atender a los vecinos afectados.
El primer vicepresidente de la Asamblea, el diputado opositor Freddy Guevara, convocante de la protesta, dijo que la manifestación es la continuación de la resistencia pacífica contra el Gobierno.
“Y recordemos, el plantón no es un bochinche (fiesta), no es una guarimba (protesta violenta) ni una marcha, es resistencia pacífica en un mismo sitio durante todo el día”, dijo en su cuenta de Twitter.
El ministro de Transporte, Ricardo Molina, calificó la protesta como un llamado “desacertado y irresponsable”.
“Su llamado es desacertado e irresponsable porque pretenden obstruir el derecho a la libre circulación de los ciudadanos, pretenden impedir su movilización”, señaló.
En sus exigencias al Gobierno, la oposición pide un cronograma electoral, respeto a la Asamblea Nacional, libertad de políticos presos y un canal humanitario para superar la crisis de escasez de alimento y medicinas.
Las protestas comenzaron el 4 abril, después de que la oposición acusara al TSJ de haber dado un golpe de Estado con las dos sentencias que despojaron a la Asamblea Nacional de sus atribuciones.
Aunque los fallos fueron parcialmente retirados, la oposición reclama la destitución de los jueces.





