Brasilia. Partidos opositores salieron a pedir hoy la revocatoria del mandato e incluso el encarcelamiento del ministro de Planificación de Brasil, Romero Jucá, quien fue grabado sugiriendo que el Gobierno interino de Michel Temer actuaría para frenar las investigaciones sobre el caso de corrupción en Petrobras.
El opositor Partido Socialismo y Libertad (PSOL) anunció hoy que pedirá a la Fiscalía General el encarcelamiento del ministro, según informó el portal del diario “O Estado de Sao Paulo”.
El partido de izquierda justificó su pedido en “los audios divulgados en los que (Jucá) afirma que junto con el ‘impeachment’ (de la presidenta Dilma Rousseff) sería construido un pacto para estancar las investigaciones de la Operación Lava Jato” de la Policía Federal, vinculada a la trama ilegal en la petrolera estatal Petrobras.
Los audios fueron revelados hoy por el diario Folha de Sao Paulo. Se trata de conversaciones que Jucá y el ex presidente de la subsidiaria de Petrobras Transpetro, Sérgio Machado. Ambos son investigados por el Supremo Tribunal Federal por sus presuntos nexos con los fraudes en la petrolera estatal.
Los diálogos fueron mantenidos en marzo, antes de que la Cámara de Diputados avalara la apertura en el Senado de un juicio político contra Rousseff, apartada del Gobierno desde el 12 de mayo.
“La conversación gira en torno a construir, en las palabras de Jucá y Machado, un gran ‘acuerdo nacional’ bajo la figura de Michel Temer, ‘con (la participación del) Supremo’, para delimitar la operación al ámbito en el que está y así parar las investigaciones”, indicó el partido.
El PSOL votó en contra del enjuiciamiento de Rousseff y no reconoce como legítimo al Gobierno interino de Temer.
Por su parte, el senador opositor Telmário Mota, del Partido Democrático Laborista (PDT, por sus siglas en portugués), anunció a su turno que presentará en el Consejo de Ética del Senado un pedido de impugnación del mandato de Jucá, correligionario de Temer en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
Según Folha, Machado comenzó a contactar a líderes del PMDB porque temía que los procesos que enfrenta pasaran de la Corte Suprema a la primera instancia de la Justicia federal. Concretamente, quería evitar que su caso cayera en manos del juez Sérgio Moro, quien lleva adelante los procesos de la Lava Jato.
En uno de los audios, Machado le dice a Jucá que el fiscal general de la República, Rodrigo Janot, tiene intenciones de derivar su caso al juez Moro con el fin de que se vea obligado a firmar un acuerdo de colaboración que lo forzaría a delatar a otros políticos.
“Janot quiere agarrarlos a ustedes (políticos) y cree que yo soy el camino”, dijo Machado, quien sostiene en los audios que la situación es “muy grave” y solicita a Jucá que el PMDB busque una forma de protegerlo.
“Estoy preocupado por mí y por ustedes. Tenemos que encontrar una salida”, agregó. Si otros implicados en los fraudes firman acuerdos de colaboración con las autoridades, no quedará “piedra sobre piedra”, advirtió.
Jucá dijo al respecto que sería necesaria una respuesta política para evitar que el caso saliera del ámbito de la Suprema Corte. Para ello el Gobierno “debe cambiar”, afirmó.
“Hay que resolver eso. Hay que cambiar el Gobierno para estancar esa sangría”, dijo Jucá, quien fue uno de los senadores más activos en favor del “impeachment” de Rousseff. “Creo que debemos articular una acción política” concluyó.
“La solución más fácil es poner a Michel (Temer)”, dice Machado, con la aprobación de Jucá.
El ministro dijo que había hablado con “jueces del Supremo”, a quienes no identificó, y que habrían dicho que la única forma para que acabaran las presiones de la prensa y otros sectores de la sociedad para que continúen las investigaciones del Lava Jato era la caída de Rousseff.
Según Jucá, hay “pocos tipos ahí” (en referencia a los magistrados de la más alta corte del país) a los cuales no tiene acceso. Uno de estos últimos es el relator de los procesos de la Lava Jato, Teori Zavascki, a quien calificó como “un tipo cerrado” y un “burócrata”. Ante el enorme impacto negativo que tuvo la divulgación de los audios, Temer aguardará que Jucá, uno de sus principales ministros, ofrezca las explicaciones pertinentes antes de decidir si lo mantiene o no en el cargo, y ratificó su total apoyo a las investigaciones de corrupción en Petrobras.
En declaraciones que divulgan medios locales, Jucá negó que sus palabras estén relacionadas con la operación Lava Jato, y dijo que la “sangría” que según dijo había que “estancar”, era la de la crítica situación económica por la que atraviesa el país.





