Jessica Xantomila y Jared Laureles
Oscar Solera, costarricense doctor en Derecho Internacional por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, fue nombrado representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH). Sustituye en el cargo a Humberto Henderson, quien terminó su mandato por jubilación a finales de agosto pasado.
La ONU-DH destacó que Solera cuenta con una amplia trayectoria profesional en el sistema de las Naciones Unidas, particularmente en materia de derechos humanos, Estado de derecho, cooperación técnica y operaciones de paz.
Al dar a conocer el nombramiento, expuso que previamente el nuevo representante se desempeñó como jefe del Equipo de Planificación Estratégica de esa agencia de la ONU para las Operaciones de Paz, con sede en Nueva York; fue oficial de Asuntos Políticos en la Oficina Ejecutiva del Secretario General de las Naciones Unidas y director adjunto de la División de Derechos Humanos de la Misión en Malí.
En Colombia, coordinó la Unidad de Justicia y Sector Seguridad de la oficina, desde donde impulsó iniciativas de cooperación técnica con instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil en materia de justicia transicional, seguridad ciudadana, administración de justicia y protección de personas defensoras de derechos humanos.
“También desempeñó funciones en la Sección de Estado de Derecho y Democracia en la sede del ACNUDH en Ginebra y, previamente, en instituciones de Costa Rica y Suiza”.
La ONU-DH resaltó que el costarricense es maestro en Relaciones Internacionales, también por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, y licenciado en Derecho por la Universidad de Costa Rica.
Agradeció igualmente el trabajo de su ex representante Humberto Henderson, quien estuvo al frente de la Oficina en el país entre julio de 2025 y agosto de 2026.
Subrayó que en el marco de su mandato, la ONU-DH trabaja para promover y proteger los derechos humanos mediante el monitoreo de su situación, la cooperación y asistencia técnica a las instituciones del Estado, el acompañamiento a las víctimas y organizaciones de la sociedad civil, y la promoción de los estándares internacionales en la materia.







