- Maru Campos, juicio político
- Violación constitucional
Carlos Fernández-Vega
Siempre golpista y traidor a la patria, públicamente el Partido Acción Nacional una y otra vez ha “exigido” la intervención de su santa patrona (la Casa Blanca) en México, y si bien algunos creen que abrir las piernas a los gringos es “una simple táctica retórica”, los hechos demuestran exactamente lo contrario. Los recientes sucesos en Chihuahua (estado “gobernado” por esa agrupación de corte fascista, en el que la cara visible es la terraplanista Maru Campos) dejan en claro que los blanquiazules son vendepatrias por naturaleza.
Cierto: no son los únicos (solo hay que recordar que cuando menos dos inquilinos de Los Pinos, los asesinos Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría – Litempo 2 y 8, respectivamente–, más una cadena de mandos de la “seguridad del Estado –entre otros, Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro– trabajaban para la CIA. Y qué decir de bazofias como Felipe Calderón, Ricardo Anaya o Lilly Téllez, por sólo citar a algunos), pero en el ADN panista lo que de inmediato aparece es la traición a la patria. Y el gobierno gringo, feliz y a sus anchas con estos cipayos.
Desde que se conoció la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua, la “gobernadora” gringa de esa entidad, Maru Campos, ha permanecido en silencio, evade cualquier señalamiento, no da explicaciones y avienta la papa caliente a otra parte, mientras el fiscal general de la entidad, César Jáuregui, hace circo, maroma y teatro en su intento –fallido, desde luego– de evadir responsabilidades. Pero, ¡oh, sorpresa!: los agentes de la CIA muertos días atrás no eran los únicos que ilegalmente operaban “clandestinamente” –con la venia del gobierno del estado– en territorio nacional; es decir, no fueron la excepción, sino la regla.
De lo anterior La Jornada (Jesús Estrada) da cuenta: “Un piso completo de la denominada Torre Centinela, sede de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Chihuahua en Ciudad Juárez, está destinado para funcionar como búnker de agentes que pertenecen a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, así como a la Oficina Federal de Investigaciones, Aduanas y Protección Fronteriza y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional, entre otras, informó Gilberto Loya Chávez, director de la corporación policiaca estatal. En el nivel 18 del edificio operan analistas y personal técnico de todas ellas…” Los agentes de la CIA despachan en la embajada y consulados gringos en México.
El rotativo Los Angeles Times refuerza lo anterior: “Efectivos de la CIA han participado en tres operativos antidrogas en el estado de Chihuahua en 2026; la redada del pasado domingo (en la que murieron dos agentes gringos) fue al menos la tercera vez en este año en que elementos de esa corporación se unieron a las autoridades del estado en una operación contra el narcotráfico; los cuatro agentes que participaron (y murieron: dos mexicanos, dos estadunidenses; otros dos de éstos los seguían en otro vehículo) vestían uniformes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua para mimetizarse con los mexicanos; las agencias estadunidenses, incluida la CIA, proporcionan regularmente información de inteligencia a la policía y al Ejército mexicanos, pero la participación de agentes extranjeros en operaciones policiales está prohibida por la Constitución mexicana”.
La presidenta Sheinbaum ha sido clara: en todo esto “hay una falla del gobierno, o del fiscal, o del secretario del estado de Chihuahua, porque no se está cumpliendo con el marco jurídico ni con la Constitución en materia de colaboración en seguridad, en particular con las agencias de Estados Unidos; la falta es de ellos, de pedir la colaboración; por supuesto, el gobierno de Estados Unidos, el embajador, debería haber informado a las instancias federales, pero la principal falla está en el gobierno estatal, que solicitó esta colaboración, y eso está en contra de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional. La gobernadora ha dicho que ‘lo sabía la Secretaría de la Defensa Nacional’ y es falso. Que aclare el gobierno de Chihuahua; la gobernadora juró hacer cumplir la Constitución; no puede dejarse pasar algo así”. Entonces, juicio político.
Los vendepatrias blanquiazules están felices porque ( fuck) Trump tiene a México en su agenda intervencionista, pero aunque no lo reconozcan, ellos, promotores de la intromisión, serían los primeros en recibir una patada en el culo de parte de su santa patrona.
Las rebanadas del pastel
Lo que faltaba: la no doy una, Luisa María Alcalde, a la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal. Ufff … Y el barril mexicano de exportación a 97.46 dólares.
X: @cafevega





