Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó el martes a sus servicios secretos reforzar las medidas de seguridad en Rusia y en el extranjero, al día siguiente de que un policía turco asesinara al embajador ruso en Ankara.
“Pido a los servicios especiales que tomen medidas adicionales para garantiza la seguridad en el interior de Rusia y en el extranjero, que aumenten la seguridad de las organizaciones rusas en el extranjero y de sus colaboradores”, declaró Putin, citado por las agencias rusas. También pidió a sus servicios que cooperen estrechamente con sus homólogos de otros países.





