La Redacción
Unir las fuerzas de la izquierda en todo el mundo para hacer frente al auge de la extrema derecha y a las guerras imperialistas, como las emprendidas en diferentes regiones durante los últimos meses por los gobiernos de Estados Unidos e Israel, es el objetivo de la Primera Conferencia Internacional Antifascista por la Soberanía de los Pueblos, que se celebrará en Porto Alegre del 26 al 29 de marzo, a la que convocó una amplia coalición de personalidades y organizaciones progresistas.
“Se ha constituido una especie de internacional neofascista”, impulsada sobre todo por el Estados Unidos de Donald Trump, y la extrema derecha amenaza con llegar al poder en la mayoría de los Estados europeos, mientras que en Israel, el gobierno neofascista de Benjamin Netanyahu lleva más de dos años y medio perpetrando un genocidio en Gaza, comentó Éric Toussaint, portavoz de la red mundial del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM), una de las organizaciones convocantes.
En América Latina, a la elección de Javier Milei en noviembre de 2023 le siguió la de Juan-Antonio Kast en Chile, en 2025. Mientras tanto, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, toma como modelo el régimen autoritario de Nayib Bukele en El Salvador. La extrema derecha hará todo lo posible por ganar las elecciones presidenciales de este otoño en Brasil frente a Lula, con el apoyo de una red internacional. “Si logra su objetivo esto tendrá repercusiones terribles en todo el continente, que sufrió brutales dictaduras durante el siglo pasado”, apuntó.
Toussaint explicó que en la próxima conferencia de Porto Alegre los debates se centrarán en el fortalecimiento de los movimientos sociales, ecofeministas y sindicales, así como en la solidaridad internacional en la lucha contra el fascismo, pero también en las posibilidades y los límites de la acción institucional. La solidaridad con Gaza, las luchas contra el negacionismo climático y por la reforma agraria y la situación en el continente americano serán otros puntos destacados, abundó.
En enero de 2026, Estados Unidos agredió militarmente a Venezuela y secuestró al presidente venezolano y a su esposa. Desde agosto de 2025, el ejército estadounidense ha atacado decenas de embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico Oriental, en nombre de la lucha contra el narcotráfico. Los ocupantes —un total de más de 130 entre el 2 de septiembre de 2025 y mediados de febrero de 2026— fueron asesinados sin que se hiciera pública ninguna prueba de culpabilidad y sin el más mínimo proceso judicial, enumeró.
“Envalentonado por el éxito de su operación en el plano militar y ante unas protestas internacionales oficiales muy débiles en comparación con la gravedad de su acción contra Venezuela, Trump decidió radicalizar en gran medida la política que lleva a cabo contra Cuba desde su primer mandato. Desde finales de enero de 2026, su objetivo es asfixiar por completo la economía de la isla mediante un corte total o casi total del suministro de combustibles indispensables para la producción de energía”, comentó Toussaint, en un comentario entregado a este diario, a propósito de la cumbre en Porto Alegre de la próxima semana.
En la izquierda, dijo, la respuesta tiene dificultades para internacionalizarse. Las fuerzas que luchan contra el fascismo y las agresiones imperialistas son numerosas y muy diversas, y no se trata de borrar estas diferencias. Es esencial constituir un frente amplio, a escala global, contra enemigos cada vez más amenazantes, apuntó. La conferencia de Porto Alegre intentará dar un primer paso para responder a este desafío, mencionó.





