Reuters
Los Estados miembros de la UE dieron luz verde el viernes a la firma del mayor acuerdo de libre comercio de la historia del bloque con el grupo sudamericano Mercosur, más de 25 años después del inicio de las negociaciones y tras meses de tira y afloja para conseguir el apoyo suficiente.
Comisión Europea y países como Alemania y España argumentan que es una parte vital de un impulso de la UE para desbloquear nuevos mercados, la pérdida de negocio provocada por los aranceles de Estados Unidos y para reducir la dependencia de China, garantizando el acceso a minerales críticos.
Pablo Quirno, canciller de Argentina, señaló que el “ambicioso” acuerdo UE-Mercosur se firmará el 17 de enero en Paraguay.
Los opositores, encabezados por Francia, el mayor productor agrícola de la Unión Europea, que el acuerdo aumentará las importaciones de productos baratos, como carne de vacuno, aves de corral y azúcar, lo que perjudicará a los agricultores, que han iniciado protestas en toda la UE, bloqueando carreteras francesas y belgas y marchando en Polonia el viernes.
Francia votó en contra del acuerdo, pero al menos 15 países que representan el 65 por ciento de la población total del bloque votaron a favor, suficiente para su aprobación, según fuentes y diplomáticos de la UE.
Un diplomático de la UE y el ministro de Agricultura polaco dijeron que 21 países apoyaron el acuerdo, con Austria, Francia, Hungría, Irlanda y Polonia en contra y Bélgica absteniéndose.
El canciller alemán, Friedrich Merz, saludó la votación del viernes como un “hito” y dijo que el acuerdo sería bueno para Alemania y para Europa.
“Veinticinco años de negociaciones es demasiado tiempo. Es vital que los próximos acuerdos de libre comercio se concluyan rápidamente”, dijo en un comunicado.
Las capitales de la UE tienen de plazo hasta las 17:00 horas local de Bruselas (1600 GMT), para confirmar por escrito su voto.
Esto despejará el camino para que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, firme el acuerdo con los socios de Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- posiblemente ya la próxima semana. El Parlamento Europeo también deberá aprobar el acuerdo antes de que pueda entrar en vigor.
Francia dice que la batalla aún no ha terminado
El acuerdo de libre comercio sería el mayor de la Unión Europea en términos de reducción arancelaria, al eliminar 4 mil millones de euros (4 mil 660 millones de dólares) de derechos sobre sus exportaciones. Los países del Mercosur aplican aranceles elevados, como el 35 por ciento a las piezas de automóvil, el 28 por ciento a los productos lácteos y el 27 por ciento a los vinos.
La UE y Mercosur esperan ampliar el comercio entre ambas partes, por valor de 111 mil millones de euros en 2024. Las exportaciones de la UE están dominadas por maquinaria, productos químicos y equipos de transporte, y las de Mercosur se centran en productos agrícolas, minerales, pasta y papel.
Para ganarse a los escépticos del acuerdo, la Comisión Europea ha establecido salvaguardias que pueden suspender las importaciones de productos agrícolas sensibles. Ha reforzado los controles de las importaciones, sobre todo en lo relativo a los residuos de plaguicidas, ha creado un fondo de crisis, ha acelerado las ayudas a los agricultores y se ha comprometido a recortar los derechos de importación de fertilizantes.
Las concesiones no bastaron para convencer a Polonia o Francia, pero Italia pasó del “no” en diciembre al “sí” el viernes, según un diplomático de la UE.
La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, ha declarado que la batalla no ha terminado y ha prometido luchar por el rechazo en la asamblea de la UE, donde la votación podría ser ajustada. Los grupos ecologistas europeos también se oponen al acuerdo, y Amigos de la Tierra lo califica de “destructor del clima”.
El socialdemócrata alemán Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento, expresó su confianza en que el acuerdo sea aprobado, con una votación final muy probablemente en abril o mayo.





