La inflación general interanual de los países incorporados a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), fue de 3.7 por ciento en diciembre de 2025, un nivel ligeramente menor respecto al 3.7 por ciento registrado en noviembre previo, informó el organismo en un comunicado.
Destacó la disminución de la inflación general en 13 países de la OCDE, el aumento en otros nueve y la estabilidad de este indicador en otros 16.
En los países miembros de la OCDE, la inflación alimentaria y la inflación subyacente, es decir, la inflación sin alimentos ni energía, mostraron pocos cambios, en tanto que la inflación energética disminuyó.
Sin embargo, los niveles promedio fueron casi 36 por ciento más altos en diciembre de 2025 en comparación con el mismo mes de 2019, antes de la pandemia.
La inflación general interanual en el área del G7 se mantuvo prácticamente estable, en el 2.4 por ciento en diciembre de 2025, tras el 2.5 por ciento de noviembre. A su vez, disminuyó 0.8 puntos porcentuales (pp) en Japón, impulsada en parte por la introducción de nuevos subsidios a la gasolina y el diésel.
“Esta disminución también reflejó un efecto de base, ya que los precios de la energía habían aumentado significativamente en diciembre de 2024 debido a la retirada de los subsidios energéticos anteriores”, explicó la OCDE.
La inflación general también disminuyó en Alemania, en 0.5 pp, pero aumentó en Canadá, en gran medida por una reducción temporal de impuestos en diciembre de 2024.
La inflación general se mantuvo estable o prácticamente estable en los restantes países del G7 en diciembre de 2025. La inflación subyacente interanual siguió siendo el principal contribuyente a la inflación general en la mayoría de los países del G7 en diciembre, excepto en Japón, donde su contribución fue prácticamente igual a la de los alimentos y la energía combinados.
En la zona del euro, la inflación general interanual, medida por el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), descendió al 1.9 por ciento en diciembre de 2025, frente al 2.1 por ciento de noviembre, y la inflación energética siguió descendiendo, hasta el -1.9 por ciento.
La inflación de los alimentos aumentó por primera vez desde julio, mientras que la inflación subyacente se mantuvo prácticamente estable, como ha ocurrido desde mayo.
La estimación preliminar para la zona del euro apunta a una caída de la inflación general interanual, al 1.7 por ciento, desde el 2.0 por ciento en diciembre, con un descenso de la inflación energética, mientras que se estima que la inflación subyacente se ha mantenido prácticamente estable.
En el G20, la inflación general interanual se mantuvo estable en el 3.6 por ciento en diciembre. En Brasil, la inflación general disminuyó por tercer mes consecutivo, mientras que en India, Indonesia y Arabia Saudita aumentó.
En Argentina, China y Sudáfrica, la inflación general se mantuvo prácticamente estable.
En 2025, la inflación general anual promedio disminuyó en 13 países en comparación con 2024 y también aumentó en otros 13; en 11 se mantuvo estable.
Turquía registró la inflación más alta de la OCDE en 2025, de 34.9 por ciento, a pesar de haber caído drásticamente desde un nivel de 58.5 por ciento en el 2024. En cambio, en 2025, la inflación general anual se situó en el 1 por ciento o menos en Costa Rica, Suiza, Finlandia, Suecia y Francia.





